Blogia

MAYAWEB: desde Cuba, veraz e inmediata.

El único expresidente norteamericano que conocí. Reflexión del compañero Fidel Castro Ruz

Carter ha sido el único expresidente de Estados Unidos que tuve el honor de conocer, excepto Nixon, que no lo había sido todavía.

Yo había visitado Washington para participar en una conferencia de prensa que significaba un duro reto para mí por las preguntas que los expertos reporteros harían. El Presidente le recomendó a Nixon que me invitara a conversar en su oficina. Fue engañoso e hipócrita. De su oficina salió con la idea de recomendar la destrucción de la Revolución en Cuba.

Aconsejado por él, Eisenhower fue el autor de los primeros planes para eliminarme físicamente, de la campaña de terror contra Cuba y la invasión mercenaria de Girón.

En 1959 comenzó la pérfida historia que 18 años después el presidente Carter trató de rectificar.

Lo conocí, o más bien lo adiviné como un hombre de ética religiosa, a partir de una larga entrevista en la que le plantearon difíciles temas, que abordó con sinceridad y modestia. Existían en ese tiempo fuertes tensiones entre Panamá y Estados Unidos. Omar Torrijos, líder de ese país, era un militar honesto, nacionalista y patriótico. Pudo ser persuadido por Cuba de no adoptar posiciones extremas en su lucha por la devolución del territorio del Canal que, como un cuchillo afilado, dividía en dos a su patria. Tal vez por eso pudo evitarse un baño de sangre a la pequeña nación, que sería después presentada al pueblo de Estados Unidos y al mundo como agresora.

Más tarde, y sin hablar con nadie en Estados Unidos, pude vaticinarle que tal vez Carter fuera el único Presidente de ese país con el que podía alcanzarse un acuerdo honorable, sin derramar una gota de sangre.

No transcurrió mucho tiempo antes de que Washington suscribiera el acuerdo entre Estados Unidos y Panamá, en presencia de los demás Jefes de Estado, excluida por supuesto Cuba.

Menciono el hecho porque el propio Omar, en visita que realizó a nuestro país, narró los esfuerzos que Cuba realizó en ese sentido.

Como Presidente de Estados Unidos, acordó con Cuba la creación de una Oficina de Intereses en La Habana y otra en Washington. Ahorramos con ello gran número de trámites diplomáticos y papeles que enloquecían a la austera y meticulosa diplomacia suiza. Mantener el colosal edificio en la antigua embajada de Estados Unidos en La Habana era ya de por sí una proeza por parte de Suiza.

Algo más: Carter discutió con Cuba cuestiones importantes como los límites de las aguas territoriales y los derechos de cada cual, el uso de los recursos energéticos comprendidos en las aguas jurisdiccionales de México, Cuba y Estados Unidos, así como los recursos pesqueros y otros puntos de ineludible atención. No todos los acuerdos favorecían a Cuba. Nuestra flota pesquera, ya creada, laboraba en las aguas internacionales y pescaba, como estaba establecido, a 12 millas de las costas de Canadá, Estados Unidos y México. Sin embargo, por solidaridad, Cuba apoyaba a Chile, Perú y demás países de América Latina en su derecho a explotar los recursos pesqueros de sus respectivas plataformas. El resultado final fue que nuestros modernos y costosos pesqueros dejaran finalmente de laborar en esas aguas, cuando tal batalla se ganó finalmente. Eran tales los requisitos establecidos por las autoridades de Estados Unidos en las ricas plataformas donde pescaban nuestros barcos en las proximidades de las costas de ese país, y otras limitaciones a la luz del nuevo derecho, que los mismos se hicieron incosteables.

Cuando Carter ascendió a la presidencia de su país habían transcurrido muchos años de agresiones, terrorismo y bloqueo contra el pueblo de Cuba. Nuestra solidaridad con los pueblos de África y otras muchas naciones pobres y subdesarrolladas del mundo no podrían ser objeto de negociaciones con el gobierno de Estados Unidos. Ni nos marcharíamos de Angola, ni suspenderíamos la ayuda ya comprometida con los países de África. Carter nunca llegó a solicitarlo, pero es evidente que muchos en Estados Unidos pensaban de esa forma.

Por defender nuestra soberanía no solo se desataron profundas contradicciones con Estados Unidos, sino también con la URSS, que era nuestro aliado, cuando a raíz de la Crisis de Octubre, sin consultar con nuestro país, ésta negoció con aquel un acuerdo de mutua conveniencia en que el bloqueo, las acciones terroristas y la Base de Guantánamo permanecieron intactos a cambio de concesiones estratégicas por parte de las dos superpotencias. No buscamos ventajas unilaterales. Los revolucionarios que así actúan no sobreviven a sus errores.

El acatamiento a las normas internacionales no habría constituido nunca un obstáculo para Cuba y, como hemos dicho muchas veces, la paz es también un objetivo ineludible de la Revolución Cubana. Existen muchas formas de cooperación entre los pueblos con diferentes concepciones políticas.

Una prueba de ello es la lucha contra el narcotráfico, el crimen organizado y el tráfico humano, que puede hacerse extensiva a muchas formas de cooperación en la lucha contra las epidemias, las catástrofes naturales y otros problemas.

