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MAYAWEB: desde Cuba, veraz e inmediata.

Los hombres que murieron en Girón

Por Clara Emma Chávez Álvarez
Abril/ 2003


En la alocución informativa sobre el ataque mercenario por Playa Girón, el comandante en jefe, Fidel Castro, expreso: "…la Revolución ha salido victoriosa, aunque pagando un saldo elevado de vidas valiosas de combatientes revolucionarios…"

Muchos fallecieron instantáneamente debido a la gravedad de las heridas, pero otros continuaron combatiendo ya lesionados, en reclamo de que no los retiraran del campo de batalla, ni los atendieran a ellos, sino a otros compañeros que lo necesitaban.

Algunos recibieron los impactos mortales al acudir en auxilio de su hermanote ideales , y aquellos que murieron después en un hospital, al ser conducidos fuera del área de confrontación o ya en sus hogares, constituyen pruebas elocuentes del porqué luchaban.

Roger Lima Caballero fue herido el 17 de abril. Quedo paralítico de las extremidades inferiores. Pese a que el mal continuo incidiendo progresivamente otros órganos, el joven se sometió a la disciplina del plan de becas. Logró aprobar los estudios secundarios y se encontraba cursando el preuniversitario cuando le sorprendió la muerte, el 19 de octubre de 1968.

Nelson Fernández Estévez era artillero de la Base Granma, y el 17 de abril recibió heridas en el abdomen. No obstante siguió peleando hasta que las fuerzas lo abandonaron.

Trasladado al Hospital Provincial de Matanzas, entre la vida y la muerte, al ver triste a su mamá, le dijo: "…tu sabes como yo pienso (…) tan pronto este bien, y me necesite la Revolución, allí estaré…".

Falleció el 26 de abril de 1961 a la temprana edad de 14 años.

Al estudiar individual y colectivamente la vida de los 156 caídos, observamos entre otros aspectos de interés, que las ultimas ocupaciones que desempeñaron fueron las de jornalero, carpintero, jardinero, zapatero, albañil, chofer, obrero agrícola, mecánico, ferroviario, dependiente, miembro de las Fuerzas Armadas, así como también y de la Policía Nacional Revolucionaria.

Del total el 40 por ciento eran obreros; el 32, militares de las FAR y el MINIT; el resto trabajadores de servicios, técnicos; empleados administrativos y trabajadores por cuenta propia. Sólo un 0,6 por ciento constituían pequeños propietarios.

Otro factor digno de la mención es el referido a la procedencia revolucionaria de los héroes, en quienes hemos podido determinar la preponderancia de antiguos integrantes del MR-26-7 (43) y del Ejercito Rebelde (32), así como la militancia activa de 32 Jóvenes Rebeldes (AJR).

Las edades al caer oscilaban entre los 14 y 59. Con esta última murió Juan Pérez Serna, a quien cariñosamente llamaban el abuelo. La media general se establecía en los 24, 7 años.

En cuanto a su escolaridad, según el sistema de educación vigente en 1961, la mayoría -87- sólo habían vencido la enseñanza primaria, 3 eran analfabetos, 37 graduados de nivel medio y 4, universitarios.

La proyección ideológica de los inmolados, quedó contenida en cartas, conversación con los familiares y compañeros, en las que afloran conceptos que reflejan la condición humana y la convicción revolucionaria de aquellos hombres que entregaron la vida por una patria mejor. En ellos aparecen con notable frecuencia, Fidel, Revolución, libertad, Cuba, Patria, pueblo, lucha, deber, madre, honor e hijos.

Por último, es justo destacar las crueles condiciones en que encontraban la muerte las cinco víctimas civiles a manos de los mercenarios. Todos, 4 mujeres y un hombre, al igual que el resto de la población cenaguera, amanecieron sorprendidos el 17 abril por el ataque, y al ser conducidos en camiones hacia Jagüey Grande, fueron interceptados, vejados y finalmente asesinados.

Pero el pueblo venció por que lo asistía la razón y para ello no escatimó sacrificios ante la insuficiencia de los recursos disponibles, sobre todo, en los primeros momentos. Y fue así porque esos hombre humildes, y con un bajo nivel escolar, pero pletóricos en convicciones y graduados en la lucha por la vida, sabían lo que iban a defender y a costa de qué lo hacían. Los que perdieron la vida en los días de Girón, ganaron la eternidad de la historia y viven.

La victoria del redimido pantano

Por Reynaldo González Villalonga
Abril/2005

La felicidad inundaba los corazones de aquellos seres preteridos por siglos, en el lugar más apartado e inhóspito de la geografía cubana. Había llegado la hora de su redención. Un ejército de barbudos, venidos de la Sierra y con el Barbudo Mayor al frente, bajaron a la Ciénaga para poner las cosas en su lugar, por siempre y para siempre.

Monedas bien ganadas con trabajo honrado, caían como del cielo en las carboneras manos. Donde antes no existía nada, surgieron nuevos poblados. Se abrieron carreteras para dejar atrás el pretérito trencito de vía estrecha. Un manojo de escuelas inauguraron el saber para los olvidados de siempre.

Y cuando la obra de la Revolución se multiplicaba como en un milagro nunca antes visto, llegaron ellos, venidos del Norte revuelto y brutal que nos desprecia. Desembarcaron con su mensaje de sangre y de muerte. En cada pisada de su bota invasora dejaron una huella de luto y dolor por doquier.

Pero tenían su tiempo medido. Cada hora que transcurría era un espacio menos que ocupaban en el suelo usurpado. El tronar de las armas del pueblo uniformado impusieron su cadencia y se hicieron sentir sobre los mercenarios invasores, aquellos que pretendieron recobrar lo que antes robaron y ahora está en manos de su legítimo dueño.

