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MAYAWEB: desde Cuba, veraz e inmediata.

El preludio. Reflexión del compañero Fidel Castro Ruz

Los clásicos del béisbol y el fútbol llenan los stadiums y entusiasman a las masas en todo el mundo. Por supuesto que todos nos consideramos expertos en la materia —yo entre ellos— y discutimos acaloradamente con cualquiera.

Sin embargo, cuando se trata de la economía, en la que tienen lugar eventos que son decisivos para el mundo, se cuentan con los dedos de la mano los que se interesan sobre el tema. Busqué en nuestra prensa el evento y no aparece una palabra sobre la reunión del G-20 que dentro de dos días se iniciará en Londres.

Ayer, en el noticiero vespertino de la televisión, se le mencionó para enfatizar en las medidas espectaculares de seguridad que adoptan las autoridades británicas. Nos contaron que Obama llevará 200 hombres de sus servicios secretos, expertos en protección. De paso nos contaron cosas del sofisticado Boeing cuatrimotor que los transporta, con 80 canales de televisión, casi 100 líneas telefónicas y el equipo con las claves para ordenar el disparo de los proyectiles nucleares, siempre listos para despegar. También supimos del helicóptero especialmente diseñado para transportarlo por aire a la sala de reuniones y el invulnerable auto tanque imperforable en que se moverá por tierra. Constituyen últimos avances de la ciencia y la tecnología militar puestos a su disposición.

Del significado de la Cumbre ni una palabra. No se trata de una crítica a nuestros medios de información, es sencillamente nuestra forma de actuar frente al tema económico internacional. En el resto de los países ocurre exactamente igual. Sin embargo, de los acuerdos que se adopten en esa Cumbre de las grandes potencias económicas dependerá el destino más próximo de miles de millones de personas modestas que viven de su trabajo.

Haciendo uso de las informaciones que ofrecen las agencias cablegráficas internacionales, las revistas especializadas, los discursos y las entrevistas de los jefes de Estado y dirigentes de los organismos de Naciones Unidas, trataré de seguir el curso de la reunión, en la que estarán presentes las grandes contradicciones económicas e ideológicas que caracterizan el complejo mundo de hoy, sumido en una profunda crisis.

En una declaración al programa de la BBCI, Kevin Rudd, Primer Ministro de Australia, del Partido Laborista, declaró que los jefes de Estado y de Gobierno de los países del G-20 no aprobarán un plan de estímulo fiscal en la Cumbre de Londres. Señaló que en la Cumbre anterior ya se habían aprobado 1.5 millones de millones de euros, y que ahora correspondería al Fondo Monetario Internacional (FMI) decidir qué apoyo adicional necesitaría la economía.

El gobierno del Reino Unido desmintió el contenido de un borrador del comunicado que supuestamente emitirían los líderes del G-20, filtrado por la revista alemana "Der Spiegel".

Un portavoz de Gordon Brown señaló que el documento era viejo y que correspondía al anterior G-20.

El Banco de Inglaterra declaró que la economía británica no estaba en condiciones de endeudarse más.

Los líderes del grupo G-20 afirman, según otro cable, que el apoyo al sector financiero, el aumento del gasto público y el financiamiento extra al FMI sacarán a la economía mundial de la recesión para principios del 2010, indicó el borrador de un comunicado publicado el domingo por el Financial Times.

"Estamos dispuestos a asegurar que esta crisis no se repita."

El presidente Dimitri Medvédev declaró a la BBC que, como uno de los países más fuertemente orientados a la exportación, Rusia ha sufrido bastante por la crisis financiera actual. Dijo que los líderes del G-20 tienen que alcanzar un acuerdo en la Cumbre "porque el futuro de nuestros países y nuestros pueblos depende de nuestro acuerdo, de nuestra determinación para introducir cambios fundamentales en la arquitectura financiera mundial.

Los jefes de Estado y de Gobierno de las 20 mayores economías del mundo prepararon un borrador de declaración para la Cumbre donde se comprometen a combatir el proteccionismo y completar las negociaciones para el comercio internacional.

Fuentes oficiales declararon al Financial Times que el texto del comunicado no deberá cambiar antes de la Cumbre. "Una crisis global requiere soluciones globales", dice el borrador. Los dirigentes del G-20 están decididos a asegurar que esta crisis no se repita y buscan "una economía abierta, sobre principios de mercado, con controles eficaces e instituciones globales fuertes."

El jefe de la cancillería británica dijo que Londres y Washington no presionarán a los gobernantes del G-20 para anunciar promesas de gastos específicos. Le restó importancia al distanciamiento entre los países que apoyan mayor estímulo, como Gran Bretaña y Estados Unidos y los que instan a ser prudentes, como Francia y Alemania.

El presidente Obama, a su vez, declaró ayer 30 de marzo a ese mismo órgano británico de prensa, que hizo un llamado a la unidad del Grupo de los Veinte. Aseguró que los líderes mundiales saben que deben "enviar un mensaje fuerte de unidad" por el bien de la economía global. Restó importancia a la división entre Estados Unidos y los países de Europa continental, en particular a la oposición de Alemania y Francia de introducir mayores estímulos fiscales. Aceptó, sin embargo, que "le han dado la espalda en su propio país para incrementar el gasto como una medida para reactivar la economía mundial, lo que hará difícil ofrecer más estímulos económicos en este momento."