La Revolución jamás utilizó el terrorismo contra Estados Unidos.

Ese país inventó el secuestro de aviones para golpear a Cuba. Esa acción, en una sociedad con tantos conflictos sociales, se volvió una epidemia. ¿Cómo habrían podido resolverlo sin la cooperación de Cuba? Habíamos adoptado severas leyes para sancionar a los responsables, pero fue inútil. Tomamos finalmente la decisión de devolverlos en las propias naves secuestradas después de advertirlo previamente.

De ese modo, el primer avión que devolvimos fue el último secuestrado en Estados Unidos, y coincidió precisamente con los años de Carter. Sobre eso hablé con más amplitud. No afirmo nada nuevo.

Después de Carter, Reagan llevó la guerra sucia a Nicaragua, utilizó las drogas para burlar con sus ingresos las leyes del Congreso y suministrar armas a la contrarrevolución, minó los puertos; su política costó miles de vidas sandinistas, además de los mutilados y los heridos.

Bush padre llevó a cabo la horrible matanza de El Chorrillo para castigar a Panamá y borrar las huellas del gesto de Carter.

Cuando éste visitó Cuba, del 12 al 17 de mayo del 2002, sabía que aquí sería bien recibido; asistí a su conferencia en la Universidad de La Habana; lo invité a un importante partido de pelota —el deporte nacional de Cuba—, un juego entre las selecciones Occidentales y Orientales en el Estadio Latinoamericano. Estuvimos los dos en el lanzamiento de la primera bola a la que fue invitado, sin escolta alguna, rodeados de un público en las gradas de más de 50 mil personas, blancos perfectos para cualquier tirador contratado por la CIA. Ya Bush hijo gobernaba en Estados Unidos. Deseaba sólo mostrarle a Carter cuáles eran las relaciones de los dirigentes del país con el pueblo. Aceptó con dignidad la invitación que le hice cuando llegamos al estadio, de que persuadiera al jefe de su seguridad para que lo dejara solo, y así lo hizo.

Lo que conozco de la silvicultura en Estados Unidos, me lo explicó Carter en la cena que le ofrecimos el último día: cómo se siembran, de qué variedades, cuántos años tardan en crecer, la producción por hectáreas etc, etc, etc.

Observé su fe en el sistema capitalista donde creció y se educó, la cual respeto.

Cuando gobernó, los tiempos eran difíciles. Le correspondió cargar con los efectos de una crisis económica, pero fue austero, no endeudó a las futuras generaciones. El sucesor suyo, Ronald Reagan, pudo derrochar con las dos manos los ahorros que Carter hizo. Era actor de cine y manejaba bien el teleprompter, pero nunca se preguntó de dónde salía el dinero.

El expresidente Jimmy Carter declaró ayer al diario Folha de São Paulo: "‘A mí me gustaría que (el embargo) se acabara hoy mismo. No hay razón para que el pueblo cubano siga sufriendo’, sostuvo el expresidente quien hoy dirige una organización de derechos humanos y esta semana visitó Brasil para entrevistarse con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

"Según Carter, las iniciativas adoptadas hasta ahora por Obama para flexibilizar las restricciones dictadas contra la isla fueron menos osadas que lo que sería deseable.

"‘Creo que las iniciativas de Obama no fueron tan buenas como las de las dos Cámaras del Congreso norteamericano, que hoy está un paso adelante del presidente en lo que a Cuba se refiere.

"‘El próximo paso debería ser la remoción inmediata de todas las restricciones de viaje a la isla, no sólo para ciudadanos cubano-estadounidenses. Fue lo que hice yo cuando era presidente, hace 30 años. El fin del embargo vendrá enseguida’, dijo el expresidente."

Carter expresó finalmente que de los dirigentes cubanos dependían también los resultados. Es cierto, de nosotros y de todos los cubanos que han luchado y están dispuestos a luchar.



Fidel Castro Ruz
Mayo 7 de 2009
7 y 15 p.m.

Una pregunta que no tiene respuesta. Reflexión del compañero Fidel Castro Ruz

A nuestro mundo no solo lo amenazan las crisis económicas cíclicas cada vez más graves y frecuentes. El desempleo, la ruina y las pérdidas fabulosas de bienes y riquezas, son inseparables compañeras de las ciegas leyes del mercado que rigen hoy la economía mundial. El neoliberalismo proscribe toda injerencia del Estado como elemento perturbador de la economía, cual si pudiese existir orden interior, ejército, salud, educación, cultura, ciencia, tribunales, jueces, y otras muchas actividades sin el Estado y sus leyes.

Este, desde luego, con su rigor y fuerza coercitiva, estorbaba a los que como Marx, Lenin y otros teóricos veían en él un instrumento de los explotadores para imponer el odioso sistema capitalista, y concibieron la idea de convertirlo en instrumento de la Revolución en la etapa de transición hacia una sociedad enteramente nueva.

