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Revelan identidad agente cubano infiltrado en proyectos “humanitarios” de EEUU en Cuba

Revelan identidad agente cubano infiltrado en proyectos “humanitarios” de EEUU en Cuba

Las Razones de Cuba, la serie televisiva que se transmite en Cuba cada lunes, ha revelado hoy la identidad del agente Gerardo de la Seguridad Cubana, el Dr. Manuel Collera, quien estuvo infiltrado durante años y logró documentar prueba irrefutables de la manipulación política que hace el gobierno de los Estados Unidos de la supuesta “ayuda humanitaria”.

El Dr. Manuel Collera, cardiólogo infantil, comenta en el programa “Ayudas peligrosas”, que era sistemáticamente contactado por representantes del gobierno norteamericano, quienes le manifestaron abiertamente su interés de revertir el sistema político de la Isla.

El médico, quien fue vicepresiente de la Logia Masónica de Cuba, tenía orientaciones de funcionarios de los EEUU para organizar una red de personas que pudieran recibir medicamentos y otras donaciones, que permitieran ejercer influencias políticas con el objetivo de subvertir internamente la Revolución.

Todo comenzó a finales del año 2000, cuando José Manuel Collera Vento se le acercaron personas procedentes de Estados Unidos que le fueron presentadas por el ciudadano Gustavo Pardo Valdés, vinculado a la Sección de Intereses de Washington en La Habana. Querían “ayudar” al pueblo cubano. Los funcionarios de EEUU estaban siempre presentes en los encuentros con emisarios de las ONGs que enviarían el soporte humanitario.

Hacia el año 2002 ya los nexos de Collera con la canadiense Fundación Donner, utilizada por el enemigo para enmascarar el financiamiento de proyectos subversivos contra la Isla, y la Fundación Panamericana para el Desarrollo (FUPAD), un engendro de la OEA cuyos mayores ingresos proceden de la USAID (sigla en inglés de la Agencia para el Desarrollo Internacional de EE.UU.), eran fluidos.

De alguna manera asistió en reiteradas ocasiones a la SINA junto a directivos de esas ONGs en tiempos de Vicky Huddleston, James Cason y Michael Parmly como jefes de la oficina.

Sus contactos en EEUU fueron Curtin Winsor, un ex embajador de Estados Unidos en Costa Rica que estaba al frente de la Donner; Akram Elías, ex Gran Maestro de la Gran Logia de Washington; Marc Wachtenheim, colaborador de la CIA vinculado a uno de sus oficiales, Rene Greenwald.

Hasta el 2010, Wachtenheim fue el director del Programa Iniciativa para el desarrollo de Cuba de la FUPAD, también receptora del dinero de la Fondo Nacional para la Democracia (NED).

Reflexiones del compañero Fidel. Las verdaderas intenciones de la “Alianza Igualitaria”

Ayer fue un día largo. Atendía desde el mediodía las peripecias de Obama en Chile, como había hecho el día anterior con sus aventuras en la urbe de Río de Janeiro. Esa ciudad, en brillante desafío, había derrotado a Chicago en su aspiración a ser sede de la Olimpiada de 2016, cuando el nuevo Presidente de Estados Unidos y Premio Nobel de la Paz parecía un émulo de Martin Luther King. Nadie sabía cuándo llegaba a Santiago de Chile y qué haría allí un Presidente de Estados Unidos, donde uno de sus antecesores había cometido el doloroso crimen de promover el derrocamiento y la muerte física de su heroico Presidente, horribles torturas y el asesinato de miles de chilenos.

Trataba por mi parte, a la vez, de seguir las noticias que llegaban de la tragedia de Japón y la brutal guerra desatada contra Libia, mientras el ilustre visitante proclamaba la “Alianza Igualitaria” en la región del mundo donde peor está distribuida la riqueza. Entre tantas cosas, me descuidé un poco y no vi nada del opíparo banquete de cientos de personas con las exquisiteces que la naturaleza dotó los mares, que de haberse realizado en un restaurante de Tokio, ciudad donde se paga hasta 300 mil dólares por un atún fresco de aleta azul, se habrían reunido hasta 10 millones de dólares. Era demasiado trabajo para un joven de mi edad.

Escribí una breve Reflexión y dormí luego largas horas. Hoy por la mañana estaba fresco. Mi amigo no llegaría a El Salvador hasta después del mediodía. Pedí despachos cablegráficos, artículos de Internet y otros materiales recién llegados. Vi, en primer lugar, que por mi culpa los despachos cablegráficos le habían dado importancia a lo que dije con respecto al cargo de Primer Secretario del Partido, y lo explicaré con la mayor brevedad posible. Concentrado en la “Alianza Igualitaria” de Barack Obama, un asunto de tanta relevancia histórica ―hablo en serio―, ni siquiera recordé que el mes próximo tendrá lugar el Congreso del Partido. Mi actitud con relación al tema fue elementalmente lógica. Al comprender la gravedad de mi salud, hice lo que a mi juicio no fue necesario cuando tuve el doloroso accidente en Santa Clara; después de la caída el tratamiento fue duro, pero la vida no estaba en peligro. Cuando, en cambio, escribí la Proclama del 31 de julio fue evidente para mí que el estado de salud era sumamente crítico.