"En todos los países hay una tensión entre los pasos necesarios para reactivar la economía y el hecho de que algunos de estos pasos cuestan mucho dinero y los contribuyentes se muestran escépticos para gastar más."

"Si los votantes perciben que es una calle en un solo sentido y que solo estamos poniendo más dinero en las instituciones para evitar la catástrofe, va a ser difícil convencerlos de intervenir más."

Más de 180 países del mundo no estarán presentes en la reunión de Londres. No en balde se afirma que allí solo estarán los representantes de las 20 mayores economías del mundo. Sin embargo, entre éstas hay contradicciones profundas, tanto dentro de los propios países occidentales como entre éstos y los emergentes, que libran la batalla contra la crisis financiera a favor de su derecho al desarrollo.

Una síntesis no es un análisis. Se trata simplemente de transmitir a mis compatriotas la esencia de los debates del G-20 en Londres, y siempre con el temor de ser extenso y aburrido.


Fidel Castro Ruz
Marzo 31 de 2009
1 y 29 p.m.

China en los cables internacionales. Reflexión del compañero Fidel Castro Ruz

De la Reflexión tomada de CubaDebate publicada en nuestra prensa el lunes 30, titulada: "China, la futura gran potencia económica", la mayoría de los cables internacionales informaron solamente lo que se refería a mis críticas a las declaraciones de Biden, en Viña del Mar.

Solo EFE dedicó unas líneas al final de su despacho, al tema principal del artículo. Reconocer el creciente papel de China en la economía mundial, es trago amargo para Occidente.

La gran prensa, sin embargo, sigue hablando del pujante poder económico de China. Ayer 29, la agencia de noticias DPA expresaba que "China tomó a Estados Unidos por sorpresa con su osada propuesta de reemplazar el dólar como principal divisa internacional, por una nueva ‘supermoneda’." A continuación informa que China lucha contra el poder dominante de Estados Unidos en el sistema financiero mundial, se hace eco de la opinión del Banco Central Chino, que considera la crisis y sus consecuencias en todo el mundo un reflejo de la fragilidad interna y los riesgos inherentes del sistema monetario internacional que su país desea cambiar, con la nueva moneda de reserva. Alude, a favor de su tesis, que ya el famoso economista británico John Maynard Keynes propuso en los años 40 una moneda global.

Señala en el mismo cable que "China aspira a obtener un puesto de Director en el FMI, un organismo hasta ahora dominado por Estados Unidos y que, según las previsiones del G-20, debe asumir los sistemas financieros nacionales".

"Como el más grande de los países emergentes, China exige más influencia para los Estados pobres, especialmente golpeados por la crisis."

Reitera en su argumentación el conocido hecho de que China, con un monto de 740 mil millones de dólares en bonos de la Tesorería norteamericana, es el principal acreedor de Estados Unidos.

No hay que olvidar que Alemania, sede de la oficina central de la DPA, está preocupada por el ruinoso papel que la política económica de Estados Unidos ejerce sobre Europa. Alemania es, en la actualidad, el país industrializado que exporta el más alto porcentaje de su Producto Interno Bruto. La crisis económica la afecta más que a ningún otro.

La opinión pública mundial tiene el deber y el derecho de conocer más sobre los problemas económicos de una crisis que golpea hoy a todos los pueblos del mundo.











Fidel Castro Ruz
Marzo 30 de 2009
1 y 20 p.m.

China, la futura gran potencia económica. Reflexión del compañero Fidel Castro Ruz

En estos días muchos cables hablan del potencial económico de China. Ayer 28 de marzo fue la principal agencia de noticias norteamericana la que reconoce que "China es la única economía importante que sigue creciendo con fuerza en el mundo.

"En su segundo reproche al liderazgo estadounidense en una semana —continúa el cable, no muy amable al final del párrafo—, el gobernador del banco central chino, Zhou Xiaochuan, aseguró que la rápida respuesta de China a la fase de contracción económica internacional —incluyendo un paquete de estímulo equivalente a 586.000 millones de dólares— ha demostrado la superioridad de su sistema político, autoritario y unipartidista."

La agencia AP de inmediato divulga las palabras textuales del gobernador del banco central chino:

"Los hechos son evidentes y demuestran que en comparación con otras economías importantes, el gobierno chino ha tomado medidas políticas puntuales, firmes y eficaces, demostrando la ventaja de su sistema... ", tomadas de unas declaraciones de Zhou que según afirma la agencia fueron difundidas en el sitio de internet del Banco Popular de China.

"Cuando faltan dos semanas para la cumbre del Grupo de los 20 países de economías más importantes (G20), —añade el cable— el 2 de abril en Londres, Zhou exhortó a los demás gobiernos que asistirán a que otorguen a sus ministros de Finanzas y bancos centrales toda la autoridad para que puedan ‘actuar audaz y eficazmente, sin tener que pasar a través de un proceso largo o incluso doloroso de aprobación’.