Colonialistas, capitalistas e imperialistas han creado sus códigos de conducta e impuesto sus valores. Hablan de libertad, democracia, derechos humanos, etcétera. En Estados Unidos, después de su fundación, millones de seres humanos continuaron trabajando como esclavos, a los cuales el creador no había concedido ningún derecho como estipulaba la Declaración de Philadelphia. Durante casi 100 años eran mercancías que se compraban y vendían en el mercado, y durante otros 100 años después de la guerra civil, sufrieron atroz discriminación y marginación. Hoy constituyen todavía, junto a los indios, y los latinoamericanos, los ciudadanos más pobres que pueblan las cárceles estadounidenses y realizan los trabajos más duros y peor remunerados.

No se subraya que miles de millones de personas en el mundo sufren ignorancia, desempleo, subdesarrollo, enfermedades que reducen sus vidas a dos tercios o a la mitad, y a veces menos, que la que disfrutan los países ricos.

A los viejos problemas se añaden otros como el tráfico de drogas, el crimen organizado, el robo de cerebros y la emigración ilegal. Hasta las mentes de los seres humanos tratan de someterlas a través de los medios de comunicación masiva y las técnicas más modernas de la llamada industria de la recreación.

¿Sobre qué base se sostiene ese orden? Sobre la riqueza y la fuerza. Disponen para ello de todo el dinero del mundo y de los medios más sofisticados de fuerza militar. Son además los grandes productores y exportadores de armas que no implican amenaza alguna para su hegemonía mundial, pero alimentan las guerras locales, las ganancias de las multinacionales y la dependencia de sus aliados.

Imprimen las divisas requeridas por el comercio internacional en cantidades que no conocen límites, adquieren con ellas propiedades para sus multinacionales, recursos naturales, y los frutos del sudor de los pueblos, para sostener las sociedades de consumo y despilfarro que han creado.

Estados Unidos, además, mantiene un control monopólico sobre los organismos internacionales de crédito e inversión.

Cuando estas inquietudes rondan las mentes de muchos millones de personas en el mundo, que no se dejan envolver por las mentiras proclamadas, llegan constantemente noticias sobre otras realidades.

Por ejemplo: las multinacionales norteamericanas en el 2004, último año que consta en las estadísticas, obtuvieron en el exterior ganancias por 700 mil millones de dólares, por las que pagaron al fisco norteamericano solamente 16 mil millones por descuentos, los cuales otorgan privilegios especiales a las empresas norteamericanas que inviertan en otro país, que son lesivas para las que lo hacen en los propios Estados Unidos creando allí empleos. La mera idea de la actual administración de reducir ese privilegio suscitó la protesta de importantes organizaciones empresariales de Estados Unidos, cuyo poder económico y político nadie discute.

Podría constituir incluso un entretenimiento válido reunir un sinnúmero de noticias nacionales e internacionales que reflejan los privilegios nacionales que ese país ha impuesto al mundo. Hay políticos dentro y fuera de Estados Unidos que se ofenden si alguien se atreve a calificarlo como imperio, cual si existiera otra palabra que lo defina mejor.

La otra cara de la moneda es todavía peor. En ocasiones se habló de las siete flotas con que Estados Unidos impone al mundo su potencia militar, apoyados en más de 800 bases militares distribuidas por el planeta. Guantánamo, cuyas prisiones y torturas impactaron a la opinión pública mundial, es solo una de las cientos de bases con que cuentan.

Quizás pueda tenerse una idea del poder militar con que la superpotencia apoya el sistema económico y social impuesto a la humanidad, mencionando algunos datos recientemente publicados en la prensa especializada.

El poder militar estadounidense se apoya en su arsenal nuclear.

Posee 534 misiles balísticos intercontinentales (ICBM) Minuteman III y Peacekeeper; 432 de lanzamiento submarino (SLBM) Trident C-4 y D-5 instalados en 17 submarinos del tipo Ohio, y alrededor de 200 bombarderos nucleares de largo alcance que pueden ser abastecidos en el aire, entre ellos 16 invisibles B-2. Los misiles son portadores de varias ojivas. El número de cabezas nucleares desplegadas oscila entre 5 mil y 10 mil. Sus Fuerzas Armadas disponen de más de 2 millones de hombres. A esto se añaden cientos de satélites de uso militar y comunicaciones, que componen el escudo espacial y los medios para la guerra electromagnética.

Rusia, la otra gran potencia nuclear, ha sido rodeada por armas nucleares ofensivas.

Casi no habría que añadir una palabra más, excepto tal vez para recordar que gracias al monopolio del dinero y los recursos naturales, Estados Unidos anunciaba ayer por boca del principal comandante de la ciberguerra para el Pentágono, que ese país "está determinado a encabezar el esfuerzo global para usar tecnología de computadoras para disuadir o derrotar a enemigos, al tiempo que protege los derechos constitucionales de la población". La noticia fue transmitida por la principal agencia norteamericana de noticias AP.

¿Cuánta seguridad se puede buscar en el mundo de hoy? ¡Es una pregunta que no tiene respuesta!











Fidel Castro Ruz
Mayo 6 de 2009
3 y 32 p.m.

Darlo todo. Reflexión del compañero Fidel Castro Ruz

El Primero de Mayo, todavía bajo la impresión del desfile, de los colores de nuestra bandera, que es hoy símbolo de solidaridad ante los ojos del mundo, y de las caras jóvenes, inteligentes y entusiastas de nuestros estudiantes, que cerraron el desfile de aquel río desbordado, me venían a la mente las palabras del poeta, tantas veces repetidas aquel día:

"¡Por esta libertad habrá que darlo todo!"