Depuse de inmediato todas mis funciones públicas, añadiéndole a la misma algunas instrucciones para ofrecer seguridad y tranquilidad a la población. No era necesaria la renuncia, en concreto, de cada uno de mis cargos. La función más importante para mí era la de Primer Secretario del Partido. Por ideología y por principio, en una etapa revolucionaria, a ese cargo político corresponde la máxima autoridad. El otro cargo que ejercía era el de Presidente del Consejo de Estado y del Gobierno, electo por la Asamblea Nacional. Para ambos cargos existía un sustituto, y no en virtud de vínculo familiar, que jamás he considerado fuente de derecho, sino por experiencia y méritos. El grado de Comandante en Jefe me lo había otorgado la propia lucha, una cuestión de azar más que de méritos personales.

La propia Revolución, en ulterior etapa, asignó correctamente la jefatura de todas las instituciones armadas al Presidente, una función que a mi juicio debe corresponderse con la de Primer Secretario del Partido. Entiendo que así debe ser en un país que, como Cuba, ha tenido que enfrentar un obstáculo tan considerable como el imperio creado por Estados Unidos. Transcurrieron casi 14 años desde el anterior Congreso del Partido, que coincidieron con la desaparición de la URSS y el Campo Socialista, el Período Especial y mi propia enfermedad.

Cuando progresiva y parcialmente recuperé la salud, ni siquiera me pasó por la mente la idea o necesidad de proceder al formalismo de hacer renuncia expresa de cargo alguno. Acepté en ese período el honor de la elección como Diputado a la Asamblea Nacional, que no exigía la presencia física, y con la que podía compartir ideas. Como dispongo de más tiempo que nunca para observar, informarme, y exponer determinados puntos de vista, cumpliré modestamente mi deber de luchar por las ideas que he defendido a lo largo de mi modesta vida. Ruego a los lectores me excusen el tiempo invertido en esta explicación, que las circunstancias mencionadas me obligaron llevar a cabo.

El asunto más importante, no lo olvido, es la insólita alianza entre millonarios y hambrientos que propone el ilustre Presidente de Estados Unidos. Los bien informados -aquellos que conocen, por ejemplo, la historia de este hemisferio, sus luchas, o incluso, solo la del pueblo de Cuba defendiendo la Revolución contra el imperio que, como el propio Obama reconoce, ha durado más tiempo que “su propia existencia”-, con seguridad se asombrarán de su propuesta.

Se conoce que el actual Presidente es un buen hilvanador de palabras, circunstancias que, unidas a la crisis económica, el creciente desempleo, las pérdidas de viviendas, y la muerte de soldados norteamericanos en las guerras estúpidas de Bush, lo ayudaron a obtener la victoria.

Después de observarlo bien, no me sorprendería que fuera el autor del ridículo título con que se bautizó la matanza en Libia: “Odisea del Amanecer”, que hizo temblar el polvo de los restos de Homero y los que contribuyeron a fraguar la leyenda de los famosos poemas griegos, aunque admito que, tal vez, el título fuese una creación de los jefes militares que manejan las miles de armas nucleares con las cuales una simple orden del Premio Nobel de la Paz puede determinar el fin de nuestra especie.

De su discurso a los blancos, negros, indios, mestizos y no mestizos, creyentes y no creyentes de las Américas, pronunciado en el Centro Cultural Palacio de la Moneda, las embajadas de Estados Unidos distribuyeron copia fiel en todas partes, y fue traducido y divulgado por Chile TV, CNN, e imagino que otras emisoras en otros idiomas. Fue al estilo del que pronunció el primer año de su mandato, en El Cairo, la capital de su amigo y aliado Hosni Mubarak, cuyas decenas de miles de millones de dólares sustraídos al pueblo es de suponer que conocía un Presidente de Estados Unidos. “…Chile ha demostrado que no tenemos por que estar divididos por razas […] o conflictos étnicos”, aseguró, de este modo el problema americano fue borrado del mapa. Insiste obsesivamente casi de inmediato en que “…este maravilloso lugar donde nos encontramos, a pocos pasos de donde Chile perdió su democracia hace varias décadas…” Todo menos pronunciar el golpe de Estado, el asesinato del pundonoroso general Schneider, o el nombre glorioso de Salvador Allende, como si el gobierno de Estados Unidos no tuviese que ver en absoluto.

