Blogia

MAYAWEB: desde Cuba, veraz e inmediata.

Festejo en Nueva Paz por el 26 de Julio en La Habana

Festejo en Nueva Paz por el 26 de Julio en La Habana

Nueva Paz, La Habana, Cuba - “Es de revolucionarios admitir cuanto nos falta por hacer, la solución está en nosotros mismos para hacer más fuerte nuestro socialismo y hacerlo con calidad, eficiencia y eficacia a pesar de la inestabilidad del contexto internacional”. Así expresó Ulises Guilarte D' Nacimiento, primer secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC) en La Habana, al intervenir en el acto provincial por la histórica fecha del 26 de Julio, efectuado esta mañana en esta municipalidad, distante a unos 72 kilómetros de la capital cubana.

En su intervención, Guilarte D' Nacimiento, llamó a los habaneros a trabajar más y bien en el incremento de la producción de alimentos. La Habana ya muestra crecimientos en este sentido _expresó_ pero aún es insuficiente en la sagrada misión de garantizar las necesidades alimentarias del pueblo”.

El dirigente político reconoció que existen resultados en la producción de leche, lo que ha posibilitado disminuir las importaciones y ahorrar combustible, pero el sector necesita seguir ganando eficiencia. En este sentido expresó que la masa porcina crece y con ese aumento se ha mejorado la entrega a los consumidores.

El primer secretario del PCC en La Habana también exhortó a lograr la sustentabilidad de los recursos humanos, en especial en el sector de la educación dado el potencial que en esta rama tiene la provincia que acoge a miles de escolares procedentes de la capital cubana.

En el principal festejo habanero por el Día de la Rebeldía Nacional efectuado en Nueva Paz estimularon a los diez cuadros destacados del Estado y el gobierno en el territorio y otros municipios que lograron igual condición en la emulación provincial por el 26 de Julio, son ellos: Alquizar, San Antonio de los Baños, San José de las Lajas, Madruga, Quivicán y Güira de Melena.

El pueblo de Nueva Paz, ganador absoluto de la primera posición, entregó reconocimientos a los organismos y organizaciones que se ubicaron del primero al quinto lugar en la emulación. Ocuparon el puesto de honor en el ámbito provincial los sectores de la Educación y la Salud Pública, la Filial del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), Trabajo y seguridad Social, Recursos Hidráulicos y la Federación de Mujeres Cubana (FMC).

En la segunda posición se ubicó el sector agrícola, en el cuarto, la Dirección Municipal de Cultura, el grupo Empresarial CUBALSE, la Industria Ligera y el Transporte y en el quinto quedaron el Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER), Finanzas y precios, Turismo y la Central de Trabajadores de Cuba (CTC).

“Por estos resultados reciban la más calurosa felicitación del Buró Provincial del PCC” _dijo Ulises Guilarte D' Nacimiento, máximo representante político en La Habana_.

Presentes en el acto estuvieron, además, Genaro Hernández Martínez y Guillermo Elizarde Sotolongo, participantes en el asalto al Cuartel Moncada, así como otros dirigentes del Partido y el gobierno en la provincia de La Habana y de la localidad sede.

Las dos Coreas (parte I). Reflexión del compañero Fidel Castro Ruz

La nación coreana, con su peculiar cultura que la diferencia de sus vecinos chinos y japoneses, existe desde hace tres mil años. Son características típicas de las sociedades de esa región asiática, incluidas la china, la vietnamita y otras. Nada parecido se observa en las culturas occidentales, algunas con menos de 250 años.

Los japoneses habían arrebatado a China en la guerra de 1894 el control que ejercía sobre la dinastía coreana y convirtieron su territorio en una colonia de Japón. Por acuerdo entre Estados Unidos y las autoridades coreanas, el protestantismo fue introducido en ese país en el año 1892. Por otro lado, el catolicismo había penetrado igualmente en ese siglo a través de las misiones. Se calcula que actualmente en Corea del Sur alrededor del 25 por ciento de la población es cristiana y una cifra similar es budista. La filosofía de Confucio ejerció gran influencia en el espíritu de los coreanos, que no se caracterizan por las prácticas fanáticas de la religión.

Dos importantes figuras ocuparon los primeros planos de la vida política de esa nación en el siglo XX. Syngman Rhee, que nace en marzo de 1875, y Kim Il Sung 37 años después, en abril de 1912. Ambas personalidades, de distinto origen social, se enfrentaron a partir de circunstancias históricas ajenas a ellos.