Sentí deseos de conocer más sobre la vida de Fayad Jamís. Apenas dos horas después de publicada aquella Reflexión el Día Internacional de los Trabajadores, me puse a leer algunos materiales. Lo primero que vi fue, por azar, un mensaje de nuestra querida amiga Stella Calloni. Por ella conocemos detalladamente las conspiraciones, los horribles crímenes cometidos por gobiernos de Estados Unidos como promotores y aliados de las tiranías más sangrientas que han conocido los pueblos de este continente. Pero en este caso concreto era para hablarnos de Fayad Jamís, autor del poema, y transmitirnos impresiones sobre realidades a veces amargas, sin que nada, a pesar de eso, pueda frenar su entusiasmo.

Transmito las palabras textuales del mensaje que tuve el honor de recibir aquella noche del Primero de Mayo.

"Querido Comandante:

"Me emocionó mucho que UD. citara a Fayad, a quien conocí en México y al que me unió una bella amistad y compañerismo. Él era amigo de todos los exiliados. Un gran poeta, pintor, un artista con gran amor por su tierra. Era agregado cultural entonces. Maravilloso en todo lo que hacía. Incluso le escribí un pequeño poema. Pero lo que me pareció hermoso es que rescatara eso de ‘darlo todo’ porque hoy es tan necesario repetirlo, cuando nos invade la que llamo ‘atracción fatal’ de la incultura neoliberal que ha prosperado bastante. Es patético el posmodernismo del subdesarrollo, que tanto daño ha hecho y tantos individualismos ayudó a justificar.

"El yo, yo, yo antes que el nosotros, el estar siempre viendo cómo le ganamos al otro, es algo muy lejano a ese darlo todo. Y ha avanzado como una pandemia que lo arrasa todo a su paso, viejas amistades y lealtades, caminos andados juntos. Para hacerlo mejor también se recurre al cinismo de la burla para aquellos que mantienen sus principios, su fe en la humanidad, en el hombre, en la justicia, la dignidad.

"Cuba ha sido un ejemplo de darlo todo, incluso a quienes no pudieron verlo como la actitud más revolucionaria de la revolución —valga la redundancia—, que es la solidaridad permanente, como una manta abrigadora de los otros.

"Me parece que estos son tiempos para recuperar la magia y la poesía, porque las revoluciones se hacen con todo eso. Si no fuera por todo eso, dígame cómo se hubieran embarcado ustedes en el Granma, por ejemplo. Cómo habría hecho Cuba para resistir y defenderse y a la vez crear cultura, educación, ballet, todo aquello que fue naciendo en los rescoldos de una Revolución verdadera. Hasta ahora, cuando uno ve aquellos viejos documentales de los muchachos y muchachas yéndose a alfabetizar a los montes y sierras, era y es ese darlo todo, porque con ese espíritu iban y con ese espíritu van.

"Lo viví en la alfabetización en Nicaragua o en Bolivia, hace muy poco cuando, emocionada hasta las lágrimas, estuve ese día en que se declaró ese país libre de analfabetismo (y en este caso también en las lenguas originarias). ¿Quién hace eso si no tiene el espíritu de darlo todo?

"Y los ejemplos son tantos, pero a veces, como no se ven en conjunto, no se ven. Son noticias aisladas y frías. En un barrio en Venezuela vi a los médicos cubanos, y una mujer, que venía con sus niños para vacunarlos, me dijo ‘es que ellos lo dan todo aquí’. Y qué decirle de los Cinco. Todo lo han dado para cuidar a su patria. Lo demás es pequeño, pasajero, sin raíz.

"Un día le dije que además tenemos que escribir entre todos la historia de la solidaridad, porque ese día nos vamos a dar cuenta que el enemigo que aparece tan grande, tan inmenso, es solo un cascarón vacío. Los que saben lo que es ‘darlo todo’ son invencibles, porque siguen y siguen dando a través de los tiempos, echando luces como el amado CHE.

"Un abrazo inmenso y gracias porque ustedes siguen dándolo todo.

"Stella."

¡Bellas palabras de Stella para los que quieran conocer la historia verdadera de nuestra época, que jamás podrá borrarse de un plumazo!



Fidel Castro Ruz
Mayo 4 de 2009
3 y 17 p.m.

Cuba, ¿país terrorista?. Reflexión del compañero Fidel Castro Ruz

El jueves 30 de abril fue infortunado para Estados Unidos. Se le ocurrió ese día incluir a Cuba una vez más en la lista de países terroristas. Comprometidos como están con sus propios crímenes y mentiras, tal vez el propio Obama no podía deshacerse de ese enredo. Un hombre cuyo talento nadie niega, tiene que sentirse avergonzado de ese culto a las mentiras del imperio. Cincuenta años de terrorismo contra nuestra Patria salen a la luz en un instante.