El gran poeta Pablo Neruda, cuya muerte aceleró el traidor golpe, sí fue pronunciado más de una vez, en este caso para afirmar de forma bellamente poética nuestras “estrellas” primordiales son la “lucha” y la “esperanza”. ¿Ignora Obama que Pablo Neruda era comunista, amigo de la Revolución Cubana, gran admirador de Simón Bolivar, que renace cada cien años, e inspirador del Guerrillero Heroico Ernesto Guevara? Admirado quedé casi desde el inicio de su mensaje, de los profundos conocimientos históricos de Barack Obama. Algún asesor irresponsable olvidó explicarle que Neruda era militante del Partido Comunista de Chile. Después de otros párrafos intrascendentes reconoce que: “Sé que no soy el primer presidente de Estados Unidos en prometer un nuevo espíritu de cooperación con nuestros vecinos latinoamericanos.

Sé que a veces, Estados Unidos ha tomado por descontada a esta región.” “…América Latina no es el viejo estereotipo de una región en conflicto perpetuo ni atrapada por ciclos interminables de pobreza.” “En Colombia, grandes sacrificios por ciudadanos y fuerzas de la seguridad han restaurado un nivel de seguridad que no se veía desde hace décadas.” Allí jamás hubo narcotráfico, paramilitares ni cementerios clandestinos. En su discurso la clase obrera no existe, ni campesinos sin tierras, tampoco los analfabetos, la mortalidad infantil o materna, los que pierden la vista, o son víctimas de parásitos como el Chaga o de enfermedades bacterianas como el cólera.

“Desde Guadalajara hasta Santiago y São Paulo, una CLASE MEDIA está exigiendo más de sí misma y más de su gobierno”, expresa. “Cuando un golpe de Estado en Honduras amenazó el progreso democrático, los países del hemisferio invocaron unánimemente la Carta Democrática Interamericana, lo que ayudó a sentar las bases del retorno al estado de derecho.” La verdadera razón del maravilloso discurso de Obama se explica de forma indiscutible a mediados de su mensaje y con sus propias palabras: “América Latina solo se va a volver más importante para Estados Unidos, especialmente para nuestra economía. […] Compramos más de sus productos y servicios que ningún otro país, e invertimos más en esta región que ningún otro país. […] nosotros exportamos más de tres veces a América Latina que lo que exportamos a China. Nuestras exportaciones a esta región… aumentan más rápido que nuestras exportaciones al resto del mundo…”. Se puede acaso deducir de esto que “cuanto más próspera sea América Latina, más próspero será Estados Unidos.”

Dedica más adelante insípidas palabras a los hechos reales: “Pero seamos francos y también admitamos […] que el progreso del continente americano no es suficientemente rápido. No para los millones que sufren la injusticia de la extrema pobreza. No para los niños en las barriadas y las favelas, que sólo quieren las mismas oportunidades que tienen los demás.” “El poder político y económico con demasiada frecuencia está concentrado en las manos de pocos, en lugar de servir a la mayoría”, expresó textualmente. “No somos la primera generación que enfrenta esos retos. Hace exactamente 50 años, el Presidente John F. Kennedy propuso una ambiciosa Alianza para el Progreso.” “El desafío ante el Presidente Kennedy persiste: ‘construir un hemisferio en el que todos [los pueblos] puedan tener la esperanza de un estándar de vida apropiado, en el que todos puedan vivir su vida con dignidad y libertad’.” Es increíble que venga ahora con esa historia tan burda que constituye un insulto a la inteligencia humana. No le queda más remedio que mencionar entre las grandes calamidades un problema que se origina en el colosal mercado de Estados Unidos y con armas homicidas de ese país: “Las pandillas de criminales y narcotraficantes no solo son una amenaza contra la seguridad de los ciudadanos.

Son una amenaza contra el desarrollo porque ahuyentan la inversión que necesita la economía para prosperar. Y son una amenaza directa contra la democracia porque alientan la corrupción que socava a las instituciones desde adentro.” Más adelante añade a regañadientes: “Pero nunca eliminaremos el atractivo de los carteles y pandillas a no ser que también les hagamos frente a las fuerzas sociales y económicas que alimentan la criminalidad. Necesitamos llegar a los jóvenes vulnerables antes de que recurran a las drogas y el crimen.” “Como Presidente, he dejado en claro que en Estados Unidos aceptamos nuestra responsabilidad por la violencia generada por las drogas. La demanda de drogas, incluida aquella en Estados Unidos, impulsa esta crisis. Por eso formulamos una nueva estrategia para el control de drogas que se centra en reducir la demanda de drogas por medio de la educación, prevención y tratamiento.”

