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Intercambio con la prensa de Raúl Castro y Barack Obama en el Palacio de la Revolución

Preguntas de la prensa nacional y extranjera y respuestas de ambos Presidentes, en el teatro del Palacio de la Revolución, el 21 de marzo de 2016, “Año 58 de la Revolución.” (Versiones Taquigráficas – Consejo de Estado) 

Moderador.- Pasamos ahora a una breve sesión de preguntas y respuestas. Ruego a los periodistas hacer uso de los micrófonos ubicados en la sala.

Una primera pregunta al presidente Barack Obama.

La primera pregunta para Jim Acosta.

Jim Acosta (CNN).- Gracias al presidente Castro por su hospitalidad en La Habana.

Muchas gracias.

Señor Presidente, en su reunión con el presidente Castro, ¿qué palabras utilizó para instarle para que busque reformas democráticas y ampliar los derechos humanos en Cuba? ¿Invitará al presidente Castro a la Casa Blanca? Yo sé que ha ido a la ciudad de Nueva York. ¿Por qué no se reunió con Fidel Castro?

Presidente Castro: Mi padre es cubano y se fue a Estados Unidos cuando era muy joven. ¿Ve una dirección nueva y democrática para su país? ¿Por qué tiene prisioneros políticos cubanos y por qué no los suelta? Y, por favor, una pregunta más: ¿A quién prefiere, a Hillary Clinton o a Donald Trump? (Risas). Gracias.

Barack Obama.- Ambos significamos que tuvimos una conversación muy franca en asuntos de democracia y derechos humanos. El punto de arranque es que tenemos dos sistemas distintos de gobierno, dos economías distintas y tenemos décadas de diferencias profundas, tanto a nivel bilateral como a nivel internacional. Lo que le dije al presidente Castro es que estamos avanzando, no estamos viendo hacia atrás. No vemos a Cuba como una amenaza para Estados Unidos, y espero que mi visita indique en realidad que estamos escribiendo un nuevo capítulo en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Pero, como es la verdad, en los países del mundo entero donde tenemos relaciones que han sido normalizadas, seguiremos defendiendo los principios básicos en los cuales nosotros creemos.

Estados Unidos cree en la democracia, creemos en la libertad de expresión, de congregación y de culto, que no son simplemente valores estadounidenses, sino que son valores universales, quizás su expresión no sea igual en todos los países, quizás no estén consagrados en los documentos básicos y de la protección legal, pero el impulso, el impulso humano hacia la libertad, la libertad que José Martí bien mencionó, y eso es un deseo universal.

El Presidente Castro yo creo que ha señalado que según él, asegurándose de que todos reciban una educación y salud que sean decentes. También seguridad para las personas mayores, esos son también derechos humanos y yo personalmente no estoy en desacuerdo con él; pero no nos distrae de las otras inquietudes que tenemos en la mesa, y el objetivo del diálogo de derechos humanos no es que Estados Unidos le dicte a Cuba cómo deben gobernarse, sino asegurarse de que tenemos una conversación que sea franca, que sea honesta sobre este tema, y que podamos poder aprender los unos de los otros, no quiere decir que tiene que ser el único tema a debatir, podemos hablar de la economía, de la salud, intercambios científicos, cooperación internacional en asuntos de importancia regional e internacional, todo eso es importante, y eso es algo que nosotros vamos a seguir por el mismo camino.

En realidad, me gustó el comentario del Presidente Castro cuando ve que hay ciertas cosas que se tienen que mejorar. No debemos ser inmunes ni tener miedo a la crítica y a cualquier debate que sea constructivo.

Lo que yo sí sé es cuando hablo con los cubano- americanos de segunda generación. Creo que estoy hablando no directamente, estoy contestándote a ti, pero estoy hablando para muchos con quienes he hablado en todo Estados Unidos. Hay una gran esperanza, pienso yo, de que puede haber una reconciliación, que el puente que mencionó el Presidente Castro se puede tender y construir entre cubano-americanos y los cubanos aquí en la isla, los nexos familiares, los nexos culturales que son tan fuertes. Pienso que todos se beneficiarían de que se restablezcan nuevamente estos nexos.

Uno de los impedimentos para fortalecer esos nexos son los desacuerdos que tenemos sobre derechos humanos y democracia y hasta el punto que podamos tener un buen debate sobre eso, una buena conversación para poder avanzar en realidad. Pienso, entonces, que eso nos va a permitir el florecer pleno de nuestra relación y que sea posible y si no llegara a pasar, va a ser básicamente un elemento irritante muy fuerte, si no podemos concretar, y eso no es solamente para Estados Unidos y Cuba, como ustedes bien saben, tengo conversaciones cuando vamos a reuniones bilaterales con aliados, con quienes tenemos nexos muy estrechos, así como otros países donde no somos tan cercanos; pero me parece que esto es algo que en realidad es importante.

Yo me he reunido con personas que han sido sujetos de tensiones arbitrarias, y yo tengo que hablar sobre eso, porque me hablan directamente, y yo sé lo que significa eso para ellos.

Discúlpeme.

Raúl Castro.- ¿Ya? (Risas.)

Estaba preguntando si se dirigió a mí, porque las primeras palabras no las entendí, me pareció oír que habló de presos políticos.

Periodista.- La segunda pregunta era para usted.

Raúl Castro.- ¿A quién a él o a mí?

Periodista.- Para usted, señor Presidente Castro.

Raúl Castro.- ¿Qué dijo de los presos políticos? ¿Qué pregunta concreta hizo de los presos políticos?

¿Si hay presos políticos? ¿Preguntó si hay presos políticos?

Periodista.- ¿Si su país tiene prisioneros políticos cubanos y por qué no los suelta?

Raúl Castro.- Está bien, es la única que te voy a permitir. Dame la lista ahora mismo de los presos políticos para soltarlos. Menciónala ahora. ¿Qué preso político, dime el nombre, o los nombres?, o cuando concluya la reunión me da una lista con los presos, y si hay esos presos políticos, antes de que llegue la noche van a estar sueltos. Ya. Otra pregunta.

Periodista.- Donald Trump o Hillary Clinton, …, Castro.

Raúl Castro.- Yo todavía no puedo votar en Estados Unidos (Risas).

Moderador.- Una pregunta al Presidente Raúl, Boris.

Boris Fuentes (Televisión Cubana).- Presidente Raúl Castro, usted ha dicho en reiteradas ocasiones y hoy lo ha repetido una vez más aquí: Debemos aprender a convivir civilizadamente con nuestras diferencias. ¿Podría usted ampliarnos ese concepto, en este momento histórico que está viviendo Cuba?

También, de paso, una pregunta pequeña para el Presidente Barack Obama. Presidente Obama, ¿podría el gobierno de Estados Unidos dar mayores pasos para eliminar el bloqueo de Estados Unidos durante su gobierno, y no tendría que vivir una generación más de cubanos bajo este bloqueo económico y financiero contra Cuba?

Raúl Castro.- Repite tu pregunta que no pude oír bien.

Boris Fuente.- Usted ha dicho en reiteradas ocasiones, hoy lo ha repetido otra vez: debemos aprender a convivir civilizadamente con nuestras diferencias.