¿Qué explicarles a los que conocen del hecho atroz de la voladura de un avión en pleno vuelo, con los pasajeros y la tripulación, de la participación de Estados Unidos en los hechos, del reclutamiento de Orlando Bosch y Posada Carriles, y del suministro de explosivos, fondos y la complicidad de los órganos de inteligencia y las autoridades de ese país? ¿Cómo explicar la campaña de terror que precedió y prosiguió a la invasión mercenaria de Girón, los ataques a nuestras costas, pueblos, naves de transporte y pesca, las acciones terroristas dentro y fuera de Estados Unidos? ¿Cómo explicar los cientos de planes frustrados de atentados contra la vida de dirigentes cubanos? ¿Qué decir de la introducción de virus como el del dengue hemorrágico, y la fiebre porcina que genéticamente ni siquiera existía en el hemisferio? No hago sino mencionar algunos de los actos de terror en que incurrió Estados Unidos, los cuales constan en los propios documentos desclasificados. ¿No le producen vergüenza estos hechos a la actual administración?

Sería interminable la lista de actividades repugnantes que podría enumerar.

A solicitud nuestra, Bruno Rodríguez, Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, me envió las palabras textuales de la pregunta que le hizo un reportero de la France-Presse el 30 de abril y su contundente respuesta.

Rigoberto Díaz, de AFP: "Coincidiendo con los momentos finales de esta reunión y también sobre un tema que ha sido tratado en este evento, el Gobierno de Estados Unidos ha vuelto a incluir a Cuba en la lista de países que fomentan el terrorismo, junto con Sudán, Irán y Siria. Me gustaría tener su criterio sobre esto."

Respuesta de Bruno:

"Nosotros no reconocemos ninguna autoridad política ni moral al Gobierno de EE.UU. para hacer lista alguna, en ningún tema, ni para ‘certificar’ buenas o malas conductas.

"El Gobierno de Bush fue ‘certificado’ por la opinión pública mundial como un gobierno violador del derecho internacional, agresivo, guerrerista, como un gobierno que tortura, como un gobierno responsable de ejecuciones extrajudiciales.

"Bush ha sido el único Presidente que se ha jactado en público, en el Congreso norteamericano, de haber realizado ejecuciones extrajudiciales, un gobierno que secuestró personas y las trasladó de manera ilegal, que creó cárceles secretas, que nadie sabe si todavía se mantienen, que creó un campo de concentración donde se tortura en la porción de territorio que usurpa a la República de Cuba.

"En materia de terrorismo, el Gobierno de los EE.UU. históricamente ha tenido un largo expediente de acciones de terrorismo de Estado, no sólo contra Cuba.

"En Estados Unidos se pasean libres Orlando Bosch y Posada Carriles, responsables de numerosos actos terroristas, incluida la voladura de un avión civil cubano en pleno vuelo. No se responde la solicitud de extradición de Venezuela con relación a Posada Carriles, a quien se juzga por cargos diversos, pero no como un connotado terrorista internacional.

"El Gobierno de Estados Unidos realizó un proceso amañado contra los cinco jóvenes luchadores antiterroristas cubanos que hoy permanecen como presos políticos en sus cárceles.

"El Gobierno de Estados Unidos ampara actos de terrorismo de Estado, cometidos por Israel, contra el pueblo palestino y los pueblos árabes. Guardó silencio ante los crímenes ocurridos en la Franja de Gaza.

"De manera que a Estados Unidos no habría que reconocerle la menor autoridad moral y yo, francamente, creo que nadie hace caso ni lee esos documentos, entre otras cosas, porque su autor es un delincuente internacional en muchos de los temas que critica.

"La posición de Cuba contra toda manifestación y forma de terrorismo, dondequiera que se cometa, contra cualquier Estado que se cometa, en cualquier forma que se realice, con cualquier propósito que se proclame, es clara y consistente con su actuación.

"Cuba ha sido víctima del terrorismo por muchos años y tiene una hoja de servicios totalmente limpia en esta materia. Jamás el territorio cubano se ha utilizado para organizar, financiar o ejecutar actos terroristas contra los Estados Unidos de América. El Departamento de Estado, que emite esos informes, no podría decir lo mismo."

Esta declaración, emitida en la reunión de cancilleres del Movimiento de Países No Alineados, no es todavía muy conocida por la población, que ha recibido en estos días abundantes noticias de todo tipo. Si el Departamento de Estado desea discutir con Bruno, existen suficientes elementos de juicio para sepultarlo con sus propias mentiras.



Fidel Castro Ruz
Mayo 2 de 2009
7 y 12 p.m.

El día de los pobres del mundo. Reflexión del compañero Fidel Castro Ruz

Mañana es el Día Internacional de los Trabajadores.

Carlos Marx convocó a la unión: "Proletarios de todos los países, uníos", aunque muchos pobres no eran proletarios. Lenin, más amplio todavía, llamó también a los campesinos y a los pueblos colonizados a luchar unidos bajo la dirección del proletariado.

La fecha de la celebración se escogió como homenaje a los mártires de Chicago cuando el 1ro. de Mayo de 1886 iniciaron una huelga, en un país capitalista cuya masa trabajadora sufría el desempleo y otras calamidades asociadas a las crisis económicas, inseparables del sistema. Sus derechos no se reconocían y los sindicatos eran vistos por la burguesía cual si fuesen organizaciones terroristas enemigas del pueblo de Estados Unidos.