Lo que no dice es que en Honduras 76 personas por cada 100 mil habitantes mueren a causa de la violencia, 19 veces más que en Cuba, donde prácticamente, a pesar de la proximidad de Estados Unidos, tal problema apenas existe. Después de unas cuantas tonterías por el estilo, sobre las armas con camino a México que están confiscando, un Acuerdo Transpacífico, el Banco Interamericano de Desarrollo, con el que dice se esmeran en aumentar el “Fondo de Crecimiento con Microfinanciación para las Américas” y prometer la creación de nuevas “Vías a la Prosperidad” y otros términos altisonantes que pronuncia en inglés y español, vuelve a sus peregrinas promesas de unidad hemisférica y trata de impresionar a los oyentes con los riesgos del cambio climático. Añade Obama “Y si alguien duda de la urgencia del cambio climático, basta que miren dentro del continente americano, desde las fuertes tormentas del Caribe hasta el descongelamiento de glaciares en los Andes y la pérdida de bosques y tierras de cultivo en toda la región.”

Sin el valor de reconocer que su país es el máximo responsable de esa tragedia. Explica que se enorgullece de anunciar que “…Estados Unidos está trabajando con socios en la región, entre ellos el sector privado, para aumentar en 100,000 el número de estudiantes de Estados Unidos en América Latina, y en 100,000 el número de estudiantes de América Latina que estudian en Estados Unidos.” Ya se sabe lo que cuesta estudiar Medicina u otra carrera en ese país, y el robo descarado de cerebros que practica Estados Unidos. Toda su palabrería para terminar con una loa a la OEA que Roa calificó como “Ministerio de Colonias Yanki”, cuando en memorable denuncia de nuestra Patria en Naciones Unidas, informó que el gobierno de Estados Unidos había atacado nuestro territorio el 15 de abril de 1961 con bombarderos B-26 pintados con insignias cubanas; un hecho desvergonzado que dentro de 23 días cumplirá 50 años. De esa forma creyó que todo estaba plenamente listo para proclamar el derecho a subvertir el orden en nuestro país. Confiesa paladinamente que están “permitiendo que los estadounidenses envíen remesas para darles cierta esperanza económica a gente en toda Cuba, como también más independencia de las autoridades.” “…continuaremos buscando maneras de aumentar la independencia del pueblo cubano, que tiene derecho a la misma libertad que todos los demás en este hemisferio.”

Luego reconoce que el bloqueo daña a Cuba, priva a la economía de recursos. ¿Por qué no reconoce que las intenciones de Eisenhower, y el objetivo declarado de Estados Unidos cuando lo aplicó, era rendir por hambre al pueblo de Cuba? ¿Por qué se mantiene? ¿A cuántos cientos de miles de millones de dólares asciende la indemnización que Estados Unidos debe pagar a nuestro país? ¿Por qué mantienen en prisión a los 5 Héroes antiterroristas cubanos? ¿Por qué no se aplica la Ley de Ajuste a todos los latinoamericanos en lugar de permitir que miles de ellos resulten muertos o heridos en la frontera impuesta a ese país después de arrebatarle más de la mitad de su territorio? Le ruego al Presidente de Estados Unidos que me excuse la franqueza. No albergo sentimientos hostiles hacia él o su pueblo. Cumplo el deber de exponer lo que pienso de su “Alianza Igualitaria”. Nada ganará Estados Unidos al crear y estimular el oficio de mercenarios. Puedo asegurarle que los mejores y más preparados jóvenes de nuestro país graduados en la Universidad de Ciencias Informáticas conocen mucho más de Internet y computación que el Premio Nobel y Presidente de Estados Unidos.

Fidel Castro Ruz

Marzo 22 de 2011 9 y 17 p.m.