Raúl Castro.- Bien, el propio Presidente Obama se ha estado refiriendo a eso. Hemos dado los primeros pasos, bastantes para ser los primeros, y debemos continuar dando esos pasos, y estoy seguro de que lograremos convivir pacíficamente en un ambiente de colaboración mutua, como ya lo estamos haciendo en algunos aspectos, en beneficio de ambos países, en beneficio de otros países, como ya lo hemos hecho, modestamente, en Haití, cuando el cólera, y en África, con el ébola, como él se refirió, y que ese es el futuro de la humanidad, si queremos salvar la especie, aunque el agua siga creciendo y la isla se reduzca.

Muchas preguntas para mí. Yo creo que las preguntas hay que hacérselas al Presidente Obama. Ahí está el regulador.

Barack Obama.- A nivel administrativo, ya hemos hecho varias modificaciones sobre el embargo y me referí a varias en mis palabras de apertura, y hemos sido bastante agresivos para poder tener la mayor flexibilidad, dado que la Ley de este embargo, no ha sido eliminada por el Congreso, quizás hay aspectos técnicos del embargo que se pueden ajustar, dependiendo de los problemas, a medida que los mismos van surgiendo. Por ejemplo, el asunto que tiene que ver con el dólar estadounidense, y la necesidad de hacer modificaciones sobre cómo se implementó el embargo, para poder alentar, en lugar de disuadir reformas que el gobierno cubano está dispuesto a efectuar, para facilitar mayor comercio es algo que surge del diálogo entre nuestras dos naciones, y hemos hecho los ajustes apropiados.

Por supuesto que tardará un tiempo para que los bancos comerciales entiendan las nuevas reglas; pero pensamos que esta es un área donde podemos mejorar las circunstancias presentes. Pero quiero ser honesto con ustedes: la lista de asuntos que podemos hacer en el nivel administrativo cada día es más corta, y el volumen de los cambios necesarios con respecto al embargo van a depender ahora de los cambios que vaya a hacer el Congreso. He hablado claramente sobre el interés de que eso se haga antes de que yo termine mi mandato.

Francamente el Congreso no ha sido tan productivo como yo he deseado durante años de elección presidencial. Pero el hecho de que tenemos una gran representación de congresistas demócratas y republicanos, demuestra que hay mayor interés en el Congreso para eliminar el embargo. Como dije anteriormente, la rapidez con que ello suceda, en parte a depender de que podamos solventar ciertas diferencias sobre asuntos relacionados con derechos humanos, y por eso es tan importante el diálogo, porque envía la señal, por lo menos enseña que estamos participando los dos países en estos asuntos, estamos trabajando.

Le prometí al Presidente que iba a aceptar una pregunta más. Le doy la palabra a Andrea Mitchell de NBC.

Andrea Mitchell (NBC).- Gracias, señor Presidente.

¿Después de sus reuniones de hoy piensa usted que han avanzado suficiente para poder acelerar el ritmo y que el gobierno cubano pueda moverse con celeridad, de manera que los cambios que usted ha efectuado, estos ajustes técnicos para el embargo, sean permanentes y no puedan ser revertidos por el próximo Presidente?

¿Qué consejos le ha dado el presidente Castro sobre la capacidad de permitir que se levante el embargo? Porque nuevamente él dijo que esto es un asunto que está aquí, básicamente que está obstaculizando el progreso. Usted dijo que la conversación era de derechos humanos y que había sido honesta, que había sido franca, y que usted quiere seguir avanzando, pero cuando usted llegó hubo unos arrestos bastante dramáticos de las Damas de Blanco, en una manifestación pacífica, ¿cuál es la señal que se envía? ¿Se puede tener una coexistencia civilizada y al mismo tiempo tenemos estos desacuerdos tan profundos sobre las propias definiciones de lo que significan los derechos humanos?

Y ahora para el presidente Castro.

Para muchos de nosotros es increíble escucharle hablar sobre todos estos temas. ¿Nos podría decir, Presidente, lo que usted ve en el futuro? Le quedan nueve meses de gobierno al presidente Obama, y usted dice que se retirará en 2018, ¿cuál es el futuro de nuestras naciones, dadas las distintas definiciones y las distintas interpretaciones en asuntos como democracia y derechos humanos?

Barak Obama.- Andrea, el embargo concluirá, ¿cuándo?, no estoy totalmente seguro, pero pienso que concluirá, y el camino que estamos recorriendo seguirá después de que yo termine mi gobierno, la razón es lógica; la razón es que lo que hicimos por medio siglo, no fue bueno ni para nuestros intereses ni para el pueblo cubano. Y cuando hablamos sobre normalización de relaciones, si seguimos haciendo algo y lo repetimos y lo repetimos por medio siglo y no funciona, quizás sería lógico y tendría sentido probar algo nuevo, y eso es lo que hemos hecho.

Y el hecho de que hay un apoyo con fuerzas, no solamente dentro del Congreso y no solamente en el pueblo estadounidense, sino también en los cubanos, ello nos indica que este es un proceso que debe y tiene que seguir. Habiendo dicho eso, levantar el embargo requiere los votos de una mayoría en el Congreso y quizás más de una mayoría en el Senado.

Como le indiqué al presidente Castro, hay dos cosas que pienso serán de utilidad para poder acelerar este ritmo, que pueda hacer concluir este embargo: En primer lugar, siempre que podamos aprovechar los cambios existentes que ya hemos logrado y vemos que hay progreso, ello va a permitir entonces validar este cambio en políticas. Les doy un ejemplo: Hemos dicho, por ejemplo, que ya no tenemos una restricción para que las empresas estadounidenses puedan básicamente invertir para ayudar a desarrollar Internet y hacer todo lo que es infraestructura de banda ancha en Cuba, ya no está en contra de la legislación de Estados Unidos, como ha sido interpretado por mi gobierno. Si siguen ocurriendo ese tipo de tratos comerciales y los cubanos se benefician con mayor acceso a Internet, y cuando vaya esta tarde a la reunión de los emprendedores, entiendo que vamos a conocer cubanos jóvenes que ya están aprendiendo a utilizar Internet y empezar a hacer empresas y eso desarrolla un grupo de personas que van a abogar para que se elimine el embargo.

También estamos viendo el trabajo que realizamos en la agricultura. Y uno empieza a ver más agricultores estadounidenses interactuando con sus homólogos cubanos, y también más exportaciones e importaciones, y eso en realidad va generando más… y aumenta la posibilidad de concluir con el embargo. Entonces tenemos que aprovechar lo que hemos hecho y esperamos que eso pueda ayudar.

También tenemos que hablar sobre derechos humanos, puesto que hay una inquietud dentro de Cuba. Ahora, tengan presente que tengo muchísimos desacuerdos con los chinos con respecto a derechos humanos. Viajaré a Viet Nam más tarde en el año y tengo también francos y profundos desacuerdos con ellos.

Cuando nosotros visitamos Birmania cuestionaron nuestro viaje a ese lugar, debido a las violaciones de vieja data de derechos humanos, según nuestra opinión, y mi enfoque ha sido que si participo de manera franca, declarando nuestros valores con firmeza y con la claridad meridiana de que no podemos imponerle cambio a ningún país, porque tiene que venir de adentro, esa va a ser una estrategia mucho más útil que los desacuerdos rígidos del último medio siglo.