Cobardes y huidizos, como sus amos protectores, algunos pudieron regresar a los buques-madre que en mala hora los trajeron. Otros no pudieron y fueron prisioneros de los hombres de verde olivo y azul celeste. Triste final, porque los cambiamos por compota.

Luego de tan humillante derrota, la primera del imperialismo yanqui en las Américas, la obra restauradora de la Revolución se hizo sentir con mayor fuerza. Desde Maniadero hasta Cocodrilo, de Playa Larga a Playa Girón, de Cayo Ramona a El Helechal, de uno a otro confín del redimido pantano, creció la esperanza en cada nueva realización y a 44 años de aquella memorable gesta, la Ciénaga de Zapata marcha adelante en aras del Plan Turquino-Manatí, con la seguridad plena de que su futuro está seguro y en buenas manos.

Agentes de la Seguridad Cubana compartieron experiencias con pueblo de Güines

Por Sulimary Carrasco

Güines, Mayabeque, Cuba_ Carlos Manuel Serpa Maseira y Raúl Capote Fernández, agentes Emilio y Daniel dentro de los Órganos de la Seguridad del Estado cubano, compartieron sus experiencias con el pueblo de Güines, en horas de la mañana de este martes, en el Cine Teatro Campoamor de la localidad.

En su testimonio, Serpa dijo que “hoy es Emilio en Revolución y en sus acciones encubiertas siempre tuvo presente el ejemplo de Fidel y Raúl, durante las 24 horas del día y los siete días de la semana”.

Carlos Manuel retomó la frase de Ho Chi Min para enaltecer el valor de los cubanos cuando aseguró que “los yanquis son rubios, fuertes y grandes, nosotros somos pequeños y delgados, pero el corazón de nuestros pueblos es más grande que el de ellos”.

Por su parte, Raúl Capote Fernández, profesor universitario, y quien fuera presentado ante los cubanos con su verdadera identidad en el programa televisivo Las Razones de Cuba, en el capítulo titulado Fabricando un líder, refirió que “entre las acciones asignadas a él por  la Agencia Central de Inteligencia (CIA) estuvo la de influir ideológicamente en los jóvenes e intelectuales para inculcarles el odio a la Revolución y a sus principales figuras políticas”.

El agente Daniel también manifestó la envergadura de los documentos desclasificados de la CIA sobre los planes contra Cuba en los que se incluía el derribo de un avión con estudiantes latinoamericanos en el corredor aéreo para justificar una agresión contra nuestro país.

También concibieron el asesinato de dirigentes de la contrarrevolución en Miami, hacer caer una nave de la fuerza aérea de Estados Unidos en aguas internacionales y utilizando las corrientes y otros recursos, ubicarlos en la jurisdicción cubana para culpar al gobierno de la Isla.

En el intercambio con Carlos Manuel Serpa Maseira y Raúl Capote Fernández participó una representación de alumnos de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU), y de la enseñanza media, quienes en voz de Sheila Fundora Gutiérrez, del Instituto Preuniversitario Urbano Juan Borrell,  enviaron un mensaje de repudio al Imperialismo yanqui.

Las organizaciones políticas, de masas y entidades del territorio, reconocieron  la labor de estos dos hombres convertidos hoy en héroes de la Revolución cubana.

La obra de la Revolución se inspira en el amor de la Humanidad

Por Indira la O Herrera

Güines, Mayabeque, Cuba_“Este  pueblo es una representación significativa de la obra de la Revolución. Estoy muy feliz de estar junto a tantos jóvenes y a otros que desde cada puesto de labor hacen posible esta obra humanitaria”, fueron estas las primeras palabras que expresó el doctor José Manuel Collera, frente al auditorio en la sala Mayabeque de la ciudad de Güines.

No era un encuentro casual, Gerardo el agente de los Órganos de la Seguridad del Estado, tiene una estrecha relación con esta localidad: fue ajedrecista y le place compartir con los compatriotas de la tierra del Gran Maestro Leinier Domínguez, a quien considera uno de los mayores pensadores de la actualidad.

De igual forma dijo ser una persona apasionada del béisbol. Recordó los tiempos memorables en los que Antonio Jiménez (Ñico), a quien catalogó como el mejor jardinero central de Cuba,  representó a la Patria en numerosos eventos y cómo en el terreno salía a darlo todo por su pasión hacia esta disciplina.

Momento de gran emoción lo constituyó, en medio del escenario, el abrazo entre el pelotero, Hijo Ilustre de la ciudad de Güines,  y el agradecimiento a las palabras del doctor Collera, un hombre que durante 36 años estuvo infiltrado en las filas de la contrarrevolución, defendiendo incondicionalmente a su país.

“Razones de otra naturaleza me acercan a esta Villa, su historia, héroes y mártires, así como el científico investigador Alejandro de Humboldt, son de las cuestiones que más me atraen de este territorio”.

En intercambio con los presentes el agente Gerardo explicó los propósitos del imperialismo norteamericano y algunas de las acciones para aplastar a la Revolución planificadas desde la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana (SINA), la Fundación Panamericana para el Desarrollo de Proyectos Subversivos, desde el Comité Pro Derechos Humanos y otras instituciones.

Asimismo narró a los presentes que conoció a terroristas como Frank Calzón, cubano americano radicado en los Estados Unidos, y demás altos jefes de organizaciones que desde la Casa Blanca promueven y despliegan una red en toda Cuba dirigida a socavar la independencia de la nación.

Al dialogar sobre su familia el agente Gerardo apuntó la satisfacción que siente por saberlo parte importante de esta obra que se inspira en el amor a la Humanidad y alimenta el espíritu y la conciencia para fortalecer la ideología nacional.