Los cristianos se oponían al sistema colonial japonés, entre ellos Syngman Rhee, que era practicante activo del protestantismo. Corea cambió de status: Japón anexó su territorio en 1910. Años más tarde, en 1919, Rhee fue nombrado Presidente del Gobierno Provisional en el exilio, con sede en Shanghai, China. Nunca empleó las armas contra los invasores. La Liga de las Naciones, en Ginebra, no le prestó atención.

El imperio japonés fue brutalmente represivo con la población de Corea. Los patriotas resistieron con las armas la política colonialista de Japón y lograron liberar una pequeña zona en los terrenos montañosos del Norte, durante los últimos años de la década de 1890.

Kim Il Sung, nacido en las proximidades de Pyongyang, a los 18 años se incorporó a las guerrillas comunistas coreanas que luchaban contra los japoneses. En su activa vida revolucionaria alcanzó la jefatura política y militar de los combatientes antijaponeses del Norte de Corea, cuando sólo tenía 33 años de edad.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos decidió el destino de Corea en la posguerra. Entró en la contienda cuando fue atacado por una criatura suya, el Imperio del Sol Naciente, cuyas herméticas puertas feudales abrió el Comodoro Perry en la primera mitad del siglo XIX apuntando con sus cañones al extraño país asiático que se negaba a comerciar con Norteamérica.

El aventajado discípulo se convirtió más tarde en un poderoso rival, como ya expliqué en otra ocasión. Japón golpeó sucesivamente décadas más tarde a China y Rusia, apoderándose adicionalmente de Corea. No obstante fue astuto aliado de los vencedores en la Primera Guerra Mundial a costa de China. Acumuló fuerzas y, convertido en una versión asiática del nazifascismo, intentó ocupar el territorio de China en 1937 y atacó a Estados Unidos en diciembre de 1941; llevó la guerra al Sudeste Asiático y a Oceanía.

Los dominios coloniales de Gran Bretaña, Francia, Holanda y Portugal en la región estaban condenados a desaparecer y Estados Unidos surgía como la potencia más poderosa del planeta, resistida sólo por la Unión Soviética, entonces destruida por la Segunda Guerra Mundial y las cuantiosas pérdidas materiales y humanas que le ocasionó el ataque nazi. La Revolución china estaba por concluir en 1945 cuando la matanza mundial cesó. El combate unitario antijaponés ocupaba entonces sus energías. Mao, Ho Chi Minh, Gandhi, Sukarno y otros líderes prosiguieron después su lucha contra la restauración del viejo orden mundial que era ya insostenible.

Truman lanzó contra dos ciudades civiles japonesas la bomba atómica, arma nueva terriblemente destructiva de cuya existencia, como se ha explicado, no había informado al aliado soviético, el país que más contribuyó a la destrucción del fascismo. Nada justificaba el genocidio cometido, ni siquiera el hecho de que la tenaz resistencia japonesa había costado la vida a casi 15 mil soldados norteamericanos en la isla japonesa de Okinawa. Ya Japón estaba derrotado y tal arma, lanzada contra un objetivo militar, habría tenido más tarde o más temprano el mismo efecto desmoralizador en el militarismo japonés sin nuevas bajas para los soldados de Estados Unidos. Fue un acto incalificable de terror.

Los soldados soviéticos avanzaban sobre Manchuria y el Norte de Corea, tal como lo habían prometido al cesar los combates en Europa. Los aliados habían definido previamente hasta qué punto llegaría cada fuerza. En la mitad de Corea estaría la línea divisoria, equidistante entre el río Yalu y el Sur de la península. El gobierno norteamericano negoció con los japoneses las normas que regirían la rendición de las tropas en su propio territorio. Japón sería ocupado por Estados Unidos. En Corea, anexada a Japón, permanecía una gran fuerza del poderoso ejército japonés. En el Sur del Paralelo 38, límite divisorio establecido, prevalecerían los intereses de Estados Unidos. Syngman Rhee, reincorporado a esa parte del territorio por el gobierno de Estados Unidos, fue el líder al que apoyó, con la cooperación abierta de los japoneses. Ganó así las reñidas elecciones de 1948. Los soldados del Ejército Soviético se habían retirado de Corea del Norte ese año.