Lágrimas de Pájaro Tieso

Por M. H. Lagarde

Ernesto Hernández Busto, que admira "el trabajo de los bloggers independientes cubanos", pero desde una barrera situada del otro lado del Atlántico, allá, en la lejana Barcelona, ha dejado a un lado sus sólidos argumentos de "caca, pipi, culo, gadaffi" y ha publicado en su blog Penúltimos Días una perreta de cuatro páginas con la que pretende defenderse de la acusación de cibermercenario que se le hizo en un programa transmitido ayer por la televisión cubana.
O todos los blogueros imperialistas son unos neuróticos empedernidos o todos padecen el síndrome del contrarrevolucionario vergonzante que los transforma en víctima cuando alguien les dice cuatro verdades.
Un ejemplo. La mercenaria Yoani Sánchez, quien últimamente padece de delirios árabes, inmediatamente después de ver el capítulo "Ciberguerra" escribió en twitter que el gobierno cubano la "lapidaba" por mostrar imágenes de ella reunida con funcionarios de la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana o como visitante asidua a algunas embajadas europeas. La filóloga Yoani Sánchez, si fuera menos embustera, debería escribir en twitter: "la televisión cubana me desenmascara", por el simple hecho de demostrar que, tras su "espontánea inconformidad ciudadana" y sus casi millonarios premios, están los servicios de inteligencia yanqui.
La hipócrita posición de víctima de Yoani podría justificarse, hasta cierto punto, si se tiene en cuenta que, a diferencia de Hernández Busto, que no pasa de ser un instigador a larga distancia, ella sí esta del lado de aca de esa barrera que el pájaro barcelónico contempla a través del vidrio de su laptop.
Nadie entiende, sin embargo, por qué llora el perico en Barcelona si, como él mismo reconoce, es "en efecto, un contrarrevolucionario por convicción" y esa barrera de agua nombrada oceáno Atlántico le permite no tener que "rendir cuentas a la Seguridad del Estado ni a nadie más que a mi conciencia".
¿A quién, en la televisión cubana, se le habrá ocurrido acusar de mercenario al bloguero que se reunió con George W. Bush durante un encuentro de ciberdisidentes organizado en Texas por esa organización tapadera de la CIA conocida como Freedom House?
¿Acaso alguien duda de la buena fe que pueda tener el responsable de la matanza de un millón de civiles en Irak, de las torturas de Guantánamo o Abu Ghraib, en lograr que el pueblo cubano consiga pleno acceso a internet?
Si este fuera un país normal sin bloqueos, ni posiciones comunes, ni terroristas que ponen bombas en los hoteles, quizás nadie dudaría. Todo el mundo pensaría simplemente que Ernesto Hernández Busto pide, a cara destemplada desde su blog, la intervención de los marines en Cuba solo para aliviar de algún modo sus frustraciones personales.
¿Será que todavía lo atormenta aquel viaje a Bulgaria que le otorgaran en sus años de pionero destacado?