Es así que entre los puntos vulnerables en los que el enemigo muestra mayor interés destacó la salud pública, educación, seguridad y asistencial social, así como la esfera relacionada con la ciencias para intervenir en la sociedad civil.

Para el doctor Collera o Gerardo, miembro de la Seguridad del Estado, Cuba es de los cubanos, y cuenta con el apoyo de un pueblo que siempre está en la primera línea para combatir al enemigo imperialista. “Hacer es la mejor manera de decir, vivo momentos emocionantes que no dejan que se pierda esta Revolución”.

“El desastre de Japón y la visita de un amigo”. Reflexión del compañero Fidel Castro Ruz

Hoy tuve el gusto de saludar a Jimmy Carter, quien fue Presidente de Estados Unidos entre 1977 y 1981 y el único, a mi juicio, con suficiente serenidad y valor para abordar el tema de las relaciones de su país con Cuba.

Carter hizo lo que pudo para reducir las tensiones internacionales y promover la creación de las oficinas de intereses de Cuba y Estados Unidos. Su administración fue la única que dio algunos pasos para atenuar el criminal bloqueo impuesto a nuestro pueblo.

Las circunstancias no eran ciertamente propicias en nuestro complejo mundo. La existencia de un país verdaderamente libre y soberano en nuestro hemisferio no se conciliaba con las ideas de la extrema derecha fascista de Estados Unidos, que se las arregló para hacer fracasar los propósitos del Presidente Carter, que lo hicieron acreedor del Premio Nobel de la Paz. Nadie se lo obsequió gratuitamente.

La Revolución apreció siempre su gesto valiente. En el año 2002 lo recibió calurosamente. Ahora le reiteró su respeto y aprecio.

¿Podrá realmente la oligarquía que gobierna esa superpotencia renunciar a su afán insaciable de imponer su voluntad al resto del mundo? ¿Podrá hacer honor a ese propósito un sistema que genera con creciente frecuencia presidentes como Nixon, Reagan y W. Bush, cada vez con mayor poder destructivo y menos respeto por la soberanía de los pueblos?

La complejidad del mundo actual, no deja mucho margen a recuerdos que son relativamente recientes. La despedida de Carter, hoy miércoles, coincidió con noticias preocupantes del accidente nuclear desatado por el sismo y el tsunami de Japón, que continúan llegando y no pueden ni deben ser ignoradas, no solo por su importancia, sino también por la repercusión práctica y casi inmediata que se deriva de ellas para la economía mundial.

Hoy la agencia noticiosa AP informa desde Japón que:

"La crisis en la planta nuclear japonesa dañada por el tsunami se agravó el miércoles, luego que el agua de mar cercana mostró los niveles de radiación más elevados hasta el momento."

"En Fukushima, la radiación filtrada ha penetrado en la tierra y el mar y se ha introducido en verduras, leche no pasteurizada e incluso el agua corriente hasta en Tokio, 220 kilómetros al sur."

"En tanto, el emperador Akihito y la emperatriz Michiko visitaron durante una hora a un grupo de evacuados en Tokio."

Reuters, por su parte, comunica desde Tokio que:

"Japón actualizó el miércoles sus estándares para planta de energía nuclear, el primer reconocimiento oficial de que sus normas eran insuficientes cuando un terremoto dañó una de sus instalaciones, desencadenando la peor crisis atómica desde Chernóbil en 1986."

"El anuncio fue dado a conocer luego de que el Gobierno reconoció que no hay un final a la vista para la crisis y de que un salto en los niveles de yodo radiactivo en el agua de mar se sumaron a la evidencia de filtraciones en los reactores en torno al complejo y más allá."

"Hallazgos de plutonio en el suelo de la planta elevaron la alarma pública sobre el accidente, que ha eclipsado el desastre humanitario ocasionado por el terremoto y el tsunami del 11 de marzo, que dejaron 27.500 muertos o desaparecidos."

"Antes del desastre, los 55 reactores nucleares de Japón proveían cerca del 30 por ciento de la energía eléctrica del país. Se esperaba que el porcentaje subiera a un 50 por ciento para el 2030, entre los mayores del mundo."

"Nuevas lecturas mostraron un salto en el yodo radiactivo a 3.355 veces el límite legal, indicó la agencia estatal de seguridad nuclear, aunque el organismo minimizó su impacto, diciendo que las personas habían abandonado el área y que se había detenido la actividad de pesca."

"Cientos de ingenieros han luchado durante casi tres semanas por enfriar los reactores de la planta y evitar una catastrófica fusión de barras de energía, aunque la situación parece haber dejado atrás ese escenario de pesadilla."

"Jesper Koll, director de investigación de valores de JPMorgan Securities en Tokio, dijo que una dilatada batalla para controlar la planta y frenar las fugas de radiactividad perpetuaría la incertidumbre y actuaría como un lastre para la economía."

"‘El peor escenario posible es que ésto se alargue no por uno, dos o seis meses, sino por dos años, o indefinidamente’, declaró."

"Un subproducto de reacciones atómicas que puede ser usado en bombas nucleares, el plutonio es altamente carcinógeno y una de las sustancias más peligrosas del planeta, indicaron expertos."

Una tercera agencia, la DPA, desde Tokio señala que:

"Los técnicos japoneses siguen sin poder frenar la crisis nuclear casi tres semanas después de los accidentes en la planta atómica de Fukushima. El gobierno de Tokio empieza por ello a estudiar medidas extraordinarias para detener la emisión de radiactividad de las instalaciones."

"La idea es cubrir los reactores con una especie de tejido. Las recientes altas mediciones de yodo 131 en el mar son un indicio de una creciente radiación. La organización ecologista Greenpeace advierte además de serios peligros para la salud de los habitantes tras mediciones propias."