Los capitalistas acudieron posteriormente a sus mejores armas: la división y el economicismo para desmontar la lucha revolucionaria. El movimiento obrero se dividió y las demandas sindicales, para muchos en medio de la pobreza reinante, eran el objetivo principal, más que el cambio de la sociedad.

Estados Unidos se convirtió en el país capitalista con mayores diferencias entre los ingresos de los ricos y los pobres. A la sombra de su hegemonía, América Latina se convirtió, a su vez, en el área del Tercer Mundo donde las desigualdades entre ricos y pobres eran más profundas. Los ricos disfrutaban de niveles de vida, comparables con los de las burguesías de los países desarrollados de Europa. La noción de Patria había desaparecido en las capas más ricas de la población.

Era inevitable el choque de la gran potencia del Norte y la Revolución Cubana. La heroica resistencia del pueblo de nuestro pequeño país fue subestimada.

Hoy están dispuestos a perdonarnos si nos resignáramos a volver al redil cual esclavos que, después de conocer la libertad, aceptaran de nuevo el látigo y el yugo.

Hoy el planeta se debate entre crisis económicas, pandemias, cambios climáticos, peligros de guerras y otros problemas concurrentes. La tarea política se vuelve más compleja, y existen todavía los que se hacen ilusiones de que los pueblos pueden ser manejados como títeres.

No puede decirse todavía la última palabra sobre la evolución futura de la actual administración norteamericana. Hay elementos nuevos, tanto de carácter objetivo como subjetivo. Estudiamos y observamos cuidadosamente cada uno de sus pasos. No somos incendiarios como algunos imaginan, pero tampoco tontos que se dejan engañar fácilmente por los que creen que lo único importante en el mundo son las leyes del mercado y el sistema capitalista de producción. Estamos todos en el deber de luchar por la paz; no existe otra alternativa. Jamás, sin embargo, el adversario debe hacerse la ilusión de que Cuba se rinda.

Esperamos que cada Primero de Mayo miles de hombres y mujeres de todos los rincones del planeta compartan con nosotros el Día Internacional de los Trabajadores, que durante 50 años hemos venido celebrando. No en vano, mucho antes del Primero de Enero de 1959 habíamos proclamado que nuestra Revolución sería la Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes. Los éxitos de nuestra Patria en las esferas de la educación, la salud, la ciencia, la cultura y otras ramas, y en especial la fuerza y la unidad del pueblo, lo están demostrando, a pesar del bloqueo despiadado.



Fidel Castro Ruz
Abril 30 de 2009
6 y 18 p.m.

Gestos que impresionan. Reflexión del compañero Fidel Castro Ruz

Confieso que muchas veces medité en torno a la dramática historia de John F. Kennedy. Me correspondió conocer la etapa en que fue el mayor y más peligroso adversario de la Revolución. Era algo que no estaba en sus cálculos. Se veía a sí mismo como el representante de una nueva generación de norteamericanos que enfrentaba a la vieja y sucia política de hombres de la calaña de Nixon y lo había derrotado con derroche de talento político.

Lo avalaba su historia de combatiente en el Pacífico y su ágil pluma.

Fue comprometido por sus predecesores en la aventura de Girón por confiar demasiado, ya que no dudaba de la experiencia y capacidad profesional de aquellos. Fue amargo e inesperado su fracaso, apenas tres meses de su investidura. Aunque estuvo a punto de atacar directamente la Isla con las poderosas y sofisticadas armas de su país, en esa ocasión no hizo lo que habría hecho Nixon: emplear los cazabombarderos y desembarcar los marines. Ríos de sangre habrían corrido en nuestra Patria, donde cientos de miles de combatientes estaban dispuestos a morir. Se autocontroló y lanzó una frase lapidaria que no es fácil de olvidar: "La victoria tiene muchos padres, la derrota es huérfana."

Su vida continuó dramática, como una sombra que lo acompañaba todo el tiempo. Pudo más el orgullo herido, y de nuevo se vio arrastrado a la idea de invadirnos. Esto trajo la Crisis de Octubre y los riesgos más graves que ha conocido hasta hoy el mundo de una guerra termonuclear. Emergió como una autoridad de esa prueba gracias a los errores de su adversario principal. Quiso conversar seriamente con Cuba y así lo decidió. Envió a Jean Daniel para conversar conmigo y regresar a Washington. Este cumplía su misión en ese momento, cuando llegó la noticia del asesinato del Presidente Kennedy. Su muerte y la extraña forma en que se programó y llevó a cabo fue verdaderamente triste.

Más tarde conocí a familiares allegados que visitaron Cuba. Nunca comenté las desagradables aristas de su política contra nuestro país, ni hice alusión alguna a los intentos de privarme de la vida. Conocí a su propio hijo ya adulto, que era muy pequeño cuando su padre era Presidente de Estados Unidos. Compartimos como amigos. Murió también en un triste y trágico accidente. Su propio hermano Robert fue también asesinado, multiplicando el dramatismo que acompañó a aquella familia.

A tantos años de distancia, llegó la información de un gesto que impresiona.