"China ha dejado en claro su aspiración: quiere un dólar estadounidense estable e in-cluso ha defendido la creación de otra moneda mundial paralela. Beijing se opone al proteccionismo —prosigue dicha agencia— y está exigiendo que se le presten más oídos sobre cómo se regulan los sistemas financieros y cómo se rescatan, mientras se abstiene de hacer cualquier promesa de nuevos planes de rescate o estímulo en su propio suelo.

En la parte final de su cable, expresa:

"... el primer ministro chino Wen Jiabao ha instado a Washington a que la unión norteamericana siga siendo ‘una nación creíble’.

"En otras palabras, Beijing quiere que Washington evite estimular la inflación con un gasto excesivo del gobierno en paquetes de salvamento y estímulo."

Por lo que puede apreciarse, la influencia de la República Popular China en la reunión de Londres será enorme desde el punto de vista económico ante la crisis mundial. Eso no había ocurrido nunca antes cuando el poder de Estados Unidos reinaba totalmente en ese campo.

Por otro lado, en nuestro hemisferio es divertido ver cómo se agitan las entrañas del imperio, lleno de problemas y contradicciones insuperables con los pueblos de América Latina, a los que pretende dominar eternamente.

Quienes lean las declaraciones del piadoso católico Joe Biden en Viña del Mar, que descarta levantar el bloqueo económico a Cuba, suspirando por una transición interna que en nuestro país sería francamente contrarrevolucionaria, se asombrarán. Sus lamentos plañideros dan lástima, especialmente cuando no existe un solo gobierno latinoamericano y caribeño que no vea en esa medida antediluviana un lastre del pasado. ¿Qué ética subsiste en la política de Estados Unidos? ¿Cuánto queda de cristiano en el pensamiento político del Vicepresidente Biden?











Fidel Castro Ruz
Marzo 29 de 2009
3 y 43 p.m.

La mentira al servicio del imperio. Reflexión del compañero Fidel Castro Ruz

La Reuters encabezó ayer la lista de las agencias internacionales de noticias que presentan a Pedro Miret y a Osmany Cienfuegos como figuras históricas destituidas por Raúl Castro.

Le sigue en orden la EFE, que textualmente afirma: "fueron destituidos como Vicepresidentes del Consejo de Ministros el pasado 2 de marzo".

El pretexto para esta intriga, ampliamente divulgada en el mundo, fue la publicación en la Gaceta Oficial, el día 24 de marzo, del Decreto sobre la reestructuración del Consejo de Ministros del Gobierno de Cuba, aprobado el día 2 de este mes.

Pedro Miret es un magnífico compañero, con grandes méritos históricos al que todos respetamos y por el que siento gran afecto. Hace varios años, por razones de salud, no puede ocupar cargo alguno. La lenta instalación de su enfermedad dio lugar al cese progresivo de su actividad política. No es justo presentarlo como un "destituido", sin consideración alguna.

Osmany Cienfuegos, hermano de Camilo, realizó importantes tareas, no solo como Vicepresidente del Consejo de Ministros, sino también como miembro del Partido o cumpliendo instrucciones mías cuando era Comandante en Jefe. Fue siempre y es revolucionario. Sus funciones fueron cesando progresivamente, desde mucho antes de que yo enfermara. Ya no ejercía como Vicepresidente del Consejo de Ministros. El compañero Raúl Castro, Presidente del Consejo de Estado, no tiene responsabilidad alguna en esto. Se trataba, en ambos casos, de trámites simplemente legales.

Reuters y EFE son dos de las agencias occidentales más cercanas a la política imperialista de Estados Unidos. La segunda a veces se comporta peor, aunque es mucho menos importante que la primera.

Haciendo uso de una técnica habitual, EFE toma las palabras de Joaquín Roy, director del European Union Center, de Miami, para publicar en otro cable del 24 de marzo, lo siguiente: "Se ha redescubierto a España como país clave en ciertas regiones del mundo de interés para Estados Unidos como América Latina y en particular, en dos países: Cuba y Venezuela".

De inmediato EFE añade: "El experto consideró que el mayor interés de Estados Unidos, más que presionar para la apertura, los cambios, etcétera, es la estabilidad en la Isla.

"Desde hace años, explicó, los estudios de las agencias de seguridad estadounidenses no señalan a Cuba como una amenaza militar, sino que permanecen atentos al desarrollo de cambios para evitar que las eventuales fricciones internas puedan desestabilizar la región.

"A Estados Unidos no le interesa que el resultado de la apertura sea una guerra civil en Cuba.

"La Unión Europea y España, según Roy, no tienen inconveniente en trabajar conjuntamente con Estados Unidos pero, ‘con cautela’ para que no se dé a entender o se les acuse desde Cuba, de que siguen la guía de Washington".

Más claro ni el agua: las ideas del viejo imperio español en muletas, tratando de ayudar al corrupto, tambaleante y genocida imperio yanqui.

Nada han aprendido la superpotencia de Estados Unidos y la minipotencia española de la heroica resistencia de Cuba a lo largo de más de medio siglo.



Fidel Castro Ruz

Marzo 25 de 2009

3 y 02 p.m.