"Expertos consideran que el proceso para descartar definitivamente una posible fusión de núcleo puede tardar meses. Tepco ha prometido mejorar las condiciones laborales de los técnicos, cada vez más nerviosos y agotados."

Mientras estos sucesos tienen lugar en Japón, el Presidente Bolivariano de Venezuela visita Argentina, Uruguay y se dirige a Bolivia, promoviendo acuerdos económicos y estrechando lazos con países de nuestro hemisferio decididos a ser independientes.

En la Universidad de La Plata, donde la tiranía promovida por Estados Unidos hizo desaparecer, entre muchos miles de argentinos, a más de 700 estudiantes —de ellos 40 de la Escuela de Periodismo—, Chávez recibió el premio Rodolfo Walsh, en honor a uno de los heroicos periodistas revolucionarios asesinados.

Ya no solo es Cuba; son muchos los pueblos dispuestos a luchar hasta la muerte por su Patria.



Fidel Castro Ruz
Marzo 30 de 2011
6 y 51 p.m.

Conferencia de prensa ofrecida por James Carter, expresidente de Estados Unidos

Conferencia de prensa ofrecida por James Carter, expresidente de Estados Unidos


30 de marzo de 2011, "Año 53 de la Revolución"
(Versiones Taquigráficas-Consejo de Estado)

James Carter.— Permítanme decir, primeramente, que agradezco la oportunidad de regresar a Cuba.

Cuando era presidente hice todo lo posible para mejorar las relaciones diplomáticas entre mi país y Cuba. Eliminé todas las restricciones de viajes para que los estadounidenses viajaran acá, y Fidel Castro y yo trabajamos juntos para establecer Secciones de Intereses en Washington y en La Habana, que continúan brindando comunicación de algún tipo entre nuestros dos países.

Considero que deberíamos eliminar inmediatamente el embargo comercial que Estados Unidos ha impuesto al pueblo de Cuba y también que deberíamos tener viajes sin ningún tipo de límites de los estadounidenses hacia Cuba y viceversa, así que creo que es importante que haya venido. En esta ocasión, quería aprender de los principales funcionarios del gobierno cubano sobre el venidero Congreso del Partido, que se realizará a mediados de abril, y he recibido información por parte del Presidente de la Asamblea Nacional, el Presidente Raúl Castro y el expresidente y Comandante Fidel Castro y otros dirigentes del gobierno cubano sobre los planes para el futuro.

Los funcionarios cubanos están muy orgullosos del hecho de que han tenido buenos comentarios del pueblo de Cuba, y muchas sugerencias han sido incorporadas, según tengo entendido, al texto que se analizará durante su Congreso.

Yo espero que en el futuro esto se añada a esos documentos y que haya una completa libertad para que todos los cubanos puedan expresarse, reunirse y viajen, según las normas internacionales de los derechos humanos que se apliquen en Cuba.

Además de reunirme con el presidente Raúl Castro, en una conversación muy extensa, y de reunirme esta mañana con Fidel Castro, que parece estar en buena salud, y nos vimos como viejos amigos, me reuní esta mañana con algunos de los grupos que critican al gobierno cubano, y espero, en gran medida, que en el futuro algunas de sus quejas reciban una respuesta por parte del gobierno.

Me reuní con alrededor de 12 de los prisioneros que fueron liberados por orden del presidente Raúl Castro y con el auspicio del Cardenal. Evidentemente, ellos quisieran ver a otros que regresen desde España o a otros lugares. Me reuní y discutí con el presidente Raúl Castro y lo haré nuevamente tras esta sesión.

Para mí es importante también que las relaciones entre nuestros dos países mejoren.

Creo que la retención de los cinco cubanos no tiene sentido, ha habido dudas en los tribunales estadounidenses y también entre las organizaciones de derechos humanos en el mundo. Ahora, ellos han estado en prisión 12 años y yo espero que en el futuro cercano sean liberados para que regresen a sus hogares.

Me reuní con dos de las madres de los prisioneros y tres de las esposas de los prisioneros y expresé mis sentimientos a ellas, y espero que en el futuro sean liberados, según el derecho estadounidense.

También esta mañana pude reunirme con Alan Gross, un hombre que pienso es inocente de ser una amenaza seria para el pueblo y el gobierno cubanos; ha sido sentenciado a una larga sentencia en prisión, y espero que él también pronto sea liberado.

O sea, hay muchas cosas que pueden hacerse entre nuestros dos países para mejorar las relaciones y llegar a relaciones normales en todas las formas posibles.

Repetiré mi expresión de gratitud hacia el presidente Raúl Castro y a otros funcionarios cubanos, por permitirme venir y tener conversaciones con ellos, y espero, para el futuro de Cuba, que todos los cubanos sean completamente libres y que todos los estadounidenses sean libres para viajar adonde quieran; ahora ustedes saben que muchos de nosotros no podemos viajar libremente a Cuba y estas limitaciones en nuestro país deben ser eliminadas.

Estos son mis comentarios iniciales y ahora me complacería responder dos o tres preguntas de los medios de difusión.

Si no hay ninguna pregunta, terminamos.

Andrea Rodríguez (AP).—Señor, usted mencionó que había visitado al señor Gross. Quisiera saber si usted tiene alguna idea de cuándo sería liberado, si usted, incluso, se lo llevaría a casa, por un lado, y por otro lado, ¿qué posibilidades hay de un canje entre esta persona y los Cinco agentes detenidos en Estados Unidos? ¿Y ha tenido alguna indicación del presidente Raúl Castro en esta dirección? Gracias.

James Carter.—No vine aquí con la idea de coordinar ningún tipo de intercambio. Creo que los dos casos, el de Gross y el de los Cinco, son separados, distintos y no deben interrelacionarse. Creo que Alan Gross debe ser liberado porque es inocente de un delito serio y creo que los cinco cubanos deben ser liberados porque han estado 12 años en prisión ya y las circunstancias originales de sus juicios, que se consideraron dudosas, incluso por los jueces y el sistema judicial estadounidense. Por lo tanto, no he venido con ese objetivo.