Estos días, en que tanto se habló del prolongado e injusto bloqueo a Cuba en las altas esferas de los países del continente, leo en La Jornada, de México, una noticia: "A finales de 1963, el entonces procurador general Robert F. Kennedy buscó anular la prohibición de viajes a Cuba, y hoy su hija, Kathleen Kennedy Townsend, expresó que el presidente Barack Obama debería tomar esto en cuenta y apoyar iniciativas legislativas para permitir a todo estadounidense el libre tránsito a la Isla.

"En documentos oficiales desclasificados por el centro de investigaciones National Security Archive, se registra que el 12 de diciembre de 1963, menos de un mes después del asesinato de John F. Kennedy, el procurador general Robert F. Kennedy envió un comunicado al secretario de Estado, Dean Rusk, instando a que se retiraran las regulaciones prohibiendo los viajes de estadounidenses a Cuba...

"Robert Kennedy argumentaba que la prohibición violaba las libertades estadounidenses. Según el documento, afirmó que las actuales restricciones de viajes son inconsistentes con las libertades tradicionales estadounidenses.

"... Esa posición no ganó el argumento dentro del gobierno de Lyndon B. Johnson, y el Departamento de Estado opinó que suspender las restricciones sería percibido como un aflojamiento de la política hacia Cuba y que formaban parte de un esfuerzo conjunto de Estados Unidos y otras repúblicas americanas para aislar a Cuba.

"En un artículo de opinión de Kathleen Kennedy publicado hoy en el Washington Post, la hija de Robert expresa su deseo de que la postura de su padre sea adoptada por el gobierno de Barack Obama, y que esta sea la posición promovida por el procurador general Eric H. Holder, Jr., mientras el gobierno de Obama considera su próximo paso con Cuba, el cual debería ser avanzar más allá de permitir que sólo los cubano-estadounidenses viajen libremente a la isla y abordar los derechos de todos los estadounidenses, la mayoría de los cuales no tienen la libertad de ir.

"Kathleen Kennedy escribe que tal como aprendió Obama en la cumbre del pasado fin de semana, los líderes latinoamericanos han adoptado un mensaje coordinado sobre Cuba: este es el momento de normalizar relaciones con La Habana... Al continuar intentando aislar a Cuba, esencialmente dijeron a Obama, Washington sólo ha logrado aislarse a sí mismo.

"Así, la sobrina del presidente que intentó invadir y derrocar al gobierno revolucionario cubano e imponer el bloqueo, se suma ahora a un coro cada vez más amplio en favor de revertir esas políticas establecidas hace medio siglo."

¡Digno artículo de Kathleen Kennedy!



Fidel Castro Ruz
Abril 24 de 2009
1 y 17 p.m.

Exenta de casualidades política de los gobiernos estadounidenses contra Haití

Exenta de casualidades política de los gobiernos estadounidenses contra Haití

Por Andy Duardo Martín
Haití, aún sin restablecerse del devastador terremoto que la asoló, siente sobre sí la mirada de la Casa Blanca, como ningún otro país, Estados Unidos hace llegar su “ayuda” a esa empobrecida nación: soldados y buques de guerra van conformando un paisaje preocupante, muy a tono con tiempos que ya pasaron pero que Washington una y otra vez vuelve sobre ellos cuando se trata de países del área Latinoamericana y Caribeña.

Ya en 1986, gracias a un acuerdo entre los gobiernos de Estados Unidos y Francia, pudo abandonar impunemente Puerto Príncipe el dictador haitiano Jean-Claude Duvalier (Baby Doc), quien había sido derrocado por una revuelta popular.“Santificado” por la Casa Blanca, lo sustituyó un Consejo General de gobierno, en el que tenía un peso decisivo el sanguinario general Henry Namphy.

En 1987, para tratar de contener la intensa movilización popular que se desarrollaba, así como para “controlar” los resultados de las elecciones programadas para fines de ese año, las Fuerzas Armadas de Haití (FAH) –en particular, el batallón Leopardo, entrenado y equipado por Estados Unidos— y “escuadrones de la muerte” formados por los servicios de seguridad emprendieron diversos actos terroristas contra sectores de la población; entre ellos, la Masacre de Jean Rabel (en la que fueron ultimados más de mil campesinos) y el asesinato del líder del Movimiento Democrático para la Liberación de Haití, Louis-Eugène Athis.

No obstante, la Casa Blanca elogió a los altos mandos de las FAH por haber “liberalizado” el régimen, duplicó su ayuda financiera y envió asesores militares para entrenar al Ejército haitiano en acciones antimotines. También altos funcionarios estadounidenses se reunieron varias veces de manera secreta con el criminal general haitiano William Régala y el Pentágono envió diversas naves de guerra y 2 4000 marines a realizar “maniobras” frente a las costas de la isla caribeña.

Luego de la amañadas elecciones presidenciales, en 1988, en las que –en medio de un clima terrorista y luego de una negociación entre la Casa Blanca y los altos mandos de las FAH— resultó “electo” el antiguo duvalierista Leslei F. Manigat, el general Henri Namphy encabezó un cruento golpe de Estado que, hasta septiembre del propio año (fecha en que derrocado por “un grupo de sargentos”), derogó la Constitución aprobada por el masivo referéndum en 1987 y emprendió una brutal represión contra todas las fuerzas opositoras a su mandato.