Todo está dicho. Reflexión del compañero Fidel Castro Ruz

Anoche tuvo lugar la gran final del Clásico entre los dos colosos asiáticos. El equipo de Estados Unidos brilló por su ausencia. Las multinacionales que explotan el deporte no perdieron nada y ganaron mucho. El pueblo norteamericano se lamenta.

Todo estaba pronosticado. Los japoneses dieron cuenta del adversario, a pesar de que Matsuzaka no estaba en su mejor día. Al primer lanzamiento del juego le conectaron un jonrón por el center. Los habituados al modo tradicionalista de ver ese deporte desde los tiempos de Babe Ruth soñaron, en ese instante, con un diluvio de batazos yankis.

Fue peor todavía cuando Matsuzaka dio una base por bolas y el jugador negro Jimmy Rollins, del equipo norteamericano, bateó un fly entre la segunda y el center que era perfectamente capturable y cayó en el campo por obstrucción nada menos que de Hiroyuki Nakajima, el excepcional shortstop japonés. Le estaba ocurriendo en ese juego al equipo de Japón lo mismo que al de Estados Unidos el día anterior, la ventaja del norteamericano era de 1 carrera al inicio del primer inning.

El manager japonés fue amable con su pitcher abridor, que estaba anunciado con bombos y platillos, no quiso rozarlo ni con el pétalo de una flor. Habló con él, le dio unas palmaditas en la espalda y lo dejó.

Japón era home club y por delante quedaban 27 outs; su famoso pitcher puso el extra y concluyó la entrada.

Comenzó de inmediato el esfuerzo japonés por descontar esa ventaja y en breve tiempo ya tenían 4 carreras por encima de Estados Unidos.

Matsuzaka no era esa tarde el lanzador imbatible. Estuvo solo algunas entradas más y fue sustituido por otro de la excelente colección japonesa de lanzadores, a los que el manager sustituía sin vacilación alguna cuando percibía el más mínimo riesgo. Disponía de reservas para ganar ese encuentro y disponía de todos los necesarios para el juego final del Clásico al día siguiente.

Cada vez que el equipo de Estados Unidos descontaba una carrera de la ventaja japonesa, el manager de Japón buscaba y obtenía rápidamente las necesarias para restablecer el margen de 4 a su favor.

Ichiro Suzuki, el primer bate japonés, había fallado 4 veces ese día, pero cuando hizo realmente falta como siempre, disparó un tubey y la ventaja se elevó a 5, con la que concluyó el juego en el noveno inning.

Al siguiente día, 23 de marzo, 6 y 30 de la tarde, con plena luz del día en Los Ángeles, 9 y 30 de la noche hora de Cuba, se produjo el encuentro final entre Japón y Corea. Esta última era home club y no pudo resistir la tentación de emplear un pitcher que en el Clásico había vencido dos veces al equipo japonés, en juegos de 1 ó 2 carreras, muy veloz, curveador y poco ponchador, que había sido muy estudiado por los especialistas y bateadores japoneses.

Esta vez, al primer lanzamiento, le conectaron un jonrón por el center, copia al carbón del batazo yanki el día anterior. Pésimo comienzo para la otra potencia beisbolera asiática. A pesar de eso, como prueba de la calidad de ambos equipos, se produjo uno de los más reñidos encuentros de peloteros profesionales que podría imaginarse. No se equivocó el manager japonés en la selección de su pitcher.

El abridor japonés, Hisashi Iwakuma, lanzó 7 y dos tercios de innings, varios de ellos con menos de 10 lanzamientos por inning.

En el inning 4 estaba todavía 1 a 0 a favor de Japón.

En el 5 Corea empata con jonrón.

En el 7 Japón conecta 3 hits consecutivos y se van delante 2 a 1.

En el 8 Japón impulsa otra carrera y pone el juego 3 a 1. En la parte final de ese mismo inning Corea anota una carrera y lo coloca 3 a 2.

En el 9 se producen 2 bases por bolas consecutivas por parte del mejor cerrador de Japón Yu Darvish, y cuando faltaban solo 2 strikes para obtener la victoria, un hit coreano empata el juego.

En el décimo, Japón impulsa 2 carreras que deciden su victoria 5 a 3.

Encabezados por el que es, sin duda, el mejor bateador del mundo, Ichiro Suzuki, los japoneses conectaron 18 hits.

Se relata así, en breves líneas, la evolución del encuentro, pero este estuvo lleno de situaciones complejas, espectaculares jugadas ofensivas y defensivas, ponches de gran trascendencia en el juego, que mantuvieron la tensión y la emoción a lo largo de los 10 innings que duró el encuentro.

No soy cronista deportivo. Escribo sobre temas políticos de los cuales no me aparto nunca; por ello es que presto atención al deporte; por eso ayer no salió reflexión alguna relativa al importantísimo encuentro que tendría lugar ese día.

Todo estaba dicho y previsto desde varios días antes. Mis amigos, los reporteros de las agencias cablegráficas occidentales, no tendrán material para resaltar, con mayor o menor énfasis, lo que a juicio de ellos son dificultades vinculadas al socialismo.


Fidel Castro Ruz
Marzo 24 de 2009
2 y 53 p.m.