El 25 de junio de 1950 estalló la guerra en el país. Todavía se discute quién realizó el primer disparo, si los combatientes del Norte o los soldados norteamericanos que montaban guardia junto a los soldados reclutados por Rhee. La discusión carece de sentido si se analiza desde el ángulo coreano. Los combatientes de Kim Il Sung lucharon contra los japoneses por la liberación de toda Corea. Sus fuerzas avanzaron incontenibles hasta las proximidades del extremo Sur, donde los yanquis se defendían con el apoyo masivo de sus aviones de ataque. Seúl y otras ciudades habían sido ocupadas. McArthur, jefe de las fuerzas norteamericanas del Pacífico, decidió ordenar un desembarco de la infantería de Marina por Incheon, en la retaguardia de las fuerzas del Norte, que estas no podían ya contrarrestar. Pyongyang cayó en manos de las fuerzas yanquis, precedidas por devastadores ataques aéreos. Ello impulsó la idea por parte del mando militar norteamericano en el Pacífico de ocupar toda Corea, ya que el Ejército de Liberación Popular de China, dirigido por Mao Zedong, había infligido una derrota aplastante a las fuerzas proyanquis de Chiang Kai-shek, abastecidas y apoyadas por Estados Unidos. Todo el territorio continental y marítimo de ese gran país había sido recuperado, con excepción de Taipei y algunas otras pequeñas islas próximas donde se refugiaron las fuerzas del Kuomintang, transportadas por naves de la Sexta Flota.

La historia de lo ocurrido entonces se conoce hoy bien. No olvidar que Boris Yeltsin entregó a Washington, entre otras cosas, los archivos de la Unión Soviética.

¿Qué hizo Estados Unidos cuando estalló el conflicto prácticamente inevitable bajo las premisas creadas en Corea? Presentó a la parte norte de ese país como agresora. El Consejo de Seguridad de la recién creada Organización de Naciones Unidas, promovida por las potencias vencedoras de la Segunda Guerra Mundial, aprobó la resolución sin que uno de los cinco miembros pudiera vetarla. En esos precisos meses la URSS se había manifestado inconforme con la exclusión de China en el Consejo de Seguridad, donde Estados Unidos reconocía a Chiang Kai-shek, con menos del 0,3 por ciento del territorio nacional y menos del 2 por ciento de la población, como miembro del Consejo de Seguridad con derecho al veto. Tal arbitrariedad condujo a la ausencia del delegado ruso, a consecuencia de lo cual se produjo el acuerdo de ese Consejo dando a la guerra el carácter de una acción militar de la ONU contra el presunto agresor: la República Popular de Corea. China, ajena por completo al conflicto, que afectaba su lucha inconclusa por la liberación total del país, vio cernirse la amenaza directa contra su propio territorio, lo cual era inaceptable para su seguridad. Según datos publicados, envió al primer ministro Zhou Enlai a Moscú, para expresar a Stalin su punto de vista sobre lo inadmisible que era la presencia de fuerzas de la ONU bajo el mando de Estados Unidos en las riberas del río Yalu, que delimita la frontera de Corea con China, y solicitarle la cooperación soviética. No existían entonces contradicciones profundas entre los dos gigantes socialistas.

El contragolpe chino se afirma que estaba planeado para el 13 de octubre y Mao lo pospuso para el 19, esperando la respuesta soviética. Era el máximo que podía dilatarlo.

Pienso concluir esta reflexión el próximo viernes. Es un tema complejo y trabajoso, que demanda especial cuidado y datos tan precisos como sea posible. Son hechos históricos que deben conocerse y recordarse.



Fidel Castro Ruz
Julio 22 de 2008
9 y 22 p.m.

Asciende Gran Maestro Leinier Domínguez a segunda plaza del Magistral de Biel

Asciende Gran Maestro Leinier Domínguez a segunda plaza del Magistral de Biel

El Gran Maestro (GM) Leinier Domínguez Pérez, obtuvo su primera victoria en el Torneo Magistral de Ajedrez que se juega en la ciudad suiza de Biel para ascender a la segunda posición del evento y mantener el invicto.

Este jueves, el ídolo de Güines, municipio ubicado a unos 52 kilómetros de la capital cubana, triunfó jugando con piezas blancas frente al (GM) Etienne Bracot en 49 movidas.

El otro ganador de la jornada fue el (GM) Evgeny Alekseev frente al anfitrión suizo Yannick Pelletier. El duelo entre los (GM) Magnus Carlsen y Alexander Onischuk terminó en tablas.

De esta forma la tabla de posiciones se cierra con sendos empates en la primera y segunda posiciones. Abrazados en la cima están Magnus Carlsen y Evgeny Alekseev con tres puntos. La segunda plaza la comparten Leinier Domínguez y Alexander Onischuk con 2 y media unidades. Bracot y Pelletier poseen cada uno medio punto y aparecen en los puestos 5 y 6.