En realidad lo que quiero decir es que tengo fe en el pueblo, pienso que si uno conoce a los cubanos aquí y los cubanos conocen a los americanos allá y se reúnen, interactúan haciendo negocios juntos, yendo a las escuelas juntos, aprendiendo los unos de los otros, reconocerán que los seres humanos somos seres humanos. Entonces en ese contexto pienso que el cambio ocurrirá.

Me parece que Andrea tenía una pregunta para usted, señor Presidente, sobre su visión.

El Presidente dijo que solamente iba a responder una pregunta, mientras que yo iba a responder dos. Pero, señor Presidente, lo dejo a usted si quiere contestar esa pregunta.

Andrea es una de nuestras periodistas más distinguidas, y yo estoy seguro de que apreciaría un breve comentario de usted, señor Presidente.

Raúl Castro.- Andrea, cómo no.

El otro día le hizo una pregunta al Canciller nuestro, Andrea. Le están preguntando a usted, pero tenemos que concluir, hay un programa. Yo sé que si me quedo aquí hacen 500 preguntas, y yo dije que iba a contestar una, voy a contestar una y media.

Ya el Presidente Obama me ayudó con la respuesta.

¿Andrea es usted? Bien, Andrea, yo leí algo aquí de lo que pienso de los derechos humanos; pero ahora soy yo el que le voy a hacer una pregunta a usted.

En las instituciones ya reconocido hay 61 instrumentos internacionales, etcétera, ¿cuántos países, Andrea, del mundo cumplen los 61 derechos humanos y civiles esos señalados ahí, en su conjunto? ¿Qué país los cumple todos, lo sabe usted? Yo sí. Ninguno. Ninguno, unos cumplen unos, otros cumplen otros, y entre esos, estamos nosotros. De esos mencionados, 61 son, Cuba cumple 47, habrá otros que cumplan más, y muchos que cumplen menos. No se puede politizar el tema de los derechos humanos, eso no es correcto. Si se persigue con esos fines, vamos a seguir con los mismos.

Por ejemplo, para Cuba, que no los cumple todos, el derecho a la salud. Usted quiere algo, un derecho más sagrado que el derecho a la salud, que no se mueran millones y millones de niños por falta de una simple vacuna, por cualquier medicina.

Por ejemplo, ¿usted está de acuerdo con el derecho a la enseñanza gratuita para todos los nacidos en cualquier país? Creo que hay muchos países que no consideran eso un derecho humano, en Cuba, empezando que todos los niños nacen en hospitales y ese mismo primer día son inscritos, porque cuando las madres están en un estado avanzado de su embarazo se le conduce a los hospitales muchos días antes, o en algunas casas o locales adjuntos, muchos días antes del parto, para todos nazcan en hospitales, no importa en qué elevada montaña viva, ni sus condiciones económicas.

Tenemos también otros muchos derechos: derecho a la salud, derecho a la enseñanza.   Usted considera, por ejemplo, y es el último ejemplo que le voy a exponer.

¿Usted cree que por un trabajo igual un hombre gane más que una mujer, solo por ser mujer? Bueno, pues en Cuba la mujer gana igual que el hombre si hace igual trabajo. Le puedo enumerar decenas y cientos. Es decir que no se puede estar utilizando ese argumento, pienso yo, en la confrontación política, porque no es justo, no es correcto. No quiero decir que no es honesto, eso forma parte de las confrontaciones. Vamos a trabajar para que todos podamos cumplir todos los derechos humanos, eso es así.

Igual que hablar de presos —voy a terminar, porque fue un compromiso de terminar puntual. No es correcto preguntarnos por presos políticos, díganme el nombre del preso político, y ya.

Moderador.- Hemos concluido.

Muchas gracias a todos por la participación.

Declaración a la prensa del General de Ejército Raúl Castro Ruz en el Palacio de la Revolución

Declaración a la prensa del General de Ejército Raúl Castro Ruz en el Palacio de la Revolución

Declaración a la prensa del General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba, en el teatro del Palacio de la Revolución, el 21 de marzo de 2016, “Año 58 de la Revolución”. (Versiones Taquigráficas – Consejo de Estado)

Por Raúl Castro Ruz

Buenas tardes.

Señor presidente Barack Obama:

Nos complace recibirlo en la primera visita de un mandatario de los Estados Unidos a nuestro país después de 88 años.

Deseamos que durante su breve estancia en la isla pueda apreciar la hospitalidad del pueblo cubano, que nunca ha abrigado sentimientos de animosidad hacia el pueblo estadounidense, al que nos unen lazos históricos, culturales y afectivos.

Su visita es un paso importante en el proceso hacia la mejoría de las relaciones bilaterales, que esperamos contribuya a impulsar mayores avances en nuestros vínculos, en beneficio de ambas naciones y de la región.

Acabamos de sostener un constructivo y útil encuentro, que da continuidad a los dos anteriores que sostuvimos en Panamá y Nueva York.

Constatamos que en los 15 meses transcurridos desde que anunciamos la decisión de restablecer las relaciones diplomáticas hemos obtenido resultados concretos.

Reanudamos el correo postal directo y firmamos un acuerdo para restablecer los vuelos regulares.

Hemos ampliado la cooperación en áreas de interés mutuo. Suscribimos dos memorandos de entendimiento sobre protección del medio ambiente y áreas marinas, y otro para mejorar la seguridad de la navegación marítima. Hoy se firmará uno más sobre cooperación en la agricultura.

Actualmente se está negociando otro grupo de instrumentos bilaterales para cooperar en esferas como el enfrentamiento al narcotráfico, la seguridad del comercio y de los viajeros, y la salud.Sobre esta última, hemos acordado profundizar la colaboración en la prevención y tratamiento de enfermedades transmisibles como el Zika y de enfermedades crónicas no transmisibles, incluyendo el cáncer.Esta cooperación es beneficiosa no solo para Cuba y Estados Unidos, sino también para nuestro hemisferio.

A partir de las decisiones adoptadas por el presidente Obama para modificar la aplicación de algunos aspectos del bloqueo, empresas cubanas y sus contrapartes estadounidenses trabajan en la identificación de posibles operaciones comerciales que se pudieran concretar en el marco aún restrictivo de las regulaciones en vigor.

Algunas se han materializado, especialmente en el área de las telecomunicaciones, ámbito en el que nuestro país cuenta con un programa basado en sus prioridades de desarrollo y en la necesaria soberanía tecnológica, que garantice el uso apropiado de estas al servicio de los intereses nacionales.

También se avanza en negociaciones para la adquisición de medicamentos, equipos médicos y equipamiento para generación de energía y protección del medio ambiente, entre otras.

Mucho más pudiera hacerse si se levantara el bloqueo de los Estados Unidos.

Reconocemos la posición del presidente Obama y de su gobierno contra el bloqueo y los reiterados llamados que ha hecho al Congreso para que lo elimine.

Las últimas medidas adoptadas por su gobierno son positivas, pero no suficientes. Intercambié con el Presidente sobre otras medidas que pensamos pueden tomarse para eliminar restricciones aún vigentes y hacer una importante contribución al desmantelamiento del bloqueo.