Los culpables somos nosotros. Reflexión del compañero Fidel Castro Ruz

En el juego que concluyó hoy casi a las 3 de la madrugada entre los equipos de Japón y Cuba, fuimos inobjetablemente vencidos.

Los organizadores del Clásico decidieron que los tres países que ocupan los primeros lugares en el béisbol mundial se enfrentaran entre sí en San Diego, al incluir arbitrariamente a Cuba en el grupo asiático, a pesar de lo caribeños que somos.

Dudo, sin embargo, que algún equipo de Occidente pueda derrotar a Japón y a Corea en el grupo de competidores que jugarán en Los Ángeles los próximos 3 días. Solo uno de los dos países asiáticos con su calidad, decidirá quién ocupará el primero y segundo lugares del Clásico.

Lo que importaba a los organizadores era eliminar a Cuba, país revolucionario que ha resistido heroicamente y no ha podido ser vencido en la batalla de las ideas. No obstante, volveremos un día a ser potencia dominante en ese deporte.

El excelente equipo que nos representó en el Clásico, integrado en su mayoría por atletas jóvenes, es sin duda una genuina representación de los mejores atletas de nuestro país.

Lucharon con gran coraje, no se desmoralizaron ni dejaron de buscar la victoria hasta el último inning.

La alineación, sugerida desde Cuba por los organismos rectores con asesoramiento de expertos, era buena e inspiraba confianza. Ofensiva y defensivamente era fuerte. Se contaba con una buena reserva de pitchers calificados y fuertes bateadores, si las circunstancias cambiantes de un partido lo requerían. Aplicando los mismos conceptos se venció y dominó al poderoso equipo mexicano.

Debo señalar que la dirección del equipo en San Diego fue pésima. Prevaleció el viejo criterio de los caminos trillados, con un adversario capaz que constantemente innova.

Debemos sacar las lecciones pertinentes.

El béisbol es hoy, entre todos los deportes, el más capaz de originar expectación por la enorme variedad de situaciones que pueden surgir y el papel específico de cada uno de los 9 hombres que integran el cuadro. Se abre paso en todas partes como espectáculo realmente emotivo. Aunque los stadiums se llenen de fanáticos, nada es comparable a las imágenes que captan las cámaras. Parece haber sido ideado para transmitir el béisbol por ese medio.

La televisión multiplica el interés al pormenorizar los detalles de cada acción. Logra hasta la posibilidad de ver la costura y la rotación de un lanzamiento a 100 millas de velocidad, la bola que rueda a lo largo de la línea blanca o la llegada al guante del defensor una décima de segundo antes o después de que el pie del corredor pise la base. No recuerdo otro deporte que compita con esa variedad de situaciones, excepto el ajedrez, en que la actividad deja de ser muscular para convertirse en intelectual, imposible de televisar.

En Cuba, donde se practican casi todos los deportes y éstos cuentan con numerosos aficionados, la pelota se ha convertido en una pasión nacional.

Nos hemos dormido sobre los laureles y estamos pagando ahora las consecuencias. Corea y Japón, dos países bien distantes geográficamente de Estados Unidos, han invertido abundantes recursos económicos en ese deporte importado o impuesto.

El desarrollo de tal actividad deportiva en esas dos naciones asiáticas obedece a las peculiares características de las mismas. Sus habitantes son laboriosos, abnegados y tenaces.

Japón, país desarrollado y rico, con más de 120 millones de habitantes, se ha consagrado al desarrollo del béisbol. Como todo bajo el sistema capitalista, el deporte profesional es un gran negocio, pero la voluntad nacional ha impuesto normas rigurosas a sus jugadores profesionales.

Jugadores cubanos que han laborado en Japón conocen bien las normas que han impuesto. Los salarios que se pagan a los profesionales de las Grandes Ligas en EE.UU., son lógicamente mucho más altos que en Japón, país que por su parte posee la liga profesional más poderosa después de EE.UU. A ningún jugador profesional japonés se le permite pasar a las Grandes Ligas de EE.UU. u otro país extranjero si no labora 8 años en los equipos de la liga nacional japonesa. Por ello, ninguno de los miembros de su equipo internacional posee menos de 28 años.

Los entrenamientos son increíblemente rigurosos y metódicos. Han elaborado métodos técnicos para desarrollar los reflejos que se requieren de cada jugador. Los bateadores les tiran cada día a cientos de lanzamientos procedentes de zurdos o derechos. Los pitchers, por su parte, se ven obligados a realizar cuatrocientos lanzamientos cada día. Si cometen algún error en el juego, deben entonces realizar cien lanzamientos más. Lo hacen gustosamente, como un autocastigo. Van adquiriendo de esa forma un control muscular notable, que obedece órdenes del cerebro. Es por ello que sus lanzadores asombran por la capacidad de ubicar las bolas en los puntos exactos que deciden. Aplican métodos similares a cada una de las actividades que debe realizar cada atleta en las posiciones que defiende y en sus actividades como bateador.

Con características similares se desarrollan los atletas del otro país asiático: la República de Corea, convertida ya en poderosa potencia del béisbol profesional mundial.