Mañana viernes en el cierre de la primera vuelta Leinier Domínguez enfrentará al llamado Mozart del ajedrez, el sueco Magnus Carlsen. El resultado individual entre ambos favorece a Carlsen uno y medio puntos por media unidad. La partida tendrá ribetes de revancha toda vez que el sueco eliminó a Leinier en el más reciente Copa Mundial de Ajedrez, efectuada en la ciudad rusa de Khanty-Mansiysk.

La Educación en Cuba. Reflexión del compañero Fidel Castro Ruz

El líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, afirmó la víspera que la Revolución nos exige a todos, con razón, trabajar más, es decir, ¡trabajar! Hemos resistido 50 años.
Felicita Fidel Castro a Mandela en su 90 aniversario

En un artículo intitulado “La Educación en Cuba”, especial para la publicación digital Cubadebate, Fidel Castro subraya que “no nos desalentemos con las noticias de los enemigos, que tergiversan el sentido de nuestras palabras y presentan nuestras autocríticas como tragedias. ¡El manantial de la ética revolucionaria es inagotable!”.

El líder histórico de la Revolución señala que “ningún país desarrollado posee en este campo nuestros índices de escolaridad y las posibilidades educacionales de todos los ciudadanos, a pesar del bloqueo injusto y el robo descarado de brazos, músculos y cerebros que sufre Cuba”.

Estados Unidos y otros países ricos no pueden siquiera equipararse con el nuestro. Tienen, eso sí, muchos más automóviles, gastan más gasolina, consumen muchas más drogas, compran más bisutería y se benefician con el saqueo de nuestros pueblos, como lo hicieron durante siglos, agrega.

Prensa Latina transmite a continuación el texto íntegro:

Reflexiones del compañero Fidel
LA EDUCACIÓN EN CUBA


Parecería ser nuestro país el que más problemas de educación tiene en el mundo. Todas las noticias cablegráficas que llegan divulgan información sobre muchos y difíciles retos: déficit de más de 8 000 maestros, groserías y malos hábitos de estudiantes, insuficiente preparación; problemas, en fin, de todo tipo.

No creo, en primer lugar, que estemos tan mal. Ningún país desarrollado posee en este campo nuestros índices de escolaridad y las posibilidades educacionales de todos los ciudadanos, a pesar del bloqueo injusto y el robo descarado de brazos, músculos y cerebros que sufre Cuba.

Estados Unidos y otros países ricos no pueden siquiera equipararse con el nuestro. Tienen, eso sí, muchos más automóviles, gastan más gasolina, consumen muchas más drogas, compran más bisutería y se benefician con el saqueo de nuestros pueblos, como lo hicieron durante siglos.

El imperialismo aspira a que las mujeres cubanas vuelvan a ser mercancías, objetos de placer y sirvientas de los ricos. No perdonan la lucha por la liberación de los pueblos. Añoran los años en que la entrada de los cubanos negros a los centros de recreación estaba prohibida. Muchos ciudadanos carecían de empleo, seguridad social y asistencia médica.

Para Martí la libertad era cara, había que pagarla por su precio o resignarse a vivir sin ella. Ese es el dilema que deben plantearse todos los cubanos cada día.

¿Cuánto hay de cierto en las esperanzas de nuestros enemigos? Sólo en nosotros mismos está la respuesta. ¿O es que en la educación podemos igualmente preguntarnos si se utiliza el método burocrático de impartir ciencia sin conciencia? No creo que hayamos involucionado tanto. De todas formas, es indispensable que cada cual se haga la pregunta para evitar que se escupa sobre nuestra dignidad. No esperemos perdón de nuestros enemigos.

Hay decenas de miles de personas que piensan, hablan, actúan y toman decisiones. En manos de todos ellos están las medidas que se adoptan cada día.

Prestemos atención a nuestros enemigos y hagamos todo lo contrario de lo que desean de nosotros para seguir siendo lo que somos.

Se apela a nuestras conciencias. La Revolución nos exige a todos, con razón, trabajar más, es decir, ¡trabajar! Hemos resistido 50 años. Las nuevas generaciones están mucho mejor preparadas; tenemos derecho a esperar de ellas mucho más. No nos desalentemos con las noticias de los enemigos, que tergiversan el sentido de nuestras palabras y presentan nuestras autocríticas como tragedias. ¡El manantial de la ética revolucionaria es inagotable!