Esto es esencial, porque el bloqueo continúa en vigor y tiene componentes disuasivos y efectos intimidatorios de alcance extraterritorial, sobre lo cual le expuse algunos ejemplos al Presidente para mostrarle sus consecuencias negativas para Cuba y otros Estados.

El bloqueo es el obstáculo más importante para nuestro desarrollo económico y el bienestar del pueblo cubano. Por eso, su eliminación será esencial para normalizar las relaciones bilaterales. También será beneficioso para la emigración cubana, que desea lo mejor para sus familias y su país.

Para avanzar hacia la normalización también será necesario que se devuelva el territorio ilegalmente ocupado por la Base Naval en Guantánamo.

Ambos temas, por ser los principales obstáculos, fueron abordados, una vez más, en el Editorial publicado el 9 de marzo pasado en el órgano oficial del Partido Comunista de Cuba y, hace solo cuatro días, en la conferencia de prensa de nuestro canciller Bruno Rodríguez Parrilla, ampliamente divulgados por la prensa.

Asimismo, otras políticas debieran ser suprimidas para que pueda haber relaciones normales entre Cuba y los Estados Unidos. No debiera pretenderse para ello que el pueblo cubano renuncie al destino que libre y soberanamente ha escogido y por el que ha hecho inmensos sacrificios.

Intercambiamos además sobre temas internacionales, en particular, aquellos que pudieran afectar la paz y la estabilidad regional.

Especialmente estaba previsto y no hubo tiempo para concluirlo, el abordar nuestra preocupación por la situación de desestabilización que se intenta fomentar en Venezuela, lo cual es contraproducente para el ambiente en el continentepero lo expreso en esta ocasión.

Igualmente, dialogamos sobre la marcha del proceso de paz en Colombia y los esfuerzos para poner fin a este conflicto.

Existen profundas diferencias entre nuestros países que no van a desaparecer, pues tenemos concepciones distintas sobre muchos temas, como los modelos políticos, la democracia, el ejercicio de los derechos humanos, la justicia social, las relaciones internacionales, la paz y la estabilidad mundial.

Defendemos los derechos humanos. Consideramos que los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales son indivisibles, interdependientes y universales. No concebimos que un gobierno no defienda y garantice el derecho a la salud, a la educación, a la seguridad social, a la alimentación y al desarrollo, al salario igual por trabajo igual y a los derechos de los niños. Nos oponemos a la manipulación política y el doble rasero sobre los derechos humanos.

Cuba tiene mucho que decir y que mostrar en esta materia y, por ello, le reiteré al Presidente nuestra disposición a mantener el diálogo que iniciamos.

El pasado 17 de diciembre de 2014, cuando anunciamos la decisión de restablecer las relaciones diplomáticas expresé: “debemos aprender el arte de convivir, de forma civilizada, con nuestras diferencias”.

El 15 de julio de 2015 ante nuestro Parlamento señalé: “Cambiar todo lo que deba ser cambiado es asunto soberano y exclusivo de los cubanos. El Gobierno Revolucionario tiene la disposición de avanzar en la normalización de las relaciones, convencido de que ambos países podemos cooperar y coexistir civilizadamente, en beneficio mutuo, por encima de las diferencias que tenemos y seguramentetendremos, y contribuir con ello a la paz, la seguridad, la estabilidad, el desarrollo y la equidad en nuestro continente y el mundo”.

Hoy ratifico que debemos poner en práctica el arte de la convivencia civilizada, que implica aceptar y respetar las diferencias y no hacer de ellas el centro de nuestra relación, sino promover vínculos que privilegien el beneficio de ambos países y pueblos y concentrarnos en lo que nos acerca y no en lo que nos separa.

Coincidimos en que nos queda por delante un largo y complejo camino por recorrer. Pero lo importante es que hemos comenzado a dar pasos para construir una relación de nuevo tipo, como la que nunca ha existido entre Cuba y los Estados Unidos.

Destruir un puente es fácil y requiere poco tiempo. Reconstruirlo sólidamente es una tarea mucho más larga y difícil.

Después de cuatro intentos fallidos, en una muestra de voluntad y perseverancia, el 2 de septiembre del 2013, la nadadora estadounidense Diana Nyad, logró cruzar a nado el estrecho de la Florida, sin jaula antitiburones.

Por esa hazaña de vencer la distancia que separa geográficamente a nuestros países, el 30 de agosto del 2014, bajo los acordes de los himnos nacionales de Cuba y Estados Unidos, fue condecorada con la Orden al Mérito Deportivo, otorgada por el Consejo de Estado cubano.

Esta proeza contiene un fuerte mensaje, debería servirnos de ejemplo para las relaciones bilaterales, ya que confirma que si ella pudo, entonces nosotros también podremos.

Le reitero al presidente Obama nuestro agradecimiento por su visita y la voluntad del Gobierno de Cuba de seguir avanzando en los próximos meses por el bien de nuestros pueblos y países.

Muchas gracias.

 

Recibimiento oficial a Obama en el Palacio de la Revolución

Recibe Raúl a Obama en el Palacio de la Revolución: Sostienen conversaciones bilaterales

Recibe Raúl a Obama en el Palacio de la Revolución: Sostienen conversaciones bilaterales

El General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, recibió en la mañana de este lunes, en el Palacio de la Revolución, al excelentísimo señor Barack Obama, Presidente de los Estados Unidos de América, quien realiza una visita oficial a Cuba.

Durante el encuentro, ambos mandatarios intercambiaron sobre el estado de las relaciones, los avances alcanzados desde que acordaran su restablecimiento y los próximos pasos que pudieran darse como parte del proceso de mejoría de los vínculos bilaterales.

El Presidente cubano insistió en la necesidad de solucionar problemas claves para poder avanzar hacia la normalización de las relaciones, en particular el levantamiento del bloqueo y la devolución del territorio ilegalmente ocupado por la Base Naval en Guantánamo. Asimismo, reiteró que a pesar de las diferencias existentes, el gobierno cubano tiene la voluntad de continuar trabajando en este empeño.

Acompañaron al distinguido visitante los excelentísimos señores John Kerry, secretario de Estado, y Thomas Vilsack, secretario de Agricultura; las excelentísimas señoras Penny Pritzker, secretaria de Comercio, y Susan Rice, asesora de Seguridad Nacional; los señores Benjamin Rhodes, viceasesor de Seguridad Nacional; Josh Earnest, asistente del Presidente y secretario de Prensa; el excelentísimo señor Jeffrey DeLaurentis, Encargado de Negocios a.i de Estados Unidos en Cuba; el señor Mark Feierstein, director para Asuntos del Hemisferio Occidental del Consejo de Seguridad Nacional, y la señora Siobhan Sheils, directora de Centroamérica y Caribe del Consejo de Seguridad Nacional.

Por la parte cubana asistieron Esteban Lazo Hernández, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular; Miguel Díaz-Canel Bermúdez; primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros; los ministros de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Rodrigo Malmierca Díaz, y de Agricultura, Gustavo Rodríguez Rollero; Alejandro Castro Espín, Asesor de la Comisión de Defensa y Seguridad Nacional; Josefina Vidal Ferreiro y Gustavo Machín Gómez, directora general y subdirector general de la Dirección de Estados Unidos del MINREX, respectivamente, y José Ramón Cabañas Rodríguez, embajador en Estados Unidos.