Las razones ciudadanas de Cuba

Por Enrique Ubieta Gómez


Nosotros con Fidel. Ellos con Obama, o con Bush o con el que venga. Nosotros: un país con toda su diversidad y riqueza; ellos: un cibercomando, con toda la falsa unanimidad y la unicidad de las acciones pagadas. Ayer se exhibió en la televisión cubana el capítulo sobre la ciberguerra de la serie “Razones de Cuba”. Unas horas antes habló Obama en Chile, con escaso apoyo a sus palabras, sobre los “derechos ciudadanos” de los cubanos, y unas horas después los cibermercenarios colgaron su video “Razones ciudadanas”. Hoy Fidel comenta, divertido, las palabras de Obama: “Cuando el Presidente miró ansioso al público tras mencionar a la pérfida Cuba, esperando una explosión de aplausos, hubo un glacial silencio. A sus espaldas, ¡ah, dichosa casualidad!, entre las demás banderas latinoamericanas, estaba exactamente la de Cuba. Si se volteaba un segundo sobre su hombro derecho habría visto, como una sombra, el símbolo de la Revolución en la Isla rebelde que su poderoso país quiso, pero no pudo destruir”.
En sus alegatos, los mercenarios abusan de un léxico seudo-académico que mal entremezcla conceptos y frases aprendidas de corrido, pero basta con que se escarbe un poco en ese ciberlenguaje “ciudadano”, para que encontremos las verdaderas razones: ellos no reclaman la pertinencia de una sociedad más participativa –aspiración del socialismo--, sino el supuesto derecho a derrocar un Gobierno revolucionario y de cobrar por ello. La Revolución exige el suyo: no dejarse destruir. Yoani simula “distanciarse” de las ideologías y de las instituciones (nacionales, claro), pero inmediatamente asegura que el gobierno teme que se repita en Cuba lo que ocurrió en el Norte de África. ¿Por qué cree que el Estado cubano debe temer? Aunque Yoani y sus mentores sobreestiman el papel de Internet –y subestiman el de los pueblos--, es cierto que los internautas árabes de clase media usaron sus redes para llamar a la sublevación, pero ¿es ese el concepto CIA de libertad ciudadana? En Cuba podrían disponer de Internet, pero nunca del pueblo.
¿A qué se refieren cuando hablan de creatividad ciudadana? No piense el lector en proyectos culturales o ideas sociales diversas, la “creatividad”, la “independencia” a la que se refieren, es univalente: estar contra la Revolución, a favor del regreso de Cuba al capitalismo dependiente. Toda la diversidad humana es reducida por los cibermercenarios a un único tópico: ser contrarrevolucionarios. Hernández Busto lo confiesa alegremente --¿por qué no hacerlo si habla con fascinación de su encuentro con Bush?--: “Soy, en efecto, un contrarrevolucionario por convicción”, dice y declara solemnemente que no recibe financiamiento de nadie. Pero confiesa: “Paso buena parte del día viendo noticias y editando textos”. No sé si tendrá que rendir cuentas a “alguien” o a “algo”, como supone que hacen otros, pero estoy seguro que en Barcelona tiene que pagar cuentas: y el dinero no crece en macetas. Su encuentro con Bush no es uno más de los que supuestamente sostiene con personajes de la derecha internacional, como sugiere: ambos piensan muy parecido, al menos, en un punto. “Mi opinión más íntima sobre la situación cubana es que una intervención militar de Estados Unidos sería la manera más rápida y productiva de acabar con el castrismo”, afirma sin sonrojarse. Quizás Yoani, que habló en uno de sus post sobre una probable breve noche de cuchillos largos en Cuba, porque hay “gente esperando, con el palo o la navaja bajo la cama para un día poder usarlos”, considere que la invasión es una excelente “iniciativa ciudadana”.
Solo un país alberga todas las iniciativas, toda la creatividad de su gente –sobre todo, un país que educó a sus ciudadanos en el concepto revolucionario, fidelista, de “leer, no de creer”, que abolió el analfabetismo y elevó el promedio general de instrucción al noveno grado, que produjo un millón de profesionales--; por eso el cibermercenarismo no cabe en el disfraz ciudadano: ellos son una sola idea, un solo propósito, una única obsesión, el derrocamiento de la Revolución, sin que siquiera exista un proyecto verdaderamente alternativo. Todos los supuestos colores del arcoiris se reducen al gris de las tormentas, como los post de Yoani, con rayos y truenos de tramoya. Hablan de redes horizontales, no jerárquicas –algo que solo es posible a nivel social, no de sectas--, y sin embargo, a veces los tweets de Yoani aparecen si que ella los escriba, o se entera del contenido de videos que supuestamente ha distribuido, después que “alguien”, jerárquicamente superior, los cuelga. Ella tiene una relación “difícil” con los yumas.
No existe una contrarrevolución vieja y otra nueva: es la misma, la que vive de su negocito desde los lejanos años 60. Y habría que preguntarse si realmente esa obsesión es auténtica, si de verdad las Yoani, y los Hernández Busto –al igual que los capos de Miami, los del Big Five, que tanto agradó al segundo--, quieren que la Revolución desaparezca. Tal como están las cosas, Yoani ya acumula medio millón de dólares. ¿No querrá acaso que la Revolución se mantenga al menos una década más, para sobrepasar el millón? Y Ernestico, ¿podría sobrevivir “mirando noticias y editando textos” en su casa, si la Revolución no existiese?, ¿qué harían con sus vidas? Esta gente sí que tiene iniciativa ciudadana.

Reflexiones del compañero Fidel. Los zapaticos me aprietan

 Mientras los reactores siniestrados despiden humo radiactivo en Japón, y aviones de monstruosa estampa y submarinos nucleares lanzan mortíferas cargas teledirigidas sobre Libia, un país norteafricano del Tercer Mundo con apenas seis millones de habitantes, Barack Obama le hacía a los chilenos un cuento parecido a los que yo escuchaba cuando tenía 4 años: “Los zapaticos me aprietan, las medias me dan calor; y el besito que me diste, lo llevo en el corazón”.

Algunos de sus oyentes quedaron pasmados en aquel “Centro Cultural” en Santiago de Chile.

Cuando el Presidente miró ansioso al público tras mencionar a la pérfida Cuba, esperando una explosión de aplausos, hubo un glacial silencio. A sus espaldas, ¡ah, dichosa casualidad!, entre las demás banderas latinoamericanas, estaba exactamente la de Cuba.

Si se volteaba un segundo sobre su hombro derecho habría visto, como una sombra, el símbolo de la Revolución en la Isla rebelde que su poderoso país quiso, pero no pudo destruir.

Cualquier persona sería, sin duda, extraordinariamente optimista si espera que los pueblos de Nuestra América aplaudan el 50 aniversario de la invasión mercenaria de Girón, 50 años de cruel bloqueo económico de un país hermano, 50 años de amenazas y  atentados terroristas que costaron miles de vidas, 50 años de proyectos de asesinato de los líderes del histórico proceso.

Me sentí aludido en sus palabras.

Presté, efectivamente, mis servicios a la Revolución durante mucho tiempo, pero nunca eludí riesgos ni violé principios constitucionales, ideológicos o éticos; lamento no haber dispuesto de más salud para seguir sirviéndola.

Renuncié sin vacilación a todos mis cargos estatales y políticos, incluso al de Primer Secretario del Partido, cuando enfermé y nunca intenté ejercerlos después de la Proclama del 31 de julio de 2006, ni cuando recuperé parcialmente mi salud más de un año después, aunque todos continuaban titulándome afectuosamente de esa forma.