Pese a las demandas de estas y de diversos congresistas liberales norteamericanos, la Casa Blanca rechazó toda posibilidad de intervenir unilateral o “colectivamente” (a través de la OEA o de la OECO) en “los asuntos internos” de Haití; por el contrario, admitió la constante violación por parte del gobierno de República Dominicana del bloqueo económico contra la nueva dictadura haitiana y reprimió a las oleadas de “emigrantes económicos” que –huyendo de la represión— se dirigían hacia Estados Unidos.

Ya en 1989 el recién electo Presidente estadounidense George H. Bush (1989-1993) aceptó las promesas del millonario general duvalierista Prósper Avril (quien había manipulado “el golpe de Estado de los sargentos” del año precedente) de emprender un proceso de “democratización irreversible” en Haití. Pese a esas promesas –con el silencio cómplice de la Casa Blanca— Avril, luego de derrotar un intento de golpe de Estado del batallón Leopardo, continuó reprimiendo el movimiento popular.
Las falacias de ese compromiso “panamericano” con la “democracia representativa” rápidamente se demostraron en [[Category:Haití|Haití], donde los sectores más reaccionarios emprendieron un sangriento golpe de Estado contra el recién electo Presidente constitucional Jean-Bertrand Aristide. Asumió el gobierno el Teniente General duvalierista Raúl Cedrás (1991-1994), quien de inmediato emprendió una sangrienta represión contra la generalizada repulsa popular y, en particular, contra los partidarios de Aristide.

Según las indagaciones históricas, aunque la Casa Blanca lamentó “el derrocamiento de un gobierno constitucional electo democráticamente”, pronto comenzó a “enviar señales confusas” que disociaban “el retorno a la democracia” del regreso de Aristide de su exilio venezolano; lo que alentó a los golpistas a mantenerse en el poder, así como a continuar sus crímenes y latrocinios, incluida su estrecha vinculación con el tráfico de drogas, sobre todo porque con extrema displicencia la administración Bush dejó en manos de la OEA la solución del “problema haitiano”.

Ahora, en pleno siglo 21, cuando los haitianos necesitan alimentos y otros recursos ante la cruel realidad de un devastado país, el gobierno de Barack Obama organiza una operación “humanitaria” en la que se involucran el Departamento de Estado, el Departamento de Defensa y la Agencia de EEUU para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés). A la USAID se le ha encomendado también canalizar la ayuda alimentaria hacia Haití í que distribuye el Programa Alimentario Mundial.

Sin embargo, el componente militar de la misión estadounidense tiende a eclipsar las funciones civiles de rescatar a una población desesperada y empobrecida. No son las agencias gubernamentales civiles, como FEMA o USAID quienes están dirigiendo a operación humanitaria global, sino el Pentágono. Y la decisión de llevarla a cabo ha recaído en el Comando Sur de EEUU.

Se está contemplando un despliegue masivo de personal militar. El Presidente de la Junta de Jefes de Estado Mayor, el Almirante Mike Mullen, ha confirmado que EEUU envió de nueve a diez mil soldados a Haití, incluyendo 2.000 marines (American Forces Press Service).

El portaaviones USS Carl Vinson y sus buques de apoyo están en Puerto Príncipe. La Unidad Anfibia de la Marina, con 2.000 efectivos, así como los soldados de la 82 División Aerotransportada del Ejército de EEUU.

¿Qué hay detrás de los esfuerzos uniformados de la Casa Blanca?... la historia de los últimos 25 años deja clara una respuesta: Haití siempre ha sido deseada por su posición geográfica por las sucesivas administraciones del imperio. Se trata de un enclave ideal para fortalecer su dominio en el área del Caribe.

Lamentablemente Barack Obama enrumba hace rato sobre las huellas que han dejado sus antecesores presidenciales. Aquellos que dieron su voto al primer presidente negro de los Estados Unidos quedarán perplejos si al final, como todo parece indicar, tras la ayuda humanitaria, se parapetan viejas intensiones de convertir a Haití en apéndice de la política agresiva y fascista del imperio.

Radio Güines, líder de la radio en La Habana

Radio Güines, líder de la radio en La Habana

Por Andy Duardo Martín
Con 21 programas clasificados para el Festival Nacional de la Radio a efectuarse en la provincia de Matanzas, la emisora Radio Güines, perteneciente a la red de plantas de La Habana, se alzó por décimoquinto año consecutivo con el primer lugar en el Festibal Provincial de la Radio efectuado en el municipio de Bauta.

Radio Güines funge como sede de las actividades principales de la trigésima segunda versión de este tipo de evento y sus realizadores volvieron a sobresalir en franca y amistosa competencia. Los lauros se extendieron a 8 Grandes Premios y más de una decena de individualidades que abarcó a todos los jurados que se conformaron para la audición de los programas.

A Radio le siguieron Radio Ariguanabo, Radio Jaruco, Radio Camoa, Radio Artemisa, Radio Cadena Habana y La Voz del Litoral.

La gala de premiaciones de este encuentro de la radio habanera tendrá lugar en Güines el venidero mes de febrero.