Tuve un encuentro muy bueno esta mañana con Alan Gross, evidentemente él profesa su inocencia, como lo hizo en su juicio. Hará una apelación a través de sus abogados a los tribunales de nivel superior en Cuba. Espero que estos tribunales de mayor nivel declaren que él es inocente de cualesquiera de los delitos por los que ha sido castigado, y si este no es el caso, entonces, posiblemente en el futuro, se emita una orden ejecutiva para concederle un indulto o una liberación por motivos humanitarios. Su hija está muy enferma, a otros miembros de su familia los ha perdido; él ha perdido como 40 kilogramos de su propio peso corporal, pero parece estar de buen ánimo y plantea su inocencia.

No he venido con la expectativa de llevármelo a casa. De hecho, los funcionarios cubanos dijeron claramente, antes de que yo saliera de mi casa, que la liberación de Alan Gross no será concedida.

Fernando González (Associated Press Television).—Tengo entendido que no vino como visita oficial o gubernamental, pero quisiera saber si usted piensa reunirse con el gobierno de Obama y, si lo hace, qué es lo que le va a decir.

James Carter.—Bueno, antes de salir he hablado ampliamente con la Asesora de Seguridad Nacional y Secretaria de Estado Clinton sobre las circunstancias que existen entre nuestros dos países. Como ha sido mi costumbre siempre, en cualquier viaje al extranjero, antes de salir voy a la Casa Blanca y doy un informe completo del viaje al Presidente de Estados Unidos y al Secretario de Estado. Esto se hará uno o dos días después que regrese a Estados Unidos y expresaré los criterios que les he expresado a ustedes en este auditorio, más otros asuntos más confidenciales que debo compartir solo entre mi persona y los funcionarios estadounidenses.

Periodista.—Sobre la base de sus conversaciones en Washington antes del viaje y sus conversaciones aquí con el presidente Raúl Castro, ¿qué pasos piensa usted que deben darse, qué debe hacer cada país para mejorar las relaciones?

James Carter.—Quisiera ver que en las leyes actuales se dé un paso más en la eliminación de las restricciones a los viajes por parte de ciudadanos estadounidenses a Cuba; quisiera ver que las restricciones que existen hoy sobre la transferencia de los fondos humanitarios a Cuba se eliminaran.

Me reuní con un gran número de embajadores radicados aquí en La Habana y representantes de las Naciones Unidas, y dijeron que les ha sido muy difícil en los últimos dos años depender de los canales normales para la ayuda humanitaria al pueblo cubano, porque los estadounidenses restringen las transferencias. Esto también me lo dijeron los líderes de la Unión Europa, el Embajador de Brasil y otros en el grupo. Esto es algo que podría hacerse inmediatamente por parte del Presidente de Estados Unidos con respecto a la ley existente.

Tengo entendido, a partir del Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba y también de todos los embajadores, que estas restricciones sobre la transferencia normal de fondos humanitarios al sistema bancario se han restringido mucho en los últimos dos años. Desde que el presidente Obama está en el cargo he compartido esta información con él.

Yo espero, respecto a otras posibilidades, como ya he expresado, ver, bueno, que el señor Gross sea liberado y que los cinco cubanos regresen a Cuba.

Además de esos aspectos, yo personalmente quisiera que la Ley Helms-Burton fuera derogada completamente. Creo que fue un serio error cuando fue aprobada y firmada por el presidente Clinton.

Cualquier esfuerzo por parte de Estados Unidos para mejorar la vida del pueblo cubano con ayuda financiera u otros medios es sospechoso o ilegal, según la Ley Helms-Burton, porque esa Ley, como ustedes saben, expresamente tiene el objetivo de poner fin al régimen de Castro, de cambiar el régimen. Por lo tanto, esta Ley —en mi opinión— es contraproducente. No existía cuando yo era presidente, y yo podía hacer lo que quisiera básicamente con las restricciones de los viajes y el establecimiento de las relaciones, etcétera.

Estas son algunas de las cosas que son evidentes para todos, y los líderes del Congreso que tienen un origen cubano actúan de manera muy contraproducente al tratar de culpar o castigar al régimen cubano, cuando en realidad están castigando al pueblo cubano con sus restricciones.

Periodista.—Señor Carter, usted es una de las pocas personas, de los pocos políticos que tiene el respeto de las dos partes, ¿aceptaría jugar un papel mediador entre los dos países?

James Carter.—En la posibilidad, muy poco probable, de que ambos países soliciten mi servicio, yo me complacería en ayudar; pero creo que esto es bastante poco probable.

Periodista.—Señor Presidente Carter, cuando usted era presidente no estuvo de acuerdo con las actividades de exiliados violentos contra Cuba. ¿Usted tiene opiniones sobre quitar a Cuba de la lista de los países terroristas?

James Carter.—Sí creo que se debe sacar a Cuba de la lista de los países que auspician el terrorismo. Como ustedes posiblemente sepan —no sé si lo saben—, ha habido una cooperación muy estrecha, tengo entendido, entre los servicios de inteligencia cubanos y estadounidenses para enfrentar las amenazas de Al Qaeda y otras organizaciones en la región del Golfo.

Los únicos alegatos de Estados Unidos en cuanto a terrorismo contra el gobierno cubano se relacionan con algunos de los grupos en Colombia, las FARC, y la ETA en España.