Los asiáticos no son tan fuertes físicamente como sus rivales occidentales. Tampoco son tan explosivos. Pero la fuerza no es suficiente para vencer los reflejos que han desarrollado sus jugadores; ni la explosividad por sí sola puede compensar la metodología y sangre fría de sus atletas. Corea ha tratado de buscar hombres corpulentos, capaces de batear con más fuerza.

Nuestras esperanzas se basaban en la consagración patriótica de nuestros atletas y el fervor con que defienden su honor y su pueblo, a partir de una cantera varias veces e incluso decenas de veces menor en recursos humanos, comparado por ejemplo, con Japón, descontando de esos recursos los débiles de conciencia que se dejan sobornar por nuestros enemigos. Pero no basta para mantener nuestra supremacía en la pelota. Hay que aplicar métodos más técnicos y científicos en el desarrollo de nuestros deportistas. La excelente base educacional y deportiva de nuestro país lo permite.

Disponemos en la actualidad de suficientes lanzadores y bateadores jóvenes con magníficas cualidades deportivas. En dos palabras, hay que revolucionar los métodos de preparación y desarrollo de nuestros atletas, no solo en la pelota, sino en todas las disciplinas deportivas.

Nuestro equipo nacional debe regresar en las próximas horas. Recibámoslos con todos los honores que merece su ejemplar conducta. Ellos no son responsables de los errores que los condujeron al resultado adverso.

Los culpables somos nosotros, que no supimos corregir a tiempo nuestros errores.


Fidel Castro Ruz
Marzo 19 de 2009
2 y 58 p.m.

La importancia moral del clásico. Reflexión del compañero Fidel Castro Ruz

Al principio de la Revolución las Olimpiadas eran un evento de aficionados. Cuando los conceptos del capitalismo desarrollado lograron penetrar en los Juegos Olímpicos, la actividad deportiva dejó de ser un tema de salud y educación, que fueron sus objetivos a lo largo de la historia.

El único país del mundo donde se conservó ese carácter fue Cuba, que alcanzó durante mucho tiempo los más altos per cápita de medallas de oro por habitante.

Nuestros mejores y más dignos atletas, los que no se corrompen, ni se venden, ni traicionan a su pueblo y a su patria, son los que nos representan con honor en las competencias internacionales.

Aquellos países donde han surgido nuevos procesos revolucionarios como Venezuela, y consideran el deporte como un derecho sagrado del pueblo, no pueden participar ahora en los eventos de más prestigio con sus atletas profesionales, lo que requiere la autorización de las empresas privadas que han adquirido el derecho sobre esos deportistas. Los atletas se compran y se venden como una mercancía más. Muchos de ellos son personas serias que aman al país donde nacieron, pero no pueden decidir por sí mismos.

Leonel Fernández, Presidente de la República Dominicana, se quejaba amargamente de esa situación y su equipo en el Clásico ha sido ya eliminado. Chávez habla con entusiasmo y simpatía de los miembros del equipo de Venezuela, pero a la vez se queja con amargura de que a sus estelarísimos pitchers y bateadores venezolanos de las Grandes Ligas no les permiten jugar bajo la bandera venezolana.

Cuba posee un excelente equipo nacional, formado por jugadores de toda la Isla, donde cada provincia se siente orgullosa de su aporte a la selección cubana. Individualmente sus rivales pueden ser iguales, incluso mejores que muchos de los nuestros, dados los recursos económicos y técnicos de Estados Unidos, Canadá, Japón y otros. Lo que distingue a los atletas cubanos es la fuerte motivación por los valores que representan.

El equipo seleccionado es sin duda el mejor que ha representado a nuestro país, de acuerdo al expediente, las cualidades y los méritos de cada uno de ellos. Las encuestas de opinión lo demuestran por el grado de satisfacción que se expresa en todo el país, salvo excepciones, con la selección.

Ahora tenemos que atenernos a los hechos reales:

El Clásico fue organizado por los que administran la explotación del deporte en Estados Unidos, gente además astuta, inteligente e incluso todo lo diplomática que sea necesario. No pueden sin embargo prescindir de nuestro país en esos Clásicos.

A los tres mejores equipos del Clásico y las Olimpiadas: Japón, Corea y Cuba, los pusieron en el mismo grupo para que se eliminaran entre sí. La vez anterior nos ubicaron en el grupo latinoamericano, esta vez en el grupo asiático.

Por ello, en San Diego, entre hoy y mañana, uno de los tres será eliminado irremisiblemente, sin competir antes con el equipo de Estados Unidos, el país de las "Grandes Ligas". Esto significa que en el próximo paso dos de los tres estarán fuera de combate. Nos vemos obligados a librar nuestra batalla y elaborar la estrategia en medio de esas vicisitudes.

El equipo de Japón nos ganó el día 15 porque sin duda cometimos errores de dirección en aquel punto, a miles de kilómetros, donde es casi imposible para Cuba influir en la dirección de su equipo.

Hoy los criterios de nuestra población están divididos, pero la mayoría amplia opina que lo más conveniente es la victoria de Corea contra Japón. Comprenden que el equipo del gran país asiático es como un reloj. De 28 miembros 23 juegan en la liga japonesa. Cada uno de ellos está programado y han analizado una por una las características de nuestros jugadores.