Otras actividades

Para la noche de este lunes está previsto que regrese al Palacio de la Revolución, donde participará en una cena de estado.

Mañana martes 22 de marzo, sobre las 10am, Obama dará un discurso público en el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso. Después, se dirigirá al Estadio Latinoamericano para presenciar el juego de béisbol entre la selección cubana y el equipo de Grandes Ligas, Tampa Bay Rays. El choque debe comenzar a la 1:30pm. Un poco más tarde, será la despedida en el areopuerto José Martí. Tomará el avión presidencial, el Boeing 747-200, rumbo a Buenos Aires, capital de Argentina.

El presidente de EE.UU. llegó a Cuba de visita oficial junto a una delegación de 800 personas, entre las que se encuentran importantes políticos y funcionarios de su país, como el Secretario de Estado, John Kerry, la Secretaria de Comercio, Penny Pritzker y unos 37 miembros del Congreso, perteneciente a los partidos Republicano y Demócrata.

Todo el planeta sigue con atención la presencia de Obama en La Habana. Los grandes medios hacen eco de este suceso y en las redes sociales no cesa la circulación de información al respecto. La etiqueta #Cuba fue trending topic durante la pasada jornada en los Estados Unidos y varias partes del mundo.Foto: Ismael Francisco

Foto: Ismael Francisco / Cubadebate

Foto: Ismael Francisco / Cubadebate

Foto: Ismael Francisco / Cubadebate

Foto: Ismael francisco / Cubadebate

Foto: Ismael francisco / Cubadebate

Foto: Ismael Francisco / Cubadebate

Foto: Ismael Francisco / Cubadebate

 

En fotos primer día de Obama en Cuba

En fotos primer día de Obama en Cuba


La comitiva estadounidense está integrada por 8 senadores y otros 31 representantes del Gobierno.
Obama y su esposa pisan suelo cubano.

El mandatario inició su recorrido por Cuba en medio de una caravana oficial hacia la embajada de su país en La Habana para intercambiar con funcionarios de esa sede diplomática.
El mandatario inició su recorrido por Cuba en medio de una caravana oficial hacia la embajada de su país en La Habana
 para intercambiar con funcionarios de esa sede diplomática.
Foto:Reuters

Bajo la lluvia el mandatario recorrió las calles de La Habana Vieja, acompañado de su familia. 
Bajo la lluvia el mandatario recorrió las calles de La Habana Vieja, acompañado de su familia.

Además, visitó la Plaza de Armas, junto con Eusebio Leal, historiador de la ciudad.
Además, visitó la Plaza de Armas, junto con Eusebio Leal, historiador de la ciudad.

Obama recorrió también el Palacio de los Capitanes Generales, museo de la Ciudad, que es considerado la obra de mayor importancia arquitectónica de todo el desarrollo Barroco en Cuba.
Obama recorrió también el Palacio de los Capitanes Generales, museo de la Ciudad, que es considerado la obra de 
mayor importancia arquitectónica de todo el desarrollo Barroco en Cuba.

Obama ya está en Cuba

Obama ya está en Cuba

Obama ya está en Cuba, es recibido con la hospitalidad que distinguen al gobierno y pueblo cubanos.

 Repercusión:

José Pertierra (Abogado estadounidense)

Sr. Presidente, usted pisa la tierra de Maceo y de Martí. La de Camilo, de Fidel, de Raúl y de un pueblo digno.

Piedad Córdoba Ruiz (Colombia)

Me entusiasma mucho que Cuba y EEUU den este paso histórico. Me enorgullece ver a Cuba con su dignidad intacta.

The New York Times

Los cubanos saludaron a Michelle Obama y a sus hijas Sasha y Malia con un ramo de rosas para cada una; las flores de las niñas venían envueltas en papel de seda de color rosa brillante y, las de su madre, en blanco.

La limusina presidencial rodó sobre el asfalto, como nunca se ha visto: con banderas cubanas y estadounidenses ondeando en la parte delantera. A medida que la caravana se abría paso en las carreteras resbaladizas hacia La Habana, pequeños grupos de espectadores miraban desde en los patios y las calles pespunteadas de palmeras, aunque ninguno celebró con signos ni vitoreó.

 

Recordando a Heminway..

“La gente de honor creemos en la Revolución Cubana”

 

Lo que dice Telesur:

El diario Granma fijó la postura del Gobierno y el pueblo cubano. Pese a tener una postura de cálida bienvenida, Cuba busca restablecer las relaciones con EE.UU. en el marco de su soberanía y libertad.

 

El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, enfatizó que para normalizar las relaciones bilaterales EE.UU. debe eliminar el bloqueo financiero y comercial que Washington mantiene contra La Habana.

 

Aunque EE.UU. indica que tienen un embargo contra Cuba, la isla aclara que no es deudora de EE.UU. y que no ha cometido algún delito que autorice el secuestro y liquidación de sus bienes a favor del país norteamericano.


 http://www.telesurtv.net/multimedia/Asi-se-vistio-Cuba-para-recibir-a-Barack-Obama-20160320-0025.html.

 

La visita a Cuba del presidente Barack Obama

La visita a Cuba del presidente Barack Obama

El presidente de los Estados Unidos de América, Barack Obama, realizará una visita oficial a Cuba entre el 20 y el 22 de marzo próximos.

Será la segunda ocasión que un mandatario estadounidense llega a nuestro archipiélago. Antes solo lo hizo Calvin Coolidge, quien desembarcó en La Ha­bana en enero de 1928. Arribó a bordo de un buque de guerra para asistir a la VI Conferencia Panamericana, que se efectuaba por aquellos días bajo los auspicios de un personaje local de infausta memoria, Gerardo Machado. Esta será la primera vez que un Presidente de los Estados Unidos viene a una Cuba dueña de su soberanía y con una Revolución en el poder, encabezada por su liderazgo histórico.

Este hecho se inserta en el proceso iniciado el 17 de diciembre de 2014, cuando el presidente de los Consejos de Estado y de Mi­nis­tros de Cuba, General de Ejército Raúl Cas­tro Ruz y el presidente Barack Obama, anunciaron simultáneamente la decisión de restablecer las relaciones di­plomáticas, rotas por los Estados Unidos casi 54 años antes. Forma parte del complejo proceso hacia la normalización de los vínculos bilaterales, que apenas se inicia y que ha avanzado sobre el único terreno posible y justo: el respeto, la igualdad, la reciprocidad y el reconocimiento de la legitimidad de nuestro gobierno.

Se ha llegado a este momento como resultado de la heroica resistencia del pueblo cubano y su lealtad a los principios, la defensa de la independencia y la soberanía nacionales, en primerísimo lugar. Tales valores, no negociados en más de 50 años, condujeron al actual gobierno de los Estados Unidos a admitir los daños severos que el bloqueo ha causado a nuestra población y al reconocimiento del fracaso de la política de abierta hostilidad hacia la Revolución. Ni la fuerza, ni la coerción económica, ni el aislamiento lograron imponer a Cuba una condición contraria a sus aspiraciones forjadas en casi siglo y medio de heroicas luchas.