Cuando yo me reuní con los embajadores de España y Colombia, ayer por la mañana, me dijeron que no tenían objeción en lo absoluto, que pensaban que la capacidad de los miembros de la ETA y de las FARC en Colombia de venir a Cuba era algo muy positivo para ellos, porque les daba la oportunidad de comunicarse de manera amistosa en Cuba con personas que causaban problemas en sus propios países. Por lo tanto, los alegatos estadounidenses, sus afirmaciones de terrorismo no tienen base alguna, y ese es otro aspecto que el Presidente de Estados Unidos podría hacer, o sea, eliminar la declaración de que Cuba está promoviendo el terrorismo, porque evidentemente es una afirmación incierta.

Puedo responder una pregunta más.

Michael Boston (BBC).—Usted se ha reunido con el presidente Raúl Castro y el expresidente Fidel Castro. Ha hablado sobre su deseo de ver la libertad de expresión, la libertad de reunión, el derecho de los cubanos a viajar al exterior; ha hablado también sobre los cambios económicos que deben analizarse en el Congreso, ¿ha tenido algún indicio de que habrá algún cambio político que se analice?

James Carter.—En lo absoluto.

Bueno, yo diría que tanto los líderes que usted mencionó como las autoridades familiarizadas con mis propias opiniones sobre las libertades de viajes, de reunión y de expresión en Cuba —cuando estuve hace nueve años hablé ante el pueblo de Cuba, en la televisión, en la radio, y mis palabras fueron presentadas en el Granma tal y como las dije, expresando estos deseos y estas recomendaciones hacia los cubanos—, conocen mis propios criterios de que debe haber cambios, y lo repetí en la conferencia de prensa.

Yo no estoy familiarizado con los detalles o los aspectos del texto que ahora se analiza para el Congreso del Partido. Me han dicho que aproximadamente 8 millones de cubanos participaron dando opiniones. El Ministro de Relaciones Exteriores me dijo que hubo miles de enmiendas propuestas al texto original. También se dice que más del 65 % de los párrafos han sido modificados a partir de las propuestas; pero no conozco el texto original ni la versión modificada.

Los grupos disidentes esta mañana, sin embargo, dijeron que muchos se han abstenido de expresar sus solicitudes sobre las libertades personales, porque no quieren que los asocien con el procedimiento, porque no están de acuerdo con la integridad de este.

Otros grupos con quienes me reuní esta mañana sí han expresado su solicitud de que la libertad internacional estándar debe ser promovida. Por lo tanto no estoy familiarizado con lo que tienen intención de hacer.

Muchísimas gracias a todos.

Despide Raúl a Carter

Despide Raúl a Carter

El General de Ejército Raúl Castro, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, despidió en el aeropuerto José Martí, de esta capital, al exPresidente de EE.UU. James Carter y a su comitiva, luego de tres días de visita a la Isla. Tras subir Carter al avión, Raúl fue abordado por la prensa para conocer su opinión sobre la estancia del exmandatario, calificada por el dignatario como buena, y consideró a Carter un hombre honesto y como el Presidente estadounidense que mejor actitud mantuvo respecto a Cuba. Asimismo, reiteró la disposición de Cuba a dialogar con el gobierno estadounidense sobre cualquier tema, pero en términos de igualdad, sin condicionamientos y con absoluto respeto a la independencia y soberanía cubanas. Agregó Raúl que el visitante dialogó con el Comandante en Jefe Fidel Castro durante una hora, y seis con él, sobre diversos asuntos de interés para ambas naciones. Acudieron también a la despedida Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de Relaciones Exteriores, y otras autoridades

Entrevista a James Carter, expresidente de Estados Unidos, realizada por Arleen Rodríguez Derivet, periodista de la Televisión Cubana

Entrevista a James Carter, expresidente de Estados Unidos, realizada por Arleen Rodríguez Derivet, periodista de la Televisión Cubana

Arleen Rodríguez.—¡Hola! Un saludo a todos los que a esta hora están en sintonía con la Televisión Cubana. Les doy la bienvenida, junto al expresidente de Estados Unidos, James Carter, que minutos antes de partir de regreso a su país ha accedido gustosamente a darnos una entrevista, una declaración exclusiva para nuestra televisión.

Bienvenido. Gracias por aceptar nuestra invitación.

James Carter.—Es un gran placer volver a Cuba, a La Habana.

Arleen Rodríguez.—Es un gran placer tenerlo también.

Me comentaba que quería decirle algo al pueblo cubano antes de nuestra entrevista.

James Carter.—Sí.

Arleen Rodríguez.—La cámara es suya.

James Carter.—Quisiera agradecerle al pueblo de Cuba la posibilidad de estar de nuevo en este país para poder reunirme con los líderes cubanos, para reunirme con algunos ciudadanos cubanos que están en desacuerdo con el gobierno. Hemos estado muy estimulados en cuanto a las posibilidades de la reunión que va a sostenerse en el Congreso el próximo mes.

También tuvimos la posibilidad de reunirnos con los familiares de los cinco patriotas cubanos, con sus madres, con sus esposas.

Espero que en el futuro haya relaciones diplomáticas normales entre Cuba y Estados Unidos. Quisiera también que llegara el momento en que las restricciones de viajes desde Estados Unidos a Cuba y de Cuba a Estados Unidos puedan ser suspendidas, y también que pueda disfrutarse de libertad, de reasociación, de viajes. Creo que es muy importante para todo el mundo y para el pueblo de Cuba.

Hemos sostenido reuniones con el Ministro de Relaciones Exteriores, con el Presidente de la Asamblea Nacional, con el presidente Raúl Castro, con el anterior presidente, Fidel Castro, quien es mi amigo personal, y haremos todo lo posible para que se produzcan cambios económicos en Cuba.

Esta mañana también me reuní con el señor Gross, quien ha pasado un largo tiempo en prisión en Cuba, y pensamos que es inocente de cualquier delito. Espero que en el futuro pueda ser liberado conjuntamente con los llamados cinco cubanos que han pasado 12 años en prisión en Estados Unidos.