Poseen, como todos los asiáticos, una gran dosis de sangre fría. Nos han ganado así dos veces, en el último juego en el que se decidió el Clásico pasado y en el primer juego entre ambos en el actual.

Por otro lado Corea ha invertido en instalaciones y tecnología grandes recursos. Vísperas de las últimas Olimpiadas, en que debíamos adaptarnos al horario totalmente opuesto, fueron espléndidos con nosotros y nos ofrecieron gratuitamente sus instalaciones, pero a la vez estudiaron exhaustivamente a cada uno de nuestros atletas, de los que sacaron películas y material fílmico. Conocen cada lanzamiento de nuestros pitchers y las respuestas de cada uno de nuestros bateadores a los lanzamientos. Constituyen el adversario principal, porque son también metódicos y batean con más fuerza que los japoneses.

A pesar de las circunstancias adversas señaladas, ninguno de los dos es invulnerable a nuestro equipo. Varios jugadores cubanos son nuevos. Hemos trabajado más con los puntos débiles de nuestras estrellas. Hay un principio que no puede violarse: sea cual fuere el adversario de mañana miércoles, no se puede seguir ninguno de los caminos trillados habituales.

Poseemos lo mismo un alineamiento de fuertes bateadores, casi todos los cuales pueden llevarse la cerca y lo han demostrado, que un alineamiento de bateadores ligeros, rápidos y seguros, que combinado con los bateadores fuertes pueden hacer considerables estragos como ayer contra México.

Casi todos los pitchers están liberados para el miércoles. Hay que partir de las características de cada uno de ellos, el grado de control y dominio de los lanzamientos en cada una de las situaciones concretas que pueden presentarse. Uno de los principios inviolables es que no puede haber vacilación alguna cuando un pitcher tenga que ser sustituido de inmediato, si muestran una tendencia al descontrol frente a japoneses o coreanos.

Los expertos nuestros con profunda experiencia que asesoran al INDER, deben señalar de antemano el orden prioritario en que un zurdo o un derecho debe hacerse cargo del montículo. Puede haber un abridor, o varios que hagan el papel de un excelente abridor, para lo cual contamos con la materia prima necesaria.

Hay algo que cada jugador debe interiorizar. No desalentarse un solo segundo. No tratar de batear desesperadamente cualquier bola, como ocurrió con algunos bateadores nuestros en el último encuentro con Japón.

Desgraciadamente, en nuestro país se creó el hábito malsano de esperar el primer strike, vieja costumbre en que fueron educados los peloteros cubanos, un hábito que los pitchers adversarios conocen y lanzan tranquilamente el primer strike por el centro del home. Hay que obligarlos a una tarea difícil desde el primer instante.

Contamos con un modelo a seguir en nuestro equipo: la increíble serenidad y seguridad de Cepeda, a quien deseo rendir homenaje en esta reflexión, por sus proezas. No ha variado en lo más mínimo su eficiencia deportiva desde la primera vez al bate en el Clásico. Ayer, cuando teníamos 5 carreras contra México, 4 las había impulsado él. Ese partido demostró que podemos vencer al adversario.

Saludo a todos los miembros del excelente equipo que nos representa en San Diego.

Patria o Muerte

¡Venceremos!



Fidel Castro Ruz
Marzo 17 de 2009
7 y 21 p.m.

La importancia moral del clásico. Reflexión del compañero Fidel Castro Ruz

Al principio de la Revolución las Olimpiadas eran un evento de aficionados. Cuando los conceptos del capitalismo desarrollado lograron penetrar en los Juegos Olímpicos, la actividad deportiva dejó de ser un tema de salud y educación, que fueron sus objetivos a lo largo de la historia.

El único país del mundo donde se conservó ese carácter fue Cuba, que alcanzó durante mucho tiempo los más altos per cápita de medallas de oro por habitante.

Nuestros mejores y más dignos atletas, los que no se corrompen, ni se venden, ni traicionan a su pueblo y a su patria, son los que nos representan con honor en las competencias internacionales.

Aquellos países donde han surgido nuevos procesos revolucionarios como Venezuela, y consideran el deporte como un derecho sagrado del pueblo, no pueden participar ahora en los eventos de más prestigio con sus atletas profesionales, lo que requiere la autorización de las empresas privadas que han adquirido el derecho sobre esos deportistas. Los atletas se compran y se venden como una mercancía más. Muchos de ellos son personas serias que aman al país donde nacieron, pero no pueden decidir por sí mismos.

Leonel Fernández, Presidente de la República Dominicana, se quejaba amargamente de esa situación y su equipo en el Clásico ha sido ya eliminado. Chávez habla con entusiasmo y simpatía de los miembros del equipo de Venezuela, pero a la vez se queja con amargura de que a sus estelarísimos pitchers y bateadores venezolanos de las Grandes Ligas no les permiten jugar bajo la bandera venezolana.

Cuba posee un excelente equipo nacional, formado por jugadores de toda la Isla, donde cada provincia se siente orgullosa de su aporte a la selección cubana. Individualmente sus rivales pueden ser iguales, incluso mejores que muchos de los nuestros, dados los recursos económicos y técnicos de Estados Unidos, Canadá, Japón y otros. Lo que distingue a los atletas cubanos es la fuerte motivación por los valores que representan.