El actual proceso con los Estados Unidos ha sido posible también gracias a la inquebrantable solidaridad internacional, en particular, de los gobiernos y pueblos latinoamericanos y caribeños, que colocaron a los Es­ta­dos Unidos en una situación de aislamiento in­sos­tenible. “Como la plata en las raíces de Los Andes” —tal como expresara nuestro Hé­roe Nacional José Martí en su ensayo “Nues­tra América”—, América Latina y el Caribe, fuertemente unidos, reclamaron el cambio de la política hacia Cuba. Esta demanda regional se patentizó de manera inequívoca en las Cum­bres de las Américas de Puerto España, Trinidad y Tobago, en 2009, y de Car­tagena, Co­lombia, en 2012, cuando to­dos los países de la región exigieron unánime y categóricamente el levantamiento del bloqueo y la participación de nuestro país en la VII cita hemisférica de Panamá, en 2015, a la que por primera vez asistió una delegación cubana, encabezada por Raúl.

Desde los anuncios de diciembre de 2014, Cuba y los Estados Unidos han da­do pasos hacia la mejoría del contexto bilateral.

El 20 de julio de 2015, quedaron oficialmente restablecidas las relaciones diplomáticas, con el compromiso de desarrollarlas sobre la base del respeto, la cooperación y la observancia de los principios del Derecho Internacional.

Han tenido lugar dos encuentros entre los Presidentes de ambos países, además de intercambios de visitas de ministros y otros contactos de funcionarios de alto nivel. La cooperación en disímiles áreas de beneficio mutuo avanza y se abren espacios de discusión, que permiten un diálogo sobre temas de interés bilateral y multilateral, incluyendo aquellos en los que tenemos diferentes concepciones.

El mandatario estadounidense será bienvenido por el Gobierno de Cuba y su pueblo con la hospitalidad que los distingue y será tratado con toda consideración y respeto, como Jefe de Estado.

Esta será una oportunidad para que el Presidente de los Estados Unidos aprecie directamente una nación enfrascada en su desarrollo económico y social, y en el mejoramiento del bienestar de sus ciudadanos. Este pueblo disfruta derechos y puede exhibir logros que constituyen una quimera para muchos países del mundo, a pesar de las limitaciones que se derivan de su condición de país bloqueado y subdesarrollado, lo cual le ha merecido el reconocimiento y el respeto internacionales.

Personalidades de talla mundial como el Papa Francisco y el Patriarca Kirill describieron a esta isla, en su declaración conjunta emitida en La Habana en febrero, como “un símbolo de esperanza del Nuevo Mundo”. El presidente francés, François Hollande afirmó recientemente que “Cuba es respetada y escuchada en toda América Latina” y elogió su capacidad de resistencia ante las más difíciles pruebas. El líder sudafricano Nelson Man­dela tuvo siempre para Cuba palabras de profundo agradecimiento: “Noso­tros en África —dijo en Matanzas, el 26 de julio de 1991— estamos acostumbrados a ser víctimas de otros países que quieren desgajar nuestro territorio o subvertir nues­tra soberanía. En la historia de África no existe otro caso de un pueblo (como el cubano) que se haya alzado en defensa de uno de nosotros”.

Obama se encontrará con un país que contribuye activamente a la paz y la estabilidad regional y mundial, y que comparte con otros pueblos no lo que le sobra, sino los modestos recursos con que cuenta, haciendo de la solidaridad un elemento esencial de su razón de ser y del bienestar de la humanidad, como nos legara Martí, uno de los objetivos fundamentales de su política internacional.

También tendrá la ocasión de conocer a un pueblo noble, amistoso y digno, con un alto sentido del patriotismo y la unidad nacional, que siempre ha luchado por un futuro mejor a pesar de las adversidades que ha tenido que enfrentar. El presidente de los Estados Unidos será recibido por un pueblo revolucionario, con una profunda cultura política, que es resultado de una larga tradición de lucha por su verdadera y definitiva independencia, primero contra el colonialismo español y después contra la dominación imperialista de los Estados Unidos; una lucha en la que sus mejores hijos han derramado su sangre y han asumido todos los riesgos. Un pueblo que nunca claudicará en la defensa de sus principios y de la vasta obra de su Re­volución, que sigue sin vacilación el ejemplo de Carlos Manuel de Céspedes, José Martí, Antonio Maceo, Julio Antonio Me­lla, Rubén Martínez Villena, An­tonio Guiteras y Ernesto Che Guevara, entre muchos otros.

Este también es un pueblo al que lo unen lazos históricos, culturales y afectivos con el estadounidense, cuya figura paradigmática, el escritor Ernest He­ming­way, recibió el Nobel de Literatura por una novela ambientada en Cuba. Un pueblo que muestra gratitud hacia aquellos hijos de los Estados Uni­dos que, como Thomas Jordan[1], Hen­ry Ree­ve, Win­chester Osgood[2] y Fre­derick Funs­ton[3], combatieron junto al Ejército Libertador en nuestras guerras por la independencia de España; y a los que en época más reciente se opusieron a las agresiones contra Cuba, desafiaron el bloqueo, como el Reverendo Lucius Walker, para traer su ayuda solidaria a nuestro pueblo, y apoyaron el regreso a la Patria del niño Elián González y de nuestros Cinco Héroes. De Martí aprendimos a admirar a la patria de Lincoln y a repudiar a Cutting[4].

Vale recordar las palabras del Líder histórico de la Revolución Cubana, el Co­mandante en Jefe Fidel Castro Ruz, el 11 de septiembre de 2001, cuando afirmó: “Hoy es un día de tragedia para Estados Unidos. Ustedes saben bien que aquí jamás se ha sembrado odio contra el pueblo norteamericano. Quizás, precisamente por su cultura y por su falta de complejos, al sentirse plenamente libre, con patria y sin amo, Cuba sea el país donde se trate con más respeto a los ciudadanos norteamericanos. Nunca hemos predicado ningún género de odios nacionales, ni cosas parecidas al fanatismo, por eso somos tan fuertes, porque basamos nuestra conducta en principios y en ideas, y tratamos con gran respeto —y ellos se percatan de eso— a cada ciudadano norteamericano que visita a nuestro país”.

Este es el pueblo que recibirá al presidente Barack Obama, orgulloso de su historia, sus raíces, su cultura nacional y confiado en que un futuro mejor es posible. Una nación que asume con serenidad y determinación la eta­pa actual en las relaciones con los Estados Uni­dos, que reconoce las oportunidades y tam­bién los problemas no resueltos entre am­bos países.

La visita del Presidente de los Estados Uni­dos será un paso importante en el proceso hacia la normalización de las relaciones bilaterales. Hay que recordar que Obama, como lo hizo antes James Carter, se ha propuesto, desde el ejercicio de sus facultades presidenciales, trabajar para normalizar los vínculos con Cuba y, en consecuencia, ha realizado acciones concretas en esta dirección.

Sin embargo, para llegar a la normalización queda un largo y complejo camino por recorrer, que requerirá de la solución de asuntos claves que se han acumulado por más de cinco décadas y que profundizaron el carácter confrontacional de los vínculos entre los dos países. Tales problemas no se resolverán de la noche a la ma­ñana, ni con una visita presidencial.

Para normalizar las relaciones con los Estados Unidos será determinante que se levante el bloqueo económico, comercial y financiero, que provoca privaciones al pueblo cubano y es el principal obstáculo para el desarrollo de la economía de nuestro país.