Fidel Castro Ruz

La Educación en Cuba. reflexión del compañero Fidel Castro Ruz

El líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, afirmó la víspera que la Revolución nos exige a todos, con razón, trabajar más, es decir, ¡trabajar! Hemos resistido 50 años.
Felicita Fidel Castro a Mandela en su 90 aniversario

En un artículo intitulado “La Educación en Cuba”, especial para la publicación digital Cubadebate, Fidel Castro subraya que “no nos desalentemos con las noticias de los enemigos, que tergiversan el sentido de nuestras palabras y presentan nuestras autocríticas como tragedias. ¡El manantial de la ética revolucionaria es inagotable!”.

El líder histórico de la Revolución señala que “ningún país desarrollado posee en este campo nuestros índices de escolaridad y las posibilidades educacionales de todos los ciudadanos, a pesar del bloqueo injusto y el robo descarado de brazos, músculos y cerebros que sufre Cuba”.

Estados Unidos y otros países ricos no pueden siquiera equipararse con el nuestro. Tienen, eso sí, muchos más automóviles, gastan más gasolina, consumen muchas más drogas, compran más bisutería y se benefician con el saqueo de nuestros pueblos, como lo hicieron durante siglos, agrega.

Prensa Latina transmite a continuación el texto íntegro:

Reflexiones del compañero Fidel
LA EDUCACIÓN EN CUBA


Parecería ser nuestro país el que más problemas de educación tiene en el mundo. Todas las noticias cablegráficas que llegan divulgan información sobre muchos y difíciles retos: déficit de más de 8 000 maestros, groserías y malos hábitos de estudiantes, insuficiente preparación; problemas, en fin, de todo tipo.

No creo, en primer lugar, que estemos tan mal. Ningún país desarrollado posee en este campo nuestros índices de escolaridad y las posibilidades educacionales de todos los ciudadanos, a pesar del bloqueo injusto y el robo descarado de brazos, músculos y cerebros que sufre Cuba.

Estados Unidos y otros países ricos no pueden siquiera equipararse con el nuestro. Tienen, eso sí, muchos más automóviles, gastan más gasolina, consumen muchas más drogas, compran más bisutería y se benefician con el saqueo de nuestros pueblos, como lo hicieron durante siglos.

El imperialismo aspira a que las mujeres cubanas vuelvan a ser mercancías, objetos de placer y sirvientas de los ricos. No perdonan la lucha por la liberación de los pueblos. Añoran los años en que la entrada de los cubanos negros a los centros de recreación estaba prohibida. Muchos ciudadanos carecían de empleo, seguridad social y asistencia médica.

Para Martí la libertad era cara, había que pagarla por su precio o resignarse a vivir sin ella. Ese es el dilema que deben plantearse todos los cubanos cada día.

¿Cuánto hay de cierto en las esperanzas de nuestros enemigos? Sólo en nosotros mismos está la respuesta. ¿O es que en la educación podemos igualmente preguntarnos si se utiliza el método burocrático de impartir ciencia sin conciencia? No creo que hayamos involucionado tanto. De todas formas, es indispensable que cada cual se haga la pregunta para evitar que se escupa sobre nuestra dignidad. No esperemos perdón de nuestros enemigos.

Hay decenas de miles de personas que piensan, hablan, actúan y toman decisiones. En manos de todos ellos están las medidas que se adoptan cada día.

Prestemos atención a nuestros enemigos y hagamos todo lo contrario de lo que desean de nosotros para seguir siendo lo que somos.

Se apela a nuestras conciencias. La Revolución nos exige a todos, con razón, trabajar más, es decir, ¡trabajar! Hemos resistido 50 años. Las nuevas generaciones están mucho mejor preparadas; tenemos derecho a esperar de ellas mucho más. No nos desalentemos con las noticias de los enemigos, que tergiversan el sentido de nuestras palabras y presentan nuestras autocríticas como tragedias. ¡El manantial de la ética revolucionaria es inagotable!

Fidel Castro Ruz

Viajó anoche Leinier Domínguez para intervenir en Torneo de Biel

Viajó anoche Leinier Domínguez para intervenir en Torneo de Biel

Por: Ibrahím González Contreras


Güines, La Habana, Cuba - El Gran Maestro Leinier Domínguez (2708 ELO), líder del equipo olímpico cubano que se acaba de dar a conocer, venció a diez de los once rivales de primera categoría a quienes enfrentó, en la simultánea cronometrada efectuada recientemente en la biblioteca Raúl Gómez García, de la localidad habanera de Güines.