Pero sigo y seguiré siendo como prometí: un soldado de las ideas, mientras pueda pensar o respirar.

Cuando a Obama lo interrogaron sobre el golpe de Estado contra el heroico presidente Salvador Allende, promovido como otros muchos por Estados Unidos, y la misteriosa muerte de Eduardo Frei Montalva, asesinado por agentes de la DINA, una creación del Gobierno norteamericano, perdió su presencia de ánimo y comenzó a tartamudear.

Fue certero, sin duda, el comentario de la televisión de Chile al final de su discurso, cuando expresó que Obama ya no tenía nada que ofrecer al hemisferio.

Yo, por mi parte, no quiero dar la impresión de que experimento odio a su persona, y mucho menos hacia el pueblo de Estados Unidos, al que reconozco el aporte de muchos de sus hijos a la cultura y a la ciencia.

Obama tiene ahora por delante un viaje a El Salvador mañana martes. Allí tendrá que inventar bastante, porque en esa hermana nación centroamericana, las armas y los entrenadores que recibió de los gobiernos de su país, derramaron mucha sangre.

Le deseo buen viaje y un poco más de sensatez.

Fidel Castro Ruz

Marzo 21 de 2011

9 y 32 p.m.

Reflexiones del compañero Fidel. La alianza igualitaria

Al anochecer del sábado 19, después de opíparo banquete, los líderes de la OTAN ordenaron el ataque contra Libia.

Desde luego, nada podía ocurrir sin que Estados Unidos reclamara su papel irrenunciable de máximo jefe. Desde el puesto de mando de esa institución en Europa, un oficial superior proclamó que se iniciaba la “Odisea del Amanecer”.

La opinión pública mundial estaba conmovida por la tragedia de Japón. El número de víctimas del terremoto, el tsunami, y el accidente nuclear, no ha cesado de crecer. Son ya decenas de miles las personas muertas, desaparecidas e irradiadas. Crecerá considerablemente también la resistencia al uso de la energía nuclear.

El mundo está sufriendo a la vez las consecuencias del cambio climático; la escasez y el precio de los alimentos, los gastos militares y el derroche de los recursos naturales y humanos, crecen. Una guerra era lo más inoportuno que podía ocurrir en estos momentos.

El recorrido de Obama por América Latina ha pasado a un segundo plano, nadie apenas se ocupa del tema. En Brasil, se han hecho evidentes las contradicciones de intereses entre Estados Unidos y ese hermano país.

No puede olvidarse que Río de Janeiro compitió con Chicago por la sede de los Juegos Olímpicos del 2016.

Obama quiso congraciarse con el gigante suramericano. Habló del “extraordinario ascenso de Brasil” que ha llamado la atención internacional y elogió su economía como una de las que más rápido crece en el mundo, pero no se comprometió en lo más mínimo con apoyar a Brasil como miembro permanente del privilegiado Consejo de Seguridad.

La Presidenta brasileña no vaciló en expresar su inconformidad con las medidas proteccionistas que Estados Unidos aplica a Brasil, a través de tarifas y subsidios que han constituido un fuerte obstáculo a la economía de ese país.

El escritor argentino Atilio Boron afirma que a Obama “…lo que […] más le interesa en su calidad de administrador del imperio es avanzar en el control de la Amazonía. Requisito principal de este proyecto es entorpecer, ya que no puede detener, la creciente coordinación e integración política y económica en curso en la región y que tan importante han sido para hacer naufragar el ALCA en 2005 y frustrar la conspiración secesionista y golpista en Bolivia (2008) y Ecuador (2010). También debe tratar de sembrar la discordia entre los gobiernos más radicales de la región (Cuba, Venezuela, Bolivia y Ecuador) y los gobiernos ‘progresistas’                 –principalmente Brasil, Argentina y Uruguay…”

“Para los más osados estrategas estadounidenses la cuenca amazónica, al igual que la Antártida, es un área de libre acceso en donde no se reconocen soberanías nacionales…”

Mañana Obama se traslada a Chile. Llegará precedido de una entrevista que concedió al diario El Mercurio, publicada hoy domingo, en la que confiesa que el “Discurso para las Américas” —así lo califica—  se funda en una “alianza igualitaria” con Latinoamérica, que casi nos deja sin aliento al rememorar “La Alianza para el Progreso” que precedió la expedición mercenaria de Playa Girón.

Confiesa textualmente: “nuestra visión para el hemisferio […] se funda en el concepto de alianza igualitaria que he perseguido desde que asumí la Presidencia de Estados Unidos”.