Debe reconocerse la posición reiterada del presidente Barack Obama de que el bloqueo tiene que ser eliminado y sus llamados al Congreso para que lo levante. Este es también un reclamo mayoritario y creciente de la opinión pública estadounidense, y casi unánime de la comunidad internacional, que en 24 ocasiones consecutivas ha aprobado en la Asam­blea General de las Naciones Unidas la resolución cubana “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero im­puesto por los Estados Unidos de América con­tra Cuba”.

El mandatario estadounidense ha adop­tado medidas para modificar la aplicación de algunos aspectos del bloqueo, que son positivas. Altos funcionarios de su gobierno han dicho que están en estudio otras. Sin embargo, no ha sido posible implementar una bue­na parte de las medidas, por su alcance limitado, por la persistencia de otras regulaciones y por los efectos intimidatorios del bloqueo en su conjunto, que ha sido aplicado duramente por más de cincuenta años.

Resulta paradójico que, por una parte, el gobierno tome medidas y que, por otra, arrecie las sanciones contra Cuba, que afectan la vida cotidiana de nuestro pueblo.

La realidad sigue mostrando que el bloqueo se mantiene y se aplica con rigor y con un marcado alcance extraterritorial, lo cual tiene efectos disuasivos para las empresas y los bancos de los Estados Unidos y de otros países. Ejemplo de ello son las multas multimillonarias que se continúan imponiendo a compañías y entidades bancarias estadounidenses y de otras nacionalidades por relacionarse con Cuba; la denegación de servicios y el cierre de operaciones financieras de bancos internacionales con nuestro país; y la congelación de transferencias legítimas de fondos hacia y desde Cuba, incluso en monedas distintas al dólar estadounidense.

El pueblo de Cuba espera que la visita del mandatario estadounidense consolide su vo­luntad de involucrarse activamente en un de­bate a fondo con el Congreso para el levantamiento del bloqueo y que entretanto, continúe haciendo uso de sus prerrogativas ejecutivas para modificar tanto como sea posible su aplicación, sin necesidad de una acción legislativa.

Otros asuntos que son lesivos a la soberanía cubana también tendrán que ser resueltos para poder alcanzar relaciones normales en­tre los dos países. El territorio ocupado por la Base Naval de los Estados Unidos en Guan­tá­namo, en contra de la voluntad de nuestro go­bierno y pueblo, tiene que ser devuelto a Cu­ba, cumpliendo el deseo unánime de los cu­ba­nos desde hace más de cien años. De­ben ser eliminados los programas injerencistas di­rigidos a provocar situaciones de desestabilización y cambios en el or­den político, económico y social de nues­tro país. La política de “cambio de ré­gimen” tiene que ser definitivamente sepultada.

Asimismo, debe abandonarse la pretensión de fabricar una oposición política interna, sufragada con dinero de los contribuyentes estadounidenses. Tendrá que ponérsele término a las agresiones radiales y televisivas contra Cuba en franca violación del Derecho Internacional y al uso ilegítimo de las telecomunicaciones con objetivos políticos, reconociendo que el fin no es ejercer una determinada influencia sobre la sociedad cubana, sino poner las tecnologías en función del desarrollo y el conocimiento.

El trato migratorio preferencial que reciben nuestros ciudadanos, en virtud de la Ley de Ajuste Cubano y de la política de pies secos-pies mojados, causa pérdidas de vidas humanas y alienta la emigración ilegal y el tráfico de personas, además de generar problemas a terceros países. Esta situación debe ser modificada, como habría que cancelar el programa de “parole” para profesionales médicos cubanos, que priva al país de recursos humanos vitales para atender la salud de nuestro pueblo y afecta a los beneficiarios de la cooperación de Cuba con naciones que la necesitan. Asi­mismo, debe cambiarse la política que pone como condición a los atletas cubanos romper con su país para poder jugar en las Ligas de los Estados Unidos.

Estas políticas del pasado son incongruentes con la nueva etapa que el gobierno de los Estados Unidos ha iniciado con nuestro país. Todas son anteriores al presidente Obama, pero él podría modificar algunas de ellas por decisión ejecutiva y otras eliminarlas totalmente.

Cuba se ha involucrado en la construcción de una nueva relación con los Estados Unidos en pleno ejercicio de su soberanía y comprometida con sus ideales de justicia social y solidaridad. Nadie puede pretender que para ello, tengamos que renunciar a uno solo de sus principios, ceder un ápice en su defensa, ni abandonar lo proclamado en la Cons­titución: “Las relaciones económicas, di­plomáticas con cualquier otro Estado no podrán jamás ser negociadas bajo agresión, amenaza o coerción de una potencia extranjera”.

No se puede albergar tampoco la me­nor du­da respecto al apego irrestricto de Cuba a sus ideales revolucionarios y an­timperialistas, y a su política exterior com­prometida con las causas justas del mundo, la defensa de la autodeterminación de los pueblos y el tradicional apoyo a nuestros países hermanos.

Como expresó la última Declaración del Gobierno Revolucionario, es y será inamovible nuestra solidaridad con la República Bo­livariana de Venezuela, el gobierno encabezado por el presidente Nicolás Maduro y el pueblo bolivariano y chavista, que lucha por seguir su propio camino y enfrenta sistemáticos intentos de desestabilización y sanciones unilaterales establecidas por la Orden Eje­cu­tiva infundada e injusta de marzo de 2015 que fue condenada por América Latina y el Caribe. La notificación emitida el pasado 3 de marzo prorrogando la llamada “Emer­gencia Na­cio­nal” y las sanciones, es una intromisión directa e inaceptable en los asuntos internos de Venezuela y en su soberanía. Aquella Orden debe ser abolida y esto será un reclamo permanente y firme de Cuba.

Como señalara el General de Ejército Raúl Castro, “no renunciaremos a nuestros ideales de independencia y justicia social, ni claudicaremos en uno solo de nuestros principios, ni cederemos un milímetro en la defensa de la soberanía nacional.  No nos dejaremos presionar en nuestros asuntos internos. Nos hemos ganado este derecho soberano con grandes sacrificios y al precio de los mayores riesgos”.

Llegamos hasta aquí, reiteramos una vez más, por la defensa de nuestras convicciones y porque nos asiste la razón y la justicia.

Cuba ratifica su voluntad de avanzar en las relaciones con los Estados Unidos, sobre la base de la observancia de los principios y propósitos de la Carta de las Naciones Unidas y de los principios de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, firmada por los Jefes de Estado y Gobierno de la región, que incluyen el respeto absoluto a su independencia y soberanía, el derecho inalienable de todo Estado a elegir el sistema político, económico, social y cultural sin injerencias de ninguna forma; la igualdad y la reciprocidad.

Cuba reitera a su vez, plena disposición a mantener un diálogo respetuoso con el Go­bierno de los Estados Unidos y a desarrollar relaciones de convivencia civilizada. Convivir no significa tener que renunciar a las ideas en las cuales creemos y que nos han traído hasta aquí, a nuestro socialismo, a nuestra historia, a nuestra cultura.