El evento puso punto final a su preparación antes de partir hacia Suiza, donde intervendrá en el Torneo de Biel, de categoría XIX de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE), que se iniciará el sábado 19 del presente mes.

Solamente el jugador güinero Héctor Saavedra pudo arrebatarle medio punto al mejor ajedrecista de Cuba y de Latinoamérica, quien se mostró satisfecho por la calidad y fuerte oposición que le brindaron casi todos sus rivales, nueve de ellos locales, además de uno per cápita de Santa Cruz del Norte y otro de San José de las Lajas.

Al concluir la agotadora simultánea que se extendió a casi cinco horas, Leinier declaró: “Me siento bien preparado para enfrentar a mis adversarios en Biel. Un resultado similar al que obtuve en el Bosnia 2008 sería muy bueno para mi, pero voy con ambición de ganar el torneo, pues tengo confianza en mi juego”.

Seguidamente Leinier, que estrenará sus 2 mil 708 puntos de ELO agregó:”Magnus Carlssen es el gran favorito para triunfar, está en muy buena forma y es un contrario muy difícil para cualquiera, pero mi intención es luchar por el primer lugar de ese certamen” _concluyó el Hijo Ilustre de Güines.

Inteligencia y talento popular en función de la ciencia y la técnica

Inteligencia y talento popular  en función de la ciencia y la técnica

Por Andy Duardo Martín

Esta tarde concluyó en Güines, municipio ubicado a unos 52 kilómetros de la capital cubana, la edición Be del Décimo Sexto Forum de Ciencia y Técnica con la valoración de 64 ponencias en la escuela de enseñanza primaria José Martí.

Seis comisiones de trabajo valoraron aspectos relacionados con la energía, los servicios a la población, la confección de piezas de repuesto, el transporte, medio ambiente e industria, construcción, informática y economía.

En la jornada del miércoles sesionó la comisión que analizó las ponencias del sector educacional, esta vez divididas en dos esferas; la enseñanza de nievel superior y las que representaron a primaria, secundaria y la educación preuniversitaria.

Mañana viernes 18 defenderán sus ponencias los representantes de la salud, reunidos en la Dirección Municipal del sector a partir de las nueve ante meridiano.

Mariela Baños Lahera, secretaria de la Comisión del Forum de Ciencia y Técnica en Güines, dijo que la Plenaria Municipal está prevista para el 22 de septiembre a las ocho y treinta de la mañana en el cine teatro Mayabeque.

El Forum de Ciencia y Técnica es un movimiento propuesto por el líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, que involucra de forma voluntaria a toda la sociedad cubana y que tiene como máxima finalidad dar solución a problemas que se presenten en las esferas de la producción y los servicios ante las carencia que impone el bloqueo económico financiero del gobierno de los Estados Unidos a la Isla hace más de cuatro décadas.

Desde su surgimiento, el evento que se desarrolla de forma anual, ha posibilitado la generalización de soluciones o propuestas novedosas surgidas del talento y la ingeniosidad popular.

La sinceridad y el valor de ser humildes. Reflexión del compañero Fidel Castro Ruz

Cualquier trabajo de matiz autobiográfico me obliga a esclarecer dudas sobre decisiones que tomé hace más de medio siglo. Me refiero a sutiles detalles, ya que lo esencial no se olvida nunca. Este es el caso de lo que hice en 1948, sesenta años atrás.

Recuerdo como si fuera ayer cuando decidí incorporarme a la expedición para liberar al pueblo dominicano de la tiranía de Trujillo. También quedaron en la mente cada uno de los sucesos más trascendentes de aquel período; varias decenas de episodios para mí inolvidables que en uno u otro momento he ido desgranando. Constan por escrito muchos de ellos.

Cuando decido viajar a Colombia con la idea de promover la creación de la Federación de Estudiantes Latinoamericanos, no podría hoy afirmar con absoluta seguridad que entre los objetivos estaba concretamente obstaculizar la fundación de la Organización de Estados Americanos, OEA, promovida por Estados Unidos, una precoz visión que no estoy seguro había alcanzado todavía.

Un historiador excepcional y experto en detalles como Arturo Alape, quien me entrevistó 33 años después, reproduce respuestas mías donde afirmo que ello formaba parte de la intención de mi viaje a Colombia en 1948.

Germán Sánchez, en su libro Transparencia de Emmanuel, cita el párrafo textual de la entrevista de Alape: "Por esos días, yo concibo la idea, frente a la reunión de la OEA en el año 1948, promovida por Estados Unidos para consolidar su sistema de dominio aquí en América Latina, de que simultáneamente con la reunión de la OEA y en el mismo lugar tuviésemos una reunión de estudiantes latinoamericanos detrás de estos principios antiimperialistas y defendiendo los puntos que ya he planteado."