En el futuro espero que puedan desarrollarse el comercio y los viajes entre ambos países y que se pueda suspender totalmente el embargo económico, que es una opresión para el pueblo cubano, y que no solamente afecta al gobierno cubano, sino que es el pueblo de Cuba el que más se afecta. Considero que las relaciones entre Estados Unidos y Cuba deben cambiar.

Cuando pasé a ser presidente, suspendí las restricciones de viajes entre ambos países y he trabajado muy de cerca con el presidente Castro para establecer intercambios diplomáticos. Ahora Estados Unidos y Cuba tienen a 300 personas empleadas en la Oficina de Intereses, tanto en la de Estados Unidos como en la de Cuba, y trabajan cubanos en la Oficina de Intereses en Cuba y viceversa, y creo que esto puede contribuir a las relaciones diplomáticas normales entre los dos países.

Esta ha sido una oportunidad que me ha dado la Televisión Cubana para poder dirigirme a ustedes y decirles cuán maravilloso es su país.

Arleen Rodríguez.—Gracias.

Yo quiero aprovecharme de esa oportunidad para hacerle unas preguntas.

Quiero, primero que todo, saludarlo con el respeto y la simpatía que ha generado el único Presidente de Estados Unidos que en 50 años hizo algo por normalizar las relaciones. Usted recordaba algunos de esos pasos importantes. El hecho también de venir a Cuba ya por dos veces y hacerlo con la mano extendida y con respeto. El pueblo cubano, que es muy orgulloso y digno, recibe con simpatía visitantes así.

Creo que, entrando en materia, usted me ha relevado de hacer una introducción al expresar nuevamente su voluntad y deseo de que se levante el bloqueo a Cuba. Se sabe que hay un consenso mayoritario en la sociedad norteamericana, que incluye a la comunidad cubana en Estados Unidos, y que, además, la comunidad internacional lo ha demandado en los últimos 20 años de manera masiva, de manera que sus esfuerzos son acompañados también por las grandes mayorías en Cuba y en Estados Unidos.

Como usted mismo reconoce, el bloqueo se mantiene, y los cubanos y las cubanas sabemos que se mantiene, además, con el mismo rigor de antes, y a veces aprieta un poquito más.

Yo pregunto: ¿Qué perspectivas usted les ve a las relaciones Cuba-Estados Unidos y a ese bloqueo, contra el cual está todo el mundo?

James Carter.—Como usted conoce, la mayoría de los cubanos desean que existan relaciones normales con Estados Unidos, y la gran mayoría de los norteamericanos también desean que existan relaciones normales con Cuba. Indudablemente existen algunos líderes radicales en mi país, algunos en posiciones destacadas en el Congreso, en muchos de los casos cubanoamericanos, que insisten en mantener este distanciamiento en las relaciones entre ambos países, estos representantes de la antigua comunidad cubanoamericana, cuyo objetivo fundamental era derrocar el régimen de Castro; incluso, entre los cubanoamericanos en mi país existe una pequeña minoría en estos momentos, pero muy poderosa desde el punto de vista político, en los círculos políticos. Considero que en los últimos años ha habido algunos progresos porque, incluso, la opinión pública dentro de los círculos de Miami y de los cubanoamericanos, incluso, los más jóvenes dentro de esa comunidad desean que se levante este bloqueo económico y tener oportunidades normales para poder viajar en ambas direcciones: de Estados Unidos a Cuba y de Cuba a Estados Unidos, esto es un cambio. En mi opinión es un cambio que va a avanzar en el futuro y espero que mi pequeña voz, así como la opinión de muchos norteamericanos, puedan hacer que esto se materialice.

Arleen Rodríguez.—Señor Carter, le escuché con mucha emoción en la conferencia de prensa, y aquí en la presentación le escuché pedir, demandar también la libertad de los cinco cubanos héroes, que Cuba considera héroes, porque enfrentaron a grupos terroristas y lograron evitar que creciera la lista de 2 099 incapacitados y 3 478 muertes que ha ocasionado el terrorismo a nuestro país.

No sé hasta qué punto usted es consciente de cuán sensibilizado está el pueblo de Cuba con la demanda de libertad para los Cinco. Sin embargo, es decir, no lo escuché pronunciarse por el indulto.

Usted decía que según las leyes norteamericanas usted esperaba que fueran liberados. Ellos han apelado a la Corte Suprema, que les denegó la revisión del caso, a pesar de que era una demanda de más de 10 Premios Nobel y centenares de personalidades políticas e intelectuales de todo el mundo. Es decir, agotaron todos los pasos legales.

Ha habido muchas arbitrariedades en el proceso, como usted decía, reconocidas por jueces, y ellos han recibido un castigo adicional al privarse a dos de ellos de la visita regular de sus esposas, con dificultades también para la visita a los familiares.

Llegar a ese punto de la Corte Suprema y que no les permitieran una revisión de un caso tan complejo, hizo que estos propios Premios Nobel y personalidades políticas demanden al presidente Obama el indulto.

Usted fue presidente de Estados Unidos, usted ejerció el derecho del indulto, como un gesto humanitario que le digo —como cubana— que agradecería profundamente el pueblo de Cuba, ¿estaría dispuesto a sumarse a otros Premios Nobel que piden el indulto de los Cinco a Obama?

James Carter.—Como usted conoce, no solamente soy un antiguo presidente de Estados Unidos, sino también un Premio Nobel.

Arleen Rodríguez.—Por eso.

James Carter.—O sea, en mis conversaciones privadas con el presidente Bush y con el presidente Obama, he hablado acerca de la liberación de estas personas.