“‘También me enfocaré en áreas especificas en las que podemos trabajar juntos, como el crecimiento económico, la energía, la seguridad ciudadana y los derechos humanos’...”

       “Esa visión, puntualizó, tiene por objetivo ‘mejorar la seguridad común, expandir las oportunidades económicas, asegurar un futuro energético limpio y apoyar los valores democráticos que compartimos’.”

       “…promover un hemisferio seguro, estable y próspero en el que Estados Unidos y nuestros aliados comparten responsabilidades en asuntos claves tanto a nivel regional como global.”

       Todo como puede apreciarse maravillosamente bello, digno de enterrarse como los secretos de Reagan, para publicarlo dentro de 200 años.     El problema es que como informa la agencia DPA, según sondeo realizado por el diario La Tercera “…en 2006 el 43 por ciento de la población chilena rechazaba las centrales nucleares”.

       “Dos años después el rechazo subió a 52 por ciento y en 2010 llegó a 74 por ciento.” Hoy, después de lo ocurrido en Japón alcanza al “…86 por ciento de los chilenos…”

       Faltaría solo hacerle una pregunta a Obama. Tomando en cuenta que uno de sus ilustres predecesores, Richard Nixon, promovió el golpe de Estado y la muerte heroica de Salvador Allende, las torturas y el asesinato de miles de personas, ¿pedirá el señor Obama excusas al pueblo de Chile?

 

Fidel Castro Ruz

   Marzo 20 de 2011

   8 y 14 p.m.

 

 

 

 

Cuba condena la intervención militar extranjera en la Jamahiriya Árabe Libia

Palma Soriano(RD), 21 marz 011.- El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba(MINREX) emitió este domingo una declaración de condena contra la intevención militar que tiene lugar en la nación Libia por parte de la armada de la OTAN.

"Cuba expresa su más enérgica condena a la intervención militar extranjera en el conflicto interno que sufre la Jamahiriya Árabe Libia", expresó el texto declaratorio del MINREX. De igual manera señaló que para la Isla caribeña "los conflictos deben resolverse por la vía del diálogo y la negociación y no mediante el uso de la fuerza militar".

En el desespero por intervenir militarmente en la Nación Norteafricana, los países miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas se reunieron el pasado jueves para someter aprobación una resolución final contra dicho país, en la cual se anunciaba la zona de exclusión aérea, la protección de civiles, el respeto del embargo de armas y el congelamiento de haberes. El documento fue aceptado por Gran Bretaña, Francia, Estados Unidos, Líbano, Colombia, Nigeria, Portugal, Bosnia y Herzegovina, Sudáfrica y Gabón.

En tal sentido, el Consejo de Seguridad dio paso a la escalada bélica demostrando el "doble rasero que caracteriza su conducta", refiere la nota del MINREX. Por otro lado, el texto cubano resaltó que "la Resolución 1973, aprobada el pasado jueves por el Consejo de Seguridad, de ninguna manera autoriza estos ataques contra territorio libio, los que constituyen una violación del Derecho Internacional."

La cifra de víctimas mortales ascienden a más de 48, en su mayoría entre niños, mujeres y ancianos, y cientos de libaneses sufren heridas como consecuencia de la operación militar, denominada “Odisea hasta el amanecer”, iniciada este sábado por EEUU, Gran Bretaña, Francia, Italia y Canadá.

"Las potencias occidentales que llevan a cabo los ataques militares contra territorio libio están ocasionando muertes, heridas y sufrimiento a civiles inocentes", indicó la declaración cubana, y agregó además: "Algunas de ellas son precisamente las responsables de la muerte de más de un millón de civiles en Iraq y de más de setenta mil en Afganistán, a los que llaman "daños colaterales". Son también los cómplices de los crímenes contra el pueblo palestino."

" Cuba respalda el derecho inalienable del pueblo libio a ejercer su autodeterminación sin ninguna interferencia extranjera, repudia la muerte de civiles en Libia y en cualquier lugar, y apoya la integridad territorial y la soberanía sobre los recursos de esa nación", concluyó expresando la nota oficial emitida por el Ministerio de Relaciones Exteriores. (Tomado de Granma)

Hoy en la Mesa Redonda Juicio en El Paso: verdades al descubierto

El vínculo de Luis Posada Carriles con el terrorismo es tan intenso y 
extenso que ninguna estratagema de sus defensores ha podido evitar que el 
tema desborde los férreos límites que han querido ponerle a su
 juicio por mentiroso en un tribunal de El Paso, Texas.

 De ello hablarán los panelistas de la Mesa Redonda Juicio en El Paso: 
verdades al descubierto, que hoy desde las 6:30 p.m. transmitirán
 Cubavisión, Cubavisión Internacional, Radio Rebelde y Radio 
Habana Cuba.