En una edición de esa propia entrevista, publicada en Cuba por la Casa Editora Abril en fecha reciente, el párrafo aparece intacto. Alguien me recordó que en el libro Cien horas con Fidel, yo mismo había puesto en duda que esos fueran los propósitos que guiaban mi conducta. Es obvio que la expresión no estaba clara cuando utilicé la frase "frente a la reunión de la OEA".

Como único recurso para disipar la duda, he tratado de reconstruir los objetivos que me movían entonces y hasta dónde llegaba la evolución política de quien, apenas dos años y medio antes, culminaba sus estudios de doce grados en escuelas regidas por religiosos. Era una persona rebelde cuyas energías se habían invertido en practicar deporte, hacer exploración, escalar montañas y examinar con los mayores conocimientos posibles las asignaturas pertinentes en el tiempo disponible, únicamente por cuestión de honor.

Algo que conocí bastante durante mis años de colegial fueron las noticias que se publicaban diariamente de los combates, desde la guerra civil española en julio de 1936 —no había cumplido 10 años— hasta agosto de 1945 —próximo a cumplir los 19 años—, cuando las bombas atómicas fueron lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki, como he contado en alguna ocasión.

Desde muy temprana edad sufrí injusticias y prejuicios dentro de la sociedad en que vivía.

Cuando partí hacia Colombia, estaba bastante radicalizado, pero a los 21 años no era todavía marxista-leninista. Militaba ya en la lucha contra la tiranía trujillista y otras similares, por la independencia de Puerto Rico, la devolución del Canal a Panamá, la restitución de Las Malvinas a la República Argentina, el fin del colonialismo en el Caribe y la independencia de las islas y territorios ocupados por Inglaterra, Francia y Holanda en nuestro hemisferio.

Por aquellos años, en Venezuela, la patria de Bolívar, se había producido una revolución dirigida por Acción Democrática. Rómulo Betancourt, inspirado en ideas radicales de izquierda, simulaba ser un líder revolucionario. Dirigió el país entre octubre de 1945 y febrero de 1948. Le siguió Rómulo Gallegos, el insigne escritor, quien había sido electo Presidente en las primeras elecciones realizadas después del movimiento militar de 1945. Con él me reuní aquel mismo año cuando visité Caracas.

En Panamá, los estudiantes acababan de ser reprimidos brutalmente por demandar la devolución del Canal; uno de ellos estaba lesionado en la columna por un disparo, no podía mover las piernas.

En Colombia, la universidad bullía con la movilización popular gaitanista.

Los contactos fueron fructíferos con los estudiantes de esos tres países: estaban de acuerdo con el Congreso y con la idea de crear la Federación de Estudiantes Latinoamericanos. En Argentina, los peronistas también nos apoyaban.

Los universitarios de Colombia me pusieron en contacto con Gaitán. Tuve así el honor de conocerlo e intercambiar con él. Era el líder indiscutible de los sectores humildes del Partido Liberal y las fuerzas progresistas de Colombia. Prometió inaugurar nuestro Congreso. Era para nosotros un colosal aliento.

En ese hermano país se estaba realizando una reunión de los representantes de los gobiernos de América Latina. El general Marshall, Secretario de Estado, estaba allí en nombre del Presidente de Estados Unidos, Harry S. Truman quien a espaldas de los soviéticos, su aliado en la Segunda Guerra Mundial, que había perdido a millones de combatientes, lanzó las bombas atómicas contra dos grandes comunidades civiles japonesas. El proyecto principal de Estados Unidos en la reunión de Bogotá era crear la OEA, que tan amargos frutos produjo a nuestros pueblos.

Me interrogo si había avanzado tanto en mi desarrollo ideológico como para proponerme la audaz idea de obstruir la creación de esa institución supranacional. En todo caso, yo estaba contra las tiranías allí representadas, la ocupación de Puerto Rico y Panamá por Estados Unidos, pero no poseía todavía una idea clara del sistema de dominación imperialista.

Algo que me asombró fue leer en la prensa de Colombia las noticias sobre las matanzas que tenían lugar en el campo bajo el gobierno conservador de Ospina Pérez. Se informaba normalmente sobre decenas de campesinos muertos en aquellos días. Hacía rato que en Cuba no ocurría nada parecido.