Reconozco las limitaciones dentro del sistema judicial de Estados Unidos, y espero que el Presidente pueda conceder este indulto; pero esta es una decisión que solamente puede tomar el propio Presidente, o sea que no me correspondería decirle al Presidente lo que debe hacer; pero el Presidente, tanto antes como ahora, sabe que mi opinión es que el juicio de los Cinco fue muy dudoso, que se violaron normas, y que las restricciones acerca de sus visitas fueron extremas.

Ahora, sé que ya esos familiares han podido visitarlos, y espero que en el futuro pueda concederse este indulto y que pueda haber también un mayor acceso de sus familiares a estos prisioneros en Estados Unidos.

Me han informado unos funcionarios, por ejemplo, que el derribo del pequeño avión en La Habana, que hizo posible la muerte de dos de los pilotos, tuvo lugar después de que el Presidente de Estados Unidos informara a los líderes cubanos que ya no habría más vuelos. Los funcionarios cubanos me comunicaron que expresaron muy claramente al Presidente de Estados Unidos que no podía permitirse el sobrevuelo de la capital del país dejando volantes, y que tenían que proteger la soberanía de Cuba. Así que aun cuando esto es algo más serio, es un alegato más serio, en mi opinión, tengo dudas en cuanto a estas extensas condenas a las que fueron sometidas estas personas; pero cuando regrese pienso conversar con el presidente Obama, aquí está mi declaración pública, la he hecho antes con otros líderes norteamericanos, y hemos hablado a favor de la liberación de los Cinco; una de las razones, ya sean culpables o no, es que ya han pasado un largo tiempo en prisión, más de 12 años; o sea, que ya han sido castigados adecuadamente, aun cuando hayan sido culpables.

Arleen Rodríguez.—Acaba de fallecer recientemente una persona muy vinculada al caso, que usted conoció bien, Leonard Weinglass; sé que usted sabe que era un hombre amante de la justicia y que luchó por ella, y sus últimos pronunciamientos, su último trabajo, incluso, en su lecho de muerte, estuvo encaminado a probar que los Cinco no tienen nada que ver con el derribo de las avionetas.

James Carter.—Sí, lo sé.

Arleen Rodríguez.—Entrar más en el caso haría más larga esta conversación, pero lo que sabe el pueblo de Cuba, lo que se puede probar, lo que saben, incluso, las autoridades norteamericanas, por todo el informe que trasmitió Cuba, es que esos jóvenes lo único que hacían era buscar información para evitar actos terroristas.

Yo tengo la confianza de que usted también podrá trasmitir la solicitud de indulto, como un gesto humanitario. Estos hombres han sufrido mucho y han perdido familiares sin poder estar a su lado; en fin, no insisto, le agradezco su interés y sus declaraciones en nombre del pueblo de Cuba.

Señor Carter, usted decía también esta mañana en la conferencia que tuvo un encuentro de amigos con el Comandante Fidel Castro, quien en sus reflexiones ha expresado mucha angustia por los riesgos que está enfrentando la especie humana, por los enormes arsenales nucleares que siguen creciendo y que están en capacidad de destruir varias veces al mundo, y también por las consecuencias nefastas que podría tener para la especie humana el cambio climático; son temas en que creo que ustedes tienen una amplia coincidencia.

Como físico nuclear usted sabe lo que significa para la especie humana la posesión de armas nucleares, usted fue un presidente que trabajó mucho por educar a su pueblo contra el culto al consumo, promovió políticas de racionalidad, de defensa del medio ambiente, aunque lo hicieran impopular entre algunos sectores.

Bueno, rápidamente solo quiero saber si cree que todavía hay oportunidad de hacer algo para salvar a la especie humana.

James Carter.—Cuando yo era presidente negocié con la Unión Soviética para reducir el número de armas nucleares, con los Tratados SALT I y SALT II y estuve muy a favor de que se redujeran los arsenales nucleares en ambas partes. También considero firmemente que representa una amenaza para todos los seres humanos este calentamiento global, y como usted probablemente conoce, el presidente Obama y su antecesor, el presidente Bush, estaban interesados en trabajar con otras potencias nucleares para reducir los arsenales, y se han estado supervisando de una manera muy estricta los acuerdos que han firmado estos gobiernos.

Considero que Estados Unidos no ha sido todo lo firme que debía haber sido en el abordaje de los problemas del calentamiento global. Los funcionarios cubanos, desde que he estado aquí, me han señalado lo que se ha hecho con la parte vieja de La Habana, y he estado en Bolivia para reunirme con Evo Morales, y quizás Bolivia sea el primer país que sufra los principales daños a su economía, debido a que se están derritiendo los glaciares en las montañas de Bolivia, que significan una fuente de agua potable. Por eso espero que en el futuro este tema, como es el calentamiento global también, sea abordado por todas las naciones, y sé que Fidel Castro es también un promotor de este tema. Estuvimos conversando acerca de los pasos que se dieron cuando era presidente en Estados Unidos, y hemos estado conversando ahora y está hablando y tratando de utilizar sus conocimientos y su sabiduría como antiguo Presidente para el bienestar de los seres humanos. Estuvimos conversando, estuvimos de acuerdo en muchas cosas, y, sobre todo, hablamos también de este calentamiento global, y creo que puede haber posibilidad entre ambos países.

Arleen Rodríguez.—Le agradezco muchísimo.

Gracias, cada vez que usted visita a Cuba las esperanzas se abren, aunque las relaciones todavía sigan siendo tan difíciles con el bloqueo.

James Carter.—Espero que podamos volver otra vez. Quiero traer a toda mi familia, somos muchos de familia, somos 36 miembros. Espero no tardar mucho y traer a mi familia.

Muchas gracias.

Arleen Rodríguez.—Gracias, señor Carter, muchas gracias.