Las profundas diferencias de concepciones entre Cuba y los Estados Unidos sobre los modelos políticos, la democracia, el ejercicio de los derechos humanos, la justicia social, las relaciones internacionales, la paz y la estabilidad mundial, entre otros, persistirán.

Cuba defiende la indivisibilidad, interdependencia y universalidad de los derechos hu­manos civiles, políticos, económicos, so­ciales y culturales. Estamos convencidos que es obligación de los gobiernos defender y ga­rantizar el derecho a la salud, la educación, la seguridad social, el salario igual por trabajo igual, el derecho de los niños, así como el derecho a la alimentación y al desarrollo. Re­cha­za­mos la manipulación política y el doble rasero sobre los derechos humanos, que deben ce­sar. Cuba, que se ha adherido a 44 instrumentos internacionales en esta materia, mientras que los Estados Unidos solo han suscrito 18, tiene mucho que opinar, que defender y que mostrar.

De lo que se trata en nuestros vínculos con los Estados Unidos, es que ambos países respeten sus diferencias y creen una relación ba­sada en el beneficio de ambos pueblos.

Independientemente de los avances que se puedan alcanzar en los vínculos con los Es­tados Unidos, el pueblo cubano seguirá adelante. Con nuestros propios esfuerzos y probada capacidad y creatividad, continuaremos trabajando por el de­sarrollo del país y el bienestar de los cubanos. No cejaremos en la de­manda por el levantamiento del bloqueo que tan­to daño nos ha hecho y hace. Per­sis­ti­re­mos en llevar adelante el proceso de ac­tualización del modelo económico y so­cial que hemos elegido, y de construcción de un socialismo prós­pero y sostenible para consolidar los lo­gros de la Re­volución.

Un camino soberanamente escogido y que seguramente será ratificado en el VII Congreso del Partido Co­mu­nis­ta, con Fidel y Raúl en la victoria.

Esta es la Cuba que dará respetuosa bienvenida al presidente Obama.

Mayabeque: Fidel y los jóvenes, protagonistas de la jornada por el Día de la Prensa Cubana.

Mayabeque: Fidel y los jóvenes, protagonistas de la jornada por el Día de la Prensa Cubana.

Por Andy Duardo Martín.

(English version at the end of the text)

Si como dijo el escritor y ensayista polaco Ryszard Kapuściński, “un excelente periodista es un gran ser humano”, entonces los cubanos tenemos la gran dicha de contar con un extraordinario profesional en ejercicio, Fidel Castro Ruz.

Al líder histórico de la Revolución Cubana está dedicada la Jornada por el Día de la Prensa Cubana. En Mayabeque se vivió una intenso y hermoso martes, cuando en las ocho delegación de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) se reconoció a las féminas vinculadas a los órganos de prensa, en ocasión del 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer. La trascedente labor de las periodistas mayabequinas llegó a modo de anécdotas.

Las más experimentadas narraron sus experiencias en la consecución de un periodismo que “siempre ha estado al lado de la Revolución, en las buenas y en las malas”, aseguró Dalia Reyes Méndez afiliada a la delegación de Radio Camoa. La Jornada por el Día de la Prensa Cubana comenzó en la más joven provincia del país el pasado día 5 con una conferencia de prensa donde los integrantes del Ejecutivo Provincial de la UPEC, detallaron el cronograma de actividades para saludar el aniversario 14 del nacimiento del Periódico Patria, fundado por José Martí el 14 de marzo de 1892, en la ciudad de Nueva York.

El programa incluye un encuentro de generaciones. Jubilados del sector intercambiarán con jóvenes que laboran o realizan el servicio social en los medios de comunicación. Previsto para el día de 10 a las 10 de la mañana, en el Salón Habaguanex de la Asamblea Provincial del Poder Popular, la cita posibilitará fortalecer la dirección del Club Juvenil de la Prensa. En la sesión matutina del 12 de marzo una veintena de periodistas del Canal Habana, visitarán Telemayabeque, en un intercambio de experiencias en torno al periodismo televisivo hoy y el uso de las tecnologías en función de la calidad.

La actividad central en Mayabeque a propósito de la Jornada por el Día de la Prensa Cubana, tendrá lugar el 15 de marzo a las diez de la mañana en el Cine Campoamor, de Güines. No faltarán los momentos trascedentes e inolvidables cuando dos periodistas con 15 y 16 años de labor sobresaliente en el ejercicio de la profesión, reciban el mayor reconocimiento que otorga la UPEC, la Distinción Félix Elmuza.

Se procederá a la entrega del Premio Provincial por la obra de toda la vida y los Premios Anuales en Periodismo escrito, televisivo, radial, digital y gráfico-fotográfico. También se entregarán los premios del Concurso Provincial de Periodismo Juan Candelario Bacallao.

Para el 19 de marzo está fijado el inicio de la preparación del equipo de softbol Vaqueros, integrado por periodistas de los Medios de Comunicación de Artemisa y Mayabeque, esta última, provincia anfitriona en septiembre de la décimo octava edición de Liga Nacional de Softbol de la Prensa.

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Mayabeque: Fidel and youth, protagonists of the day for the Day of the Cuban Press.

Duardo Andy Martin.If, as the Polish essayist and writer Ryszard Kapuscinski said, "an excellent journalist is a great human being," then we Cubans have the great joy of having a professional extraordinary exercise, Fidel Castro Ruz.

The historic leader of the Cuban Revolution Day is dedicated to the Day of the Cuban Press. In Mayabeque he lived an intense and beautiful Tuesday when the eight delegation of the Union of Journalists of Cuba (UPEC) to the women linked to the organs of the press, on the occasion of March 8, International Women’s Day was recognized.

The transcendent work of journalists arrived mayabequinas mode anecdotes. The more experienced described their experiences in pursuing journalism that "has always been next to the Revolution, in good times and bad," said Dalia Reyes Mendez affiliated with the delegation of Radio Camoa.

Day by Day of the Cuban Press began in the youngest province in the country last day 5 with a press conference where members of the Provincial Executive of the UPEC, detailed schedule of activities to greet the anniversary 14 of the birth of the newspaper Patria, founded by José Martí on March 14, 1892, in New York city.The program includes a meeting of generations. Retired youth exchange industry who they work or perform social service in the media.

Scheduled for day 10 at 10 am, in the Habaguanex Hall of the Provincial Assembly of People’s Power, the appointment will enable strengthen the management of the Youth Press Club.In the morning session of 12 March twenty journalists from Havana Canal, visit Telemayabeque, in an exchange of experiences on the television journalism today and the use of technology in terms of quality.The central activity in Mayabeque purpose of the Day for Cuban Press Day will take place on March 15 at ten o’clock in the Campoamor Theater, Guines.

They will not lack the trascedentes and unforgettable moments when two journalists with 15 and 16 years of outstanding work in the practice of the profession, receiving the highest recognition given by the UPEC, the Distinction Felix Elmuza. It will proceed to the delivery of the Provincial Prize for the work of a lifetime and the Annual Awards in writing, television, radio, digital and graphic-photojournalism. Provincial awards Juan Candelario Journalism Competition Bacallao be provided.

On March 19 it is fixed to the start of the preparation team Vaqueros softball, composed of journalists from the Media of Artemisa and Mayabeque, the latter host province in September the eighteenth edition of National League Softball Press. (Translated by Google)