El equipo seleccionado es sin duda el mejor que ha representado a nuestro país, de acuerdo al expediente, las cualidades y los méritos de cada uno de ellos. Las encuestas de opinión lo demuestran por el grado de satisfacción que se expresa en todo el país, salvo excepciones, con la selección.

Ahora tenemos que atenernos a los hechos reales:

El Clásico fue organizado por los que administran la explotación del deporte en Estados Unidos, gente además astuta, inteligente e incluso todo lo diplomática que sea necesario. No pueden sin embargo prescindir de nuestro país en esos Clásicos.

A los tres mejores equipos del Clásico y las Olimpiadas: Japón, Corea y Cuba, los pusieron en el mismo grupo para que se eliminaran entre sí. La vez anterior nos ubicaron en el grupo latinoamericano, esta vez en el grupo asiático.

Por ello, en San Diego, entre hoy y mañana, uno de los tres será eliminado irremisiblemente, sin competir antes con el equipo de Estados Unidos, el país de las "Grandes Ligas". Esto significa que en el próximo paso dos de los tres estarán fuera de combate. Nos vemos obligados a librar nuestra batalla y elaborar la estrategia en medio de esas vicisitudes.

El equipo de Japón nos ganó el día 15 porque sin duda cometimos errores de dirección en aquel punto, a miles de kilómetros, donde es casi imposible para Cuba influir en la dirección de su equipo.

Hoy los criterios de nuestra población están divididos, pero la mayoría amplia opina que lo más conveniente es la victoria de Corea contra Japón. Comprenden que el equipo del gran país asiático es como un reloj. De 28 miembros 23 juegan en la liga japonesa. Cada uno de ellos está programado y han analizado una por una las características de nuestros jugadores.

Poseen, como todos los asiáticos, una gran dosis de sangre fría. Nos han ganado así dos veces, en el último juego en el que se decidió el Clásico pasado y en el primer juego entre ambos en el actual.

Por otro lado Corea ha invertido en instalaciones y tecnología grandes recursos. Vísperas de las últimas Olimpiadas, en que debíamos adaptarnos al horario totalmente opuesto, fueron espléndidos con nosotros y nos ofrecieron gratuitamente sus instalaciones, pero a la vez estudiaron exhaustivamente a cada uno de nuestros atletas, de los que sacaron películas y material fílmico. Conocen cada lanzamiento de nuestros pitchers y las respuestas de cada uno de nuestros bateadores a los lanzamientos. Constituyen el adversario principal, porque son también metódicos y batean con más fuerza que los japoneses.

A pesar de las circunstancias adversas señaladas, ninguno de los dos es invulnerable a nuestro equipo. Varios jugadores cubanos son nuevos. Hemos trabajado más con los puntos débiles de nuestras estrellas. Hay un principio que no puede violarse: sea cual fuere el adversario de mañana miércoles, no se puede seguir ninguno de los caminos trillados habituales.

Poseemos lo mismo un alineamiento de fuertes bateadores, casi todos los cuales pueden llevarse la cerca y lo han demostrado, que un alineamiento de bateadores ligeros, rápidos y seguros, que combinado con los bateadores fuertes pueden hacer considerables estragos como ayer contra México.

Casi todos los pitchers están liberados para el miércoles. Hay que partir de las características de cada uno de ellos, el grado de control y dominio de los lanzamientos en cada una de las situaciones concretas que pueden presentarse. Uno de los principios inviolables es que no puede haber vacilación alguna cuando un pitcher tenga que ser sustituido de inmediato, si muestran una tendencia al descontrol frente a japoneses o coreanos.

Los expertos nuestros con profunda experiencia que asesoran al INDER, deben señalar de antemano el orden prioritario en que un zurdo o un derecho debe hacerse cargo del montículo. Puede haber un abridor, o varios que hagan el papel de un excelente abridor, para lo cual contamos con la materia prima necesaria.

Hay algo que cada jugador debe interiorizar. No desalentarse un solo segundo. No tratar de batear desesperadamente cualquier bola, como ocurrió con algunos bateadores nuestros en el último encuentro con Japón.

Desgraciadamente, en nuestro país se creó el hábito malsano de esperar el primer strike, vieja costumbre en que fueron educados los peloteros cubanos, un hábito que los pitchers adversarios conocen y lanzan tranquilamente el primer strike por el centro del home. Hay que obligarlos a una tarea difícil desde el primer instante.

Contamos con un modelo a seguir en nuestro equipo: la increíble serenidad y seguridad de Cepeda, a quien deseo rendir homenaje en esta reflexión, por sus proezas. No ha variado en lo más mínimo su eficiencia deportiva desde la primera vez al bate en el Clásico. Ayer, cuando teníamos 5 carreras contra México, 4 las había impulsado él. Ese partido demostró que podemos vencer al adversario.

Saludo a todos los miembros del excelente equipo que nos representa en San Diego.

Patria o Muerte

¡Venceremos!



Fidel Castro Ruz
Marzo 17 de 2009
7 y 21 p.m.