Tan normales parecían las cosas, que en el teatro donde tenía lugar una gala oficial y estaban Marshall y demás representantes de los países convocados en Bogotá, cometí el error de lanzar desde el último piso unos panfletos que contenían nuestro programa. Eso me costó un arresto, y dos horas después fui puesto en libertad. Parecía una democracia perfecta lo que allí regía.

Conocer a Gaitán y sus discursos, como la Oración de la Paz, así como su elocuente, impresionante y bien fundada defensa del teniente Cortés —que escuché desde el exterior por no haber espacio en el recinto— era algo no esperado. Por mi parte, apenas había cursado dos años de la carrera de Derecho.

Nuestra segunda reunión con Gaitán y otros representantes universitarios tendría lugar el 9 de abril a las 2:00 de la tarde. Con un amigo cubano que me acompañaba esperaba la hora del encuentro, dando vueltas en una avenida próxima al pequeño hotel donde nos hospedábamos y a la oficina de Gaitán, cuando un fanático o un loco, sin duda inducido, disparó sobre el dirigente colombiano; el agresor fue destrozado por el pueblo.

Comenzó en ese minuto la experiencia inimaginable que viví en Colombia. Fui un combatiente voluntario de aquel valiente pueblo. Apoyaba a Gaitán y a su movimiento progresista, como los ciudadanos colombianos apoyaron a nuestros mambises en la lucha por la independencia.

Cuando Arturo Alape viajó a Cuba años después del triunfo revolucionario, en 1981, Gabriel García Márquez le concertó el encuentro conmigo, que comenzó de madrugada, en la casa de Antonio Núñez Jiménez. Alape llevaba una grabadora y durante horas me interrogó sobre los sucesos ocurridos en Bogotá en el mes de abril de 1948. Núñez Jiménez grababa en otra.

Tenía muchos recuerdos frescos de los hechos que no podía olvidar; el historiador, por su parte, conocía todo lo ocurrido del lado colombiano, muchos detalles que yo naturalmente ignoraba, lo cual me ayudó a comprender el sentido de cada episodio que viví. Sin él, no los habría conocido tal vez nunca. Le faltaba, sin embargo, una tarea: transcribir con su gente todo lo grabado; la otra grabación fue transcripta en el Palacio de la Revolución. Recuerdo que revisé una de ellas. Para ese trabajo, los diálogos son más difíciles que los discursos, porque las voces muchas veces se superponen. Encontré palabras mutiladas y frases cambiadas. Me tomé el trabajo de revisarlas y arreglarlas. Fueron más de cuatro horas de entrevista. No muchos se imaginan cómo es ese trabajo.

Creo que la mezcla de acontecimientos históricos antes y después del triunfo de la Revolución suscitó en mi mente una probable confusión. Es lo que pienso y, ante la duda, lo más honrado es explicarlo.

Si en tres años mis ideas políticas se habían radicalizado antes de visitar Colombia, en el breve período comprendido entre el 9 de abril de 1948 y el 26 de julio de 1953 en que atacamos el regimiento del cuartel Moncada —hace ya casi exactamente 55 años— el tránsito fue enorme. Me había convertido ideológicamente en un verdadero radical de izquierda, lo que inspiró la constancia, la tenacidad y también la astucia con que me consagré a la acción revolucionaria.

Vino posteriormente la lucha en la Sierra Maestra, que duró 25 meses, y el primer combate victorioso con sólo 18 armas, después del casi aniquilamiento de nuestro pequeño destacamento de 82 hombres, el 5 de diciembre de 1956.

En los archivos de la Cruz Roja Internacional constan los cientos de prisioneros que devolvimos después de la última ofensiva enemiga, en el verano de 1958. En diciembre de ese año, ni siquiera había tiempo para convocar a la Cruz Roja Internacional a fin de entregarle prisioneros. Con la promesa de no combatir, los soldados de las unidades que capitulaban entregaban sus armas y permanecían movilizados sin armas, mientras los oficiales conservaban sus grados y armas cortas de reglamento, en espera del cese de la guerra.

Ahora que aquello quedó muy atrás, nadie se imagina lo que vale una obra como la de Arturo Alape, quien escribió un excelente libro sobre una etapa de la lucha revolucionaria en Colombia en torno a la cual me propongo escribir, en el plano teórico y con estricto respeto, un número de reflexiones a la luz de las circunstancias actuales que viven nuestro hemisferio y el mundo.

De todo se deduce una lección permanente para el verdadero revolucionario: la sinceridad y el valor de ser humildes.



Fidel Castro Ruz
Julio 17 de 2008
8 y 21